Se diluyó el azúcar y apareció la magia

Los Tigres de la UANL lograron remontar el marcador en dos ocasiones ante el Deportivo Cali de Colombia, en la segunda Jornada de la Copa Libertadores con una soberbia actuación del argentino,...
Los Tigres de la UANL lograron remontar el marcador en dos ocasiones ante el Deportivo Cali de Colombia, en la segunda Jornada de la Copa Libertadores con una soberbia actuación del argentino, Walter Gaitán.
 Los Tigres de la UANL lograron remontar el marcador en dos ocasiones ante el Deportivo Cali de Colombia, en la segunda Jornada de la Copa Libertadores con una soberbia actuación del argentino, Walter Gaitán.

Dulce Moncada | MEDIOTIEMPO (corresponsal)Estadio Universitario, 21 de Febrero de 2006

  • El "Volcán" vivió y sufrió el partidazo

Los Tigres de la UANL lograron remontar el marcador en dos ocasiones ante el Deportivo Cali de Colombia, en la segunda Jornada de la Copa Libertadores con una soberbia actuación del argentino, Walter Gaitán.

Aunque al principio parecía que el "Volcán" albergaría un duelo sin mayor atractivo, con un clima frío y un graderío al 40 por ciento de su capacidad, poco a poco el conjunto regiomontano y el colombiano hicieron que los aficionados estuvieran al filo de la butaca.

Saltaron los visitantes al terreno de juego y recibieron la primera rechifla de la noche, en la cual se excluye un pequeño número de hinchas que llevaron orgullosos la bandera colombiana. Fue el turno de los auriazules que, ahora sí, tuvieron en sus filas al jugador de lujo: Walter Gaitán.

Cuando el esférico transitaba de un lado hacia otro y mucha afición regiomontana apenas se acomodaba en sus asientos, un tiro libre de Álvaro Benitez al minuto 12 se convirtió en el primer gol, dejando mal parada a la zaga de Tigres que se quedó viendo cómo el balón entraba a la red.

La molestia en la tribuna no se hizo esperar y los gritos en el área técnica local de Ricardo "Tuca" Ferretti, tampoco. Pero el momento anímico de Tigres fue aprovechado por Armando Carrillo cuatro minutos después y se metió entre los tres centrales para hacer el inesperado, 2-0. Nadie podía creerlo, eran dos llegadas del Deportivo convertidos en gol mientras los de casa aun no conocían siquiera el rostro del arquero Juan Ramírez.

Los hinchas del cuadro mexicano no se la creían y cuando reclamaban las desatenciones de la defensa apareció Aldo de Nigris para acortar distancia con el 2-1, la anotación no pudo ser más oportuna pues ocurrió al minuto 19. Así, el "Volcán" inició su erupción, pues la esperanza de que la voltereta podía darse era más clara.

La barra "Libres y Locos" no paraba en apoyar mientras alguno que otro aficionado le seguía desde su asiento. Fue al 38´ cuando el brasileño Julio César, en un tiro de esquina que provocó De Nigris, se levantó y de cabeza -a su más puro estilo- hizo el empate, el cual celebró directamente con la barra.

"Oe, oe, oe, Julio, Julio", se escuchaba en todo el Estadio el cual ya sumaba cerca de 25 mil personas. Creció el grito de apoyo para los de Ferretti cuando Armando Carrillo volvió a hacer de las suyas tras sacudirse la marca del mismo Julio César y derrotar al arquero Rogelio Rodríguez. Era el 3-2 para la visita al medio tiempo, el cual fue acompañado por una sonora rechifla de quienes ocupaban el graderío.

Los 15 minutos de receso fueron eternos para los que esperaban que reiniciara el partido el silbante central brasileño, Leonardo Gaciba, mientras para "Tuca" y para el DT del Deportivo, Pedro Sarmiento, el tiempo se escurría como arena entre los dedos.

Parte complementaria, momento para hacer ajustes. En la tribuna había gente que mitigó el frío con algunas cervezas mientras otros optaron por el abrazo de la pareja o bien, los que fueron con los amigos, con una buena chamarra.

Aun con los nervios de punta, los seguidores de Tigres vibraron en una jugada en la que el chileno Sebastián González, "Chamagol", puso en peligro la portería visitante, pero su disparo se fue a tiro de esquina.

El grito de apoyo regresó al Universitario y en un rebote, Carlos Morales prendió la bola lejos del arquero Ramírez para el 3-3. El "Volcán" se transformó y en la cancha, aunque con algunos errores, el partido se tornó más atractivo pues nadie podía perderse ninguna jugada luego de haber presenciado 6 goles con un equipo de Tigres que, bajo el mando del "Tuca" es señalado como defensivo.

Fue entonces cuando la magia del "Divino", por fin, se hizo presente y en un tiro fuera del área se acomodó el balón tras quitarse a dos zagueros y la estremeció en la red para hacer un gol que formará parte de los recuerdos de sus fanáticos. Era el 4-3 para Tigres, mismo que fue agradecido a Dios por el "Chueco", puesto que su primer gol en esta justa. Solamente faltaba ese gol para que la afición comenzara a ovacionarlo.

Ahora el momento era del equipo local que hizo que el frío pasara a segundo plano en todo el inmueble, a unos por felicidad y a otros por nerviosismo. Once minutos para el Final y el argentino ratificó que era su noche, que era su regreso en la Libertadores.

De tiro libre, el número 7 le hizo los honores a la casaca que fue del inolvidable Jerónimo Barbadillo, figura institucional, y anotó un poema de gol a través de un tiro libre. 5-3 para los felinos.

Los últimos 10 minutos de juego fueron una tormenta para los visitantes pues la afición local comenzó a meterse con ellos cada que tocaban la esférica. "Tuca" volvió a ser el mismo técnico corajudo en el área técnica, su show fue visto otra vez y los manotazos, gritos y gestos estuvieron a la orden de la última parte del cotejo.

Entonces el estratega brasileño hizo cambios, el más significativo fue el de Walter por Jesús Palacios para que el inmueble estallara en una gran ovación hacia el más grande de sus ídolos del equipo actual, incluso los aplausos fueron dados de pie por la mayoría de los asistentes: "Qué grande que eres Walter", dijo un aficionado al argentino, en tono argentino, provocando las carcajadas en la tribuna.

Pero faltaba el error de la noche, el cual le correspondió a Julio César al jalar claramente al atacante azucarero, Blas Pérez dentro del área chica. Obvio, fue amonestado y la pena máxima se marcó. Álvaro Domínguez acercó al conjunto colombiano con el 5-4 pero ya era demasiado tarde, pues el central pitó el final del encuentro.

Contrario a lo que ocurrió la semana anterior contra Necaxa, los hinchas felinos permanecieron en sus lugares hasta que se acabó el partido para brindarle una fuerte ovación a sus jugadores. Los seguidores salieron del Universitario con un rostro de felicidad, pues desde hace dos semanas que los pupilos de Ferretti no conocían la victoria.

Ahora el conjunto auriazul tomó un profundo respiro para encarar este fin de semana al Veracruz, dentro de la Liga mexicana.

[mt][foto: Mexsport]

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