Los Zorros se llevan la gloria en el Clásico Tapatío, 0-3 a Chivas

Con un extraordinario segundo tiempo, los Zorros del Atlas se llevaron la gloria en una edición más del Clásico Tapatío al imponerse por tres goles a cero a las Chivas Rayadas del Guadalajara....
Con un extraordinario segundo tiempo, los Zorros del Atlas se llevaron la gloria en una edición más del Clásico Tapatío al imponerse por tres goles a cero a las Chivas Rayadas del Guadalajara. Emanuel Villa, en un par de oportunidades, y Daniel Osorno le
 Con un extraordinario segundo tiempo, los Zorros del Atlas se llevaron la gloria en una edición más del Clásico Tapatío al imponerse por tres goles a cero a las Chivas Rayadas del Guadalajara. Emanuel Villa, en un par de oportunidades, y Daniel Osorno le

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Jalisco. Domingo 16 de abril de 2006

  • Villa hizo dos, Osorno el otro

Con un extraordinario segundo tiempo, los Zorros del Atlas se llevaron la gloria en una edición más del Clásico Tapatío al imponerse por tres goles a cero a las Chivas Rayadas del Guadalajara. Emanuel Villa, en un par de oportunidades, y Daniel Osorno le dieron forma a la contundente y meritoria victoria de unos rojinegros que destaparon las graves carencias de las Chivas en sector defensivo.

PRIMER TIEMPO

La combinación de ideologías pronosticaba un duelo repleto de pasión y éxtasis. Guadalajara y Atlas pueden formar parte de un mismo estado, pero su presencia simultánea sobre un mismo terreno de juego provoca enfrentamientos en los que el orgullo está por encima del valor netamente estadístico. Los aficionados viven cada minuto de forma distinta, saborean las acciones con singular intensidad y lanzan apuestas a diestra y siniestra para dejar al descubierto cuáles son los colores amados. Sobre la cancha también se pelea con intensidad, aunque en ocasiones ésta no resulta suficiente para brindar un espectáculo agradable. Así sucedió en los primeros cuarenta y cinco minutos de hostilidades. Mucha garra y entrega, esfuerzo notable de los veintidós guerreros desplegados sobre el rectángulo verde, pero escasa claridad a la hora de ofender al enemigo.

El Rebaño asumió la batuta del partido con reservas. Aceptó la tenencia del esférico y metió a los rojinegros en el último tercio del campo; sin embargo, no existió claridad. Mientras Bautista intentaba hacer la grande, Medina y Santana pasaban desapercibidos. Hacía falta la conexión entre el mediocampo y el ataque. Se trató, en resumidas cuentas, de un dominio estéril, rutinario y por ende predecible.

Los Zorros ofrecieron muy poco en cuanto a oportunidades sobre la meta rival. Talavera, quien asume con valentía el papel de Oswaldo Sánchez, se vio exigido en contadas ocasiones; resolvió todas ellas con atingencia. Atlas logró su cometido: nulificó los vastos recursos ofensivos del enemigo, mas se olvidó de inquietar la meta contraria. Su coqueteo más cercano con el gol se gestó en la recta final de la primera mitad, cuando Emmanuel Villa disparó con potencia e impactó la de gajos en el costado exterior de la puerta rojiblanca.

A minutos del silbatazo intermedio, el estadio Jalisco se dio tiempo para cantar y calentar el frío ambiente de la contienda. El intento fue en vano. Nadie pudo evitar que el clásico tapatío quedara a deber al término de los cuarenta y cinco minutos iniciales.

SEGUNDO TIEMPO

Atlas volvió a la cancha inspirado, decidido a cometer una más de las características travesuras de Daniel Guzmán. El tedio se rompió; la explosión en las gargantas rojinegras estaba justificada, no era para menos… Una pelota rebotada en un par de ocasiones cayó en los pies de Emanuel Villa, el argentino se adentró en el área y sacó disparo cruzado con pierna diestra para estremecer las redes rojiblancas. La locura ya se percibía en el rostro de los aficionados atlistas, resultaba inocultable la felicidad, pero nada tan contundente como se apreciaría dos minutos más tarde, cuando Daniel Osorno apareció a las espaldas de los zagueros, condujo la de gajos y la mandó guardar al cajón rojiblanco.

Guadalajara pretendió reaccionar. José Manuel de la Torre quiso modificar sobre la marcha, ordenó algunas variantes. Los cambios sirvieron de muy poco… El Rebaño fue incapaz de generar peligro, sucumbió ante el dinamismo de los dirigidos por Guzmán.

El cuadro visitante se sintió a gusto con la ventaja en el marcador. No fue víctima de la ansiedad, ni mucho menos de la seductora tentación de agazaparse en terreno propio. Por el contrario, los Zorros fueron cazando a su presa y pusieron el último clavo al ataúd rojiblanco mediante una certera combinación entre Juan Carlos Medina y Emmanuel Villa.

El tres a cero fue suficiente para comprender que la tarde se pintaría de rojo y negro. El Atlas aceptó gustoso la victoria, sumó tres puntos vitales en la lucha por la permanencia y mantiene posibilidades de acceder a la fiesta grande. El Rebaño, en cambio, se lamenta por haber sufrido la derrota más dolorosa desde que el “Chepo” arribó al banquillo. GOLES

0-1 En una serie de rebotes, Emanuel Villa recupera el esférico en los linderos del área, se adentra en ella y saca disparo cruzado con pierna derecha para vencer a Talavera en la salida. (52´)

0-2 Jugada a profundidad de Daniel Osorno, quien sorprende a las espaldas de los zagueros rojiblancos, conduce la de gajos y tira con la diestra para hacer que la pelota viaje por debajo de las piernas de Talavera y termine guardándose en el cajón del Rebaño. (54´)

0-3 Juan Carlos Medina toca raso desde el costado derecho del área rojiblanca y deja en bandeja a Emanuel Villa, quien simplemente empuja la pelota para marcar el contundente tres goles a cero. (75´)EL ARBITRAJE

Destacado de Jorge Gasso. El partido no presentó mayores dificultades; sin embargo, el nazareno siempre estuvo atento y juzgó correctamente las pocas acciones dudosas que se produjeron.

[mt][foto: Mexsport]

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