Guardiola regresó por la puerta grande

"Pep, no t’oblidem", rezaba una pancarta. Y, ciertamente, el Camp Nou no olvida ni olvidará nunca a uno de sus grandes mitos. Pep Guardiola, que no pudo participar en el anterior partido de la...

Agencias | MEDIOTIEMPO/DORADOS29 de Diciembre de 2005

"Pep, no t’oblidem", rezaba una pancarta. Y, ciertamente, el Camp Nou no olvida ni olvidará nunca a uno de sus grandes mitos. Pep Guardiola, que no pudo participar en el anterior partido de la Selecció Catalana ante Argentina, regresó anoche al escenario de sus mayores éxitos, al estadio en el que dirigió a uno de los mejores Barça de la historia, el Dream Team, y lo hizo por la puerta grande. Comprobando, desde el primer instante, el cariño que le profesa la afición catalana.

Esta vez no fue titular. Después de un tiempo sin jugar, se está preparando para incorporarse a su nuevo equipo mexicano, el Dorados de Culiacán, y aún no está al cien por cien físicamente. Por eso se quedó de salida en el banquillo, pero cuando en la segunda mitad comenzó a calentar, la grada ya le dedicó una salva de aplausos. Aplausos que se convirtieron en cerrada ovación cuando, en el minuto 54, entró en el terreno de juego sustituyendo al que fuera su compañero en el Barça, Roger García. De sus manos recibió el brazalete de capitán que el de Santpedor, como en tantas y tantas ocasiones, lució con orgullo.Pep entró en el campo mandando, ordenando a sus compañeros, mascando un chicle como en los viejos tiempos... El tiempo parecía no haber transcurrido porque, a pesar de sus 34 años, su estampa y estilo fueron los de siempre.

Fue un auténtico placer verle de nuevo jugar al primer toque, con esos pases precisos y sencillos en beneficio del compañero mejor posicionado.

Y poco después de su entrada, Catalunya se adelantó en el marcador con un precioso tanto de Jonathan Soriano. Los paraguayos pudieron empatar y lástima que el colegiado nos birlase al final la posibilidad de que el de Santpedor lanzase un penalty que podría haber desequilibrado el marcador en los últimos instantes. Y es que el meta Derlis Gómez derribó claramente a Marc Sellarés, pero Alvarez Izquierdo no pitó la pena máxima...

En cualquier caso, fue un lujo ver jugar a Guardiola en el Camp Nou. ¿Fue la última vez? Quizá, pero ni él mismo lo sabe todavía. De momento, su espíritu aventurero le lleva a México por cinco meses. Luego, como él mismo dijo al final, ya se verá. Es posible que siga y que la próxima Navidad vuelva a casa a enfundarse otra vez la camiseta de la Selecció Catalana y el brazalete de capitán que le corresponde por derecho propio mientras siga en activo y ofreciendo destellos de la gran clase que atesoran sus botas.

[mt/dorados de sinaloa]

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