De la mano de Navia, los Rayados comieron Tiburón

De la mano de Navia, los Rayados comieron Tiburón De la mano de Navia, los Rayados comieron Tiburón
Sin Pie de Foto
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Juan Ontario | MEDIOTIEMPOPizza Hut Park. Domingo 8 de enero de 2006

Los Rayados del Monterrey se impusieron por dos goles a uno a los Tiburones Rojos del Veracruz y ocasionaron que el acceso a la ronda definitiva de la Interliga se mantenga en el aire. Con anotaciones de Reinaldo Navia, los de Miguel Herrera obtuvieron su primer triunfo de la competencia. Veracruz, en cambio, deja escapar una invaluable oportunidad de clasificar a las finales. Por los jarochos descontó el “Grillito”. 

PRIMER TIEMPO

Veracruz sufrió un duro castigo por displicente. Los escualos saltaron al terreno de juego con el único propósito de aguantar al rival en terreno propio. Cero intenciones ofensivas, ningún esfuerzo notable por agredir al enemigo. La radical postura de los jarochos aguantó los primeros treinta minutos del partido, pero los Rayados se negaron a caer ante un equipo que no salió a proponer absolutamente nada y pusieron manos a la obra.

Reinaldo Navia, con el orgullo herido tras su salida del América, aprovechó el primer pretexto que se le presentó para prender de aire la pelota y estremecer las redes veracruzanas. Un auténtico golazo que sirvió como justo latigazo a la mezquindad de los rojos. El cronómetro señalaba el minuto treinta y uno cuando los albiazules ponían en movimiento el marcador.

Alfredo Tena buscó sacar la furia contenida, quiso enmendar el camino. Una vez que la intención de soportar los embates del rival sucumbió, el cuerpo técnico escualo solicitó que los suyos tuvieran el esférico, que inquietaran la puerta resguardada por Orozco. Consiguieron muy poco. Entretanto, los de la Pandilla tocaban con atingencia la pelota e inquietaban gracias a la capacidad regateadora de Jesús Arellano.

Monterrey, fiel a su costumbre, no tuvo límites. Empujó y empujó hasta incrementar la ventaja. Navia facilitó las cosas para Rayados. Decidido a convertirse en el nuevo ídolo de la afición regiomontana, Reinaldo se tendió de espaldas para conectar un centro de Mario Méndez, conectó la pelota con pierna diestra e incrustó la de gajos justo en el ángulo derecho de la puerta enemiga. Bella estampa futbolera la diseñada por el delantero chileno.

El equipo de Miguel Herrera acarició la posibilidad de irse a los vestidores con una calificación de excelencia; sin embargo, un discutido cartón rojo mostrado a Ernesto Serrato produjo inestabilidad y alumbró un pequeño rincón de esperanza para los de Alfredo Tena.

SEGUNDO TIEMPO

Veracruz apostó por aprovechar la inferioridad numérica del rival para igualar los cartones. La idea del “Capitán Furia” se fortaleció a los cincuenta y ocho minutos, cuando un centro del costarricense Oscar Rojas fue capitalizado por Gustavo Biscayzacú, quien se tendió de palomita para derrotar al arquero regiomontano. Los jarochos pensaron que era cuestión de tiempo para romper la desventaja; sin embargo, Monterrey aguantó como los grandes y hasta se dio el lujo de presionar.

Navia siguió disfrutando su noche de inspiración. Repitió la dosis: chilena espectacular que estremece las redes y despierta el aplauso del público. Para su mala fortuna, la jugada había sido invalidada por posición adelantada. De cualquier manera, ese tipo de gestos futbolísticos siempre se agradecen, especialmente en competencias tan deslucidas como la Interliga.

Los Tiburones nunca mostraron la ambición que el momento requería. La derrota es merecida, pues Monterrey siempre fue el más agresivo, incluso jugando con diez hombres.  

GOLES

1-0 Reinaldo Navia dispara de aire e incrusta la de gajos en la puerta jarocha. (31´) 2-0 No conforme con su primera anotación, Navia se tiende de chilena y envía el balón al ángulo derecho de Bernal. (43´) 2-1 Centro de Oscar Rojas para Gustavo Biscayzacú, quien se tiende de palomita para doblegar la estirada de Orozco. (58´) [mt]

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