Razones para un fracaso continuado... Análisis externo del Tri mundialista

 
  

 

 

 

 

 

 

 

 

MEDIOTIEMPO | Ilie Oleart Boeufve (cortesía)17 de Julio de 2006(Parte I de III)

  • Te presentamos un análisis hecho para una revista española

Tras la decepcionante actuación de la Selección Mexicana de Futbol en Alemania 2006, ha llegado el momento de intentar asimilar y analizar con calma las cosas. Para esto, mediotiempo.com te presenta otro punto de vista, el de Ilie Oleart Boeufve, un especialista en marketing deportivo que ha colaborado en proyectos de cosultoría en equipo tan importantes como Paris Saint-Germain, Arsenal, Liverpool, Espanyol de Barcelona y en la rama directiva de varios equipos del futbol mexicano en divisiones inferiores.

Así, Ilie Oleart Boeufve, este especialista en el análisis deportivo realizó para una revista española el informe que te presentamos a continuación.

¿Porqué te presentamos este punto de vista? Este análisis, sin perder la conciencia de lo que es el futbol mexicano, tiene el punto de vista de alguien que no es atrapado por toda la mercadotecnia y las espectativas demasiado optimistas que en ocasiones nos invaden. Es un análisis del "cómo nos ven" y "cómo nos califican" los de fuera.

Este análisis constará de tres partes, te presentaremos una el día de hoy, la segunda mañana martes y la última entrega será el miércoles. Recuerda que este análisis lo estamos publicando tal cual está el oríginal y presenta el punto de vista únicamente de Ilie Oleart Boeufve, el cual no necesariamente coincide con el de Medio Tiempo, ya que es ajeno a esta Redacción.

RAZONES PARA UN FRACASO CONTINUADO

Mientras los medios de comunicación y el ciudadano de a pie siguen aún comentando la actuación del árbitro en el pasado Argentina-México de Octavos de Final de la Copa del Mundo, y ya la Federación se apresta a iniciar una evaluación del técnico Ricardo Antonio La Volpe dirigida a dilucidar si éste debe seguir al frente de la Selección Nacional o no, ha llegado el momento, una vez digerida la derrota, de evaluar la actuación de México, no sólo en ésta última Copa del Mundo 2006 sino también de remontarnos en el tiempo y observar su rendimiento en las últimas citas mundialistas.

La realidad es que, más allá de las lesiones, las decisiones técnicas, los arbitrajes, y demás factores condicionantes en cualquier partido de futbol, la Selección Mexicana presenta un triste historial en las Copas del Mundo. Después de la ausencia en Italia 1990, el Tri sólo ha sido capaz de alcanzar la ronda de Octavos de Final en sus últimas cuatro participaciones (E.E.U.U. 94, Francia 98, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006). Así que, sea un buen o un mal desempeño el que Márquez, Borgetti y compañía han protagonizado en Alemania, no deja de estar en consonancia con el que sus compatriotas han venido desarrollando en los últimos quince años. Si traducimos a una escala de puntