La permanencia, casi igual a ganar un Título

Había sido una semana tensa. Y es que los Tiburones Rojos de Veracruz se jugaban este sábado su permanencia en el máximo circuito. La gente llegaba poco a poco. Esta vez había una mayor seguridad....
Había sido una semana tensa. Y es que los Tiburones Rojos de Veracruz se jugaban este sábado su permanencia en el máximo circuito. La gente llegaba poco a poco. Esta vez había una mayor seguridad. Policía montada por todas partes y revisión a fondo a cada
 Había sido una semana tensa. Y es que los Tiburones Rojos de Veracruz se jugaban este sábado su permanencia en el máximo circuito. La gente llegaba poco a poco. Esta vez había una mayor seguridad. Policía montada por todas partes y revisión a fondo a cada

Diego Hdz. Tejeda | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)29 de abril del 2006 en el estadio Luis "Pirata" Fuente

  • Lucas Ayala, el héroe escualo

Había sido una semana tensa. Y es que los Tiburones Rojos de Veracruz se jugaban este sábado su permanencia en el máximo circuito. La gente llegaba poco a poco. Esta vez había una mayor seguridad. Policía montada por todas partes y revisión a fondo a cada aficionado. Por supuesto, no faltaron los revendedores.

Faltaba una hora para el inicio del partido y el Luis “Pirata” de la Fuente mostraba una pobre entrada. Parecía que no habría lleno. En el palco del gobernador, las esposas, hijos y algunas madres de los jugadores del Veracruz lucían una playera con el número y nombre de cada uno de sus familiares y una leyenda:  “Son un orgullo nuestro, los amamos”. La esposa y el hijo de Walter Jiménez, ahora jugador de los Jaguares de Chiapas, vistieron la número 26 de su compadre Lucas Ayala.

Después, las porristas salieron con una pancarta donde se podía leer la misma leyenda. También habían llevado otra al vestidor del Veracruz. A las 20:32 salieron a calentar, bajo una rechifla, los jugadores de Monarcas. Cuatro minutos después, lo hicieron los escualos. Vucetich, con su largo y retorcido colmillo, mandó a calentar a 12 jugadores de campo, para mantener el once inicial en secreto.

Faltaban seis minutos para las 21:00 horas cuando salió a la cancha la terna arbitral encabezada por el silbante Adolfo Aquino. Para entonces, el “Pirata” ya estaba a nada del lleno. Entrelos aficionados, apenas unos 100 seguidores de Monarcas.

Un minuto antes de las 21:00 horas salieron los jugadores del Morelia, nuevamente entre abucheos y silbidos de las porras jarochas. A las 21:00 horas lo hicieron los escualos con una pancarta con la leyenda: Los Tiburones Rojos le agradecen a la afición todo su apoyo. En ese momento, las porras encendieron bengalas y el rojo de la tribuna se tornó aun más intenso.

Se empezó a escuchar el grito de "¡Veracruz…Veracruz…Veracruz!" y tres minutos después de la hora, Aquino dio el silbatazo inicial. Había tensión en el estadio, en el palco del gobernador y en el palco de prensa, pero vino la calma cuando Atlas le anotó el 1-0 a San Luis al minuto 6. Víctor Manuel Vucetich se mantuvo dentro de su banca hasta el minuto 10 en que dio sus primeras indicaciones a sus jugadores. Esta vez no vestía traje, sino una playera roja del equipo Veracruz y pantalón negro.

Desde el inicio, Darío Franco estaba en la zona técnica. En el minuto 32, Moreno Fabianesi silenció el estadio tras peinar un saque de esquina cobrado por Damián Álvarez. Nadie lo creía. En el 41´, la gente pedía el final de la primera parte. Había tensión en el medio tiempo.

El gobernador Fidel Herrera Beltrán se frotaba las manos, rezaba, al igual que Eduardo Césarman, Presidente de los escualos. Jiménez se quedaba en la regadera y Joaquín Reyes tomaba su lugar para la segunda parte. Vucetich pasaba de línea de 4 a línea de 5. En el 51´ hubo manos de Nasuti y Aquino no vio, y seis minutos después, fue Roberto Vargas quien cometió la misma falta que no se marcó.

La afición saludó a Aquino con el tradicional grito en coro de. "¡Leero…leeero…leeero…leero..leeeero….leeero..!" En el minuto 65, un loco le lanzó un rollo de papel a la auxiliar 2 Isabel Tovar, el árbitro detuvo el encuentro y la policía se llevó al culpable. Era el 67´, Vucetich tenía que ir por el empate. Sacó un defensor, Acosta, y entró un delantero, Leyva.Un minuto después se anunció el empate de San Luis e inmediatamente después que el gol había sido anulado a los potosinos.

Y en el 72´ llegó la permanencia. Un golazo de Lucas Ayala que celebraron cerca de 25 mil espectadores y todos los veracruzanos del país y del mundo. Dos minutos después, Ayala saldría lesionado entre aplausos de la afición. Había sido el héroe, luego de haber estado desde el inicio gracias a las suspensiones de Manuel López Mondragón y el costarricense Óscar Rojas.

Llegó la ola y una vez más se encendieron las bengalas. Se coreó el nombre de "¡Veracruz…Veracruz!", y es que faltaba poco para lograr la permanencia. San Luis empató y luego remontó, y Dorados apenas empató, por lo que el gol de Lucas Ayala valió para la permanencia. Un gol valioso.

Habría tres minutos de reposición. Tres minutos más de sufrimiento para la afición y el pueblo de Veracruz, pero afortunadamente pare ellos no pasó nada.

El gobernador Fidel Herrera, rezaba. Vino el silbatazo final y un grito estruendoso se escuchó. Todos corrieron a abrazar y a entrevistar al “Héroe” Lucas Ayala. Se abrazaron los jugadores en el campo, los directivos y esposas de los jugadores en el palco, la afición comenzaba a celebrar. Víctor Manuel Vucetich, Sergio Lugo, el profesor Ramírez, el médico Gerardo Aguilar, los utileros. Era como ganar un título.

[mt][Foto: Mexsport]

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