Nada para nadie... Pumas tendrá que rugir en Buenos Aires

Los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México sacaron la casta en la segunda mitad y rescataron el empate a un gol en el cotejo de ida de la Final de la Copa Sudamericana 2005 ante el...
 Los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México sacaron la casta en la segunda mitad y rescataron el empate a un gol en el cotejo de ida de la Final de la Copa Sudamericana 2005 ante el Boca Juniors de Argentina. Después de soportar una dura prime

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Olímpico.  Martes 6 de diciembre de 2005

Los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México sacaron la casta en la segunda mitad y rescataron el empate a un gol en el cotejo de ida de la Final de la Copa Sudamericana 2005 ante el Boca Juniors de Argentina. Después de soportar una dura primera mitad, en la que los xeneizes se pusieron en ventaja por conducto de Rodrigo Palacio, los universitarios remaron contracorriente y marcaron el de la igualada a través del boliviano Joaquín Botero.

Queda para el recuerdo un cabezazo de Ismael Iñiguez que aparentemente superó la línea de meta boquense. El árbitro decidió no validar la anotación, significándose como uno más de los polémicos arbitrajes que afectan a equipos mexicanos en torneos organizados por la Conmebol. Habrá que ver si dicha decisión no influye en el enfrentamiento de vuelta.

PRIMER TIEMPO

Un inteligente refrigerador argentino saltó a la cancha de Ciudad Universitaria y congeló el ímpetu inicial de los Pumas. Presionando en cada sector del terreno de juego, ocasionando que los del Pedregal salieran con pelotazos largos, Boca consiguió que el conjunto local dejara de concentrarse en ofender para prestarle atención a las pícaras escapadas de Rodrigo Palacio por el sector derecho y a la constante movilidad de Martín Palermo.

Si de experiencia se trata, no hay duda: Boca Juniors es el indicado. La escuadra de Alfio Basile no salió a defenderse, ni a permitir que los auriazules pasearan la pelota a placer. Los bosteros jugaron quitados de la pena, se acomodaron sobre el magnífico césped del estadio Olímpico y marearon a los mexicanos con toques precisos. La fuerza también estuvo de su lado; cada pelota disputada fue ganada por los jugadores pamperos.  Para el minuto siete, Bernal ya había sentido un escalofrío de esos que no te dejan dormir en la noche. ¿Los culpables? Rodrigo Palacio y Martín Palermo. El primero por gambetear en la punta derecha y enviar un centro preciso para el segundo, que tampoco pudo irse muy contento: envió la pelota a centímetros del poste derecho de Bernal.

Palacio se había quedado con las ganas, necesitaba saciar su sed de gol. Callado, corriéndose un poco más de lo habitual al centro del área, esperó la genialidad de Bilos, y usó la pierna diestra para matar la de gajos y crucificar a Sergio Bernal. Ciudad Universitaria enmudeció por un par de segundos. “Tanto luchar, tanta ilusión, para estar perdiendo el partido importante”, se decían los adoloridos fanáticos estudiantiles. 

España y su equipo sacaron el arma de doble filo. Pumas se fue para adelante, adelantó sus piezas e intentó hacer daño en la meta contrario. Como efecto inmediato, el partido mejoró en ritmo, de pronto se tornó vertiginoso, pero la sensación de peligro en el arco universitario era constante. Cada amenaza de contragolpe parecía estar cerca de señalar un posible rumbo definitivo a la eliminatoria. La primera mitad concluyó con un tiro-centro de Marioni que cerca estuvo de terminar en gol. Cuando menos sirvió para renovar la esperanza de modificar la historia en el complemento.

