El Tigres 2-1 Monterrey paralizó a la Sultana del Norte

La victoria de 2-1 de los Tigres sobre el Monterrey en el Torneo Interliga en Carson, California, paralizó a la Sultana del Norte. Y es que aunque la edición 80 del Clásico Regio se realizó en...
 La victoria de 2-1 de los Tigres sobre el Monterrey en el Torneo Interliga en Carson, California, paralizó a la Sultana del Norte. Y es que aunque la edición 80 del Clásico Regio se realizó en tierras norteamericanas, la ciudad de Monterrey  y su áre

Dulce Moncada | MEDIOTIEMPO (corresponsal)16 de Enero de 2006

  • Los restaurantes lucieron llenos a tope

La victoria de 2-1 de los Tigres sobre el Monterrey en el Torneo Interliga en Carson, California, paralizó a la Sultana del Norte. Y es que aunque la edición 80 del Clásico Regio se realizó en tierras norteamericanas, la ciudad de Monterrey  y su área metropolitana hicieron una pausa de 120 minutos en sus actividades para conocer a través de la televisión al primer equipo que acompañará a Pumas en la Copa Libertadores.

Tanto los restaurantes como los bares registraron importantes ganancias durante la hora del Clásico, tomando en cuenta que hoy es quincena y domingo familiar.

En el restaurante de mariscos "La Anacua" de Lázaro Cárdenas la afición acudió desde temprano para deleitarse con la jornada dominical que ofreció la cadena televisora FOX Sports en la que incluyó el partido de playoffs de NFL entre los Potros de Indianápolis y los Acereros de Pittsburgh, ganado por los visitantes 21-18, para después ser poseídos por la adrenalina del Clásico Regiomontano.

Niños, jóvenes y adultos portaron este domingo playeras de Tigres y Rayados, las cuales se veían en todo el restaurante aunque la mayoría apoyaba al equipo de Miguel Herrera.

Cuando algunos apenas estaban viendo la carta, al minuto 2 Ricardo "Pepito" Martínez provocó el desorden en el restaurante al marcar la primera anotación del cotejo.

"¡Empiecen a sufrir Tigres que éste -gol- es el primero!", gritó un aficionado rayado mientras abrazaba a uno de sus acompañantes.

Las emociones para los albiazules como para los felinos fueron muchas en los primeros 45 minutos de juego, y mientras degustaban sus platillos observaban con atención los televisores.

Las mesas seguían llenas, nadie quería moverse de sus lugares, y aunque hubo quienes ya habían terminado de comer, "la carta" volvía a aparecer para seguir consumiendo.

Llegó la parte complementaria. Los suspiros y los gritos en las llegadas a gol de ambos equipos se hacían presentes minuto a minuto. Tigres se ha quedado en el camino en las Liguillas del Clausura 2003 y del Apertura 2005 gracias a los Rayados, por lo que este partido no lo podían perder.

Fue Walter Gaitán quien le dio el gusto a la afición felina al ’70 al concretar de zurda para el empate momentáneo. Ahora la oportunidad de devolver la burla fue para los de Tigres.

-"¡Ándale, ¿qué decías ca…?!", decía un joven.

Hubo goles que, aunque en la cancha el balón estuvo lejos de la portería, los aficionados de Tigres y Monterrey cantaron como anotados, incluso los felinos lamentaron la garrafal falla de Gaitán y Silvera en un pase por izquierda de Jaime Lozano que no alcanzaron a empujar al arco de Jonathan Orozco.

Tiempos extras, tiempos de suspenso, pero no para los Tigres que al primer minuto lograron la ventaja de 2-1 gracias a los botines del Jimmy. Los seguidores rayados permanecieron sentados en sus sillas sin decir una sola palabra, incrédulos a lo que estaban viendo mientras los auriazules gozaban el momento de gloria que les pertenecía.

Acabaron los 30 minutos de rigor, en la cancha los Tigres se felicitaban por haber logrado el pase a la Copa Libertadores y por haber dejado en el camino a un rival que ya le debía muchas. Fue así como el restaurante, al igual muchos otros en el Estado, comenzó a quedarse solo ante la felicidad de pocos comensales felinos y la tristeza de muchos rayados.

[mt][foto: Dulce Moncada]

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