El triunfo albiceleste generó grandes emociones en Buenos Aires

 
  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MEDIOTIEMPO | Agencias16 de Junio de 2006

  • Varios negocios cerraron por el juego

La goleada 6-0 que logró la Selección de Futbol de Argentina ante Serbia y Montenegro en el Mundial de Alemania 2006 desató hoy la locura en las calles en Buenos Aires, donde miles de personas olvidaron que eran día laborable y salieron a festejar. La emoción fue creciendo conforme se iban acumulando las anotaciones albicelestes, ya que al principio del partido todo era tensión en las cafeterías repletas de oficinistas que algún pretexto se buscaron para llegar tarde a trabajar.

El encuentro se transmitió a las 10:00 horas tiempo de Argentina, pero a pesar de ser viernes, miles de negocios colgaron en sus puertas el aviso "volvemos en dos horas", para lo cual nadie necesitaba mayor explicación.

En las escuelas primarias y secundarias también se paralizaron las actividades durante los 90 minutos que duró el partido, aunque después de la goleada ya fue imposible que los chicos retornaran a las actividades normales.

En los últimos minutos del cotejo que le dio a Argentina un virtual pase a los Octavos de Final ya eran multitudes las que copaban los bares y restaurantes, y las que se agolpaban frente a las tiendas de electrodomésticos para ver a su Selección.

Apenas se escuchó el silbatazo final, miles de aficionados de un país en el que el 90 por ciento de los habitantes es fanático del futbol se lanzaron a celebrar en el Obelisco, el emblemático monumento ubicado en el centro de esta ciudad. "Volveremos a ser campeones como en el 86", rezaba con esperanza una enorme manta colocada a los costados del símbolo porteño, mientras se escuchaban gritos y porras a favor de la albiceleste.

Los albañiles de las obras hicieron sonar sus herramientas al unísono de las bocinas de los autos, mientras que otros salían de sus casas para hacer ruido con sus cacerolas en señal de festejo.

Los gélidos 10 grados de temperatura no impidieron que familias completas, con bebés incluidos, salieran a las calles, plazas y principales avenidas para desplegar gigantescas banderas argentinas.

La alegría no era para menos, porque con este triunfo la selección nacional de Argentina se sacudió el fantasma que la agobiaba desde la Copa del Mundo Corea-Japón 2002, cuando fue eliminado en primera ronda.

Ahora, en cambio, en sólo dos partidos el equipo al mando de José Pekerman consiguió avanzar a Octavos de Final y posicionarse como un firme candidato a Campeón del Mundo.

Por lo menos, ese es el sueño que, con lágrimas en los ojos, confesaba Armando Martínez, estudiante de medicina que advertía que, ahora sí, "Brasil ya ha de estar teniendo miedo".

[ntx][foto: Mexsport]

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