 SEGUNDO TIEMPO

El técnico felino quiso encontrar en el banquillo la respuesta a sus problemas. Ordenó los ingresos de Ismael Iñiguez y Joaquín Botero. Las modificaciones denotaron nerviosismo, urgencia por encontrar el antídoto que superara el colmillo del batallón xeneize. Para Boca, el cuadro pintaba perfecto: un rival necesitado que dejaría espacios en la retaguardia. Y así fue durante los primeros cinco minutos de la reanudación. Pero un excelente contragolpe iniciado por Ismael Iñiguez  fue bien entendido por Bruno Marioni y capitalizado por Joaquín Botero, quien pasó lista de asistencia con una magistral conducción de pelota y una sobria rúbrica con disparo cruzado al poste derecho de Abbondanzieri.

Botero se convirtió en la pesadilla de los argentinos. Basile lo detestó, lanzó gritos y manotazos para que sus zagueros lo detuvieran. Boca se metió en problemas: un incómodo cabezazo de de Iñiguez superó por apenas unos centímetros la línea de gol boquense. Y entonces recordamos que somos invitados, intrusos, queridos por nuestro dinero y odiados por tener la osadía de superarlos. Ya sabemos la historia: los árbitros se irán a favor del sudamericano ante la presencia de un mínimo pretexto reglamentario. Con tono dictatorial, Jorge Larrionda dijo no, y el marcador se mantuvo impávido. Para la Conmebol y para la estadística el gol no existió; resultó un intento más de los muchos que se esfuman.

Los sobresaltos siguieron para el cuadro visitante. Iñiguez y Bruno Marioni acariciaron la posibilidad de marcar el tanto de la ventaja. La falta de tino, la impasible presencia del poste izquierdo y el rostro del golero xeneize se negaron a permitirlo.  El esfuerzo se mantuvo. Se libró una infructuosa lucha que ya no presentó modificaciones en los cartones. Boca se va satisfecho con el empate; Pumas, cuando menos no perdió. Ahora le toca hacer la hazaña en la Bombonera de Buenos Aires.

Al final, se gestó otra jugada controvertida para el cuerpo arbitral. Sergio Bernal en la salida trabó a Rodrigo Palacio. La pelota estaba en disputa, pero bien pudo marcarse como tiro penal.

GOLES

0-1 Bilos gambetea por el costado izquierdo, pasa la pelota entre marcadores universitarios y encuentra a Rodrigo Palacio, quien mata la de gajos con la diestra y define con la misma pierna. (30´)

1-1 Contragolpe universitario. Pase a profundidad de Ismael Iñiguez para Bruno Marioni, éste hace la pantalla y deja completamente solo a Joaquín Botero, quien condujo el balón con propiedad y venció la meta boquense con disparo cruzado al ángulo inferior derecho de Abbondanzieri. (53´)

ALINEACIONES:

PUMAS: 12 S. Bernal, 5 I. Castro (amonestado al 57´), 3 J. Beltrán, 4 D. Verón (amonestado al 49´), 6 G. Pineda (amonestado al 86´), 23 M.A. Palacios, 16 G. Galindo, 7 L. Augusto, 10 A. da Silva (salió al 46´por 20 I. Iñiguez), 8 A. De Nigris (salió al 46´por 15 J. Botero y 9 B. Marioni. D.T. Miguel España

BOCA JUNIORS: 1 R. Abbondanzieri, 4 H. Ibarra (amonestado al 83´),  2 R. Schiavi (amonestado al 57´) , 6 D. Díaz, 3 J.A. Krupoviesa, 5 F. Gago (amonestado al 82´),, 21 P. Ledesma, 23 D. Bilos (salió al 75´por el 19 N. Cardozo), 10 F. Insúa (salió al 86´por el 22 M. Silvestre), 14 R. Palacio y 9 Martín Palermo (salió al 85´por 16 M. Delgado). D.T. Alfio Basile

EL ARBITRAJE

Polémico del uruguayo Jorge Larrionda. El cabezazo de Ismael Iñiguez pareció superar la linea de meta, pero el hombre de negro aprovechó lo controvertido de la jugada para seguir el partido como si nada hubiera sucedido. De haberse presentado la misma situación en el arco contrario, ¿la decisión habría sido la misma? No lo creemos.

Números de equipos mexicanos ante argentinos [mt][foto: Mexsport]

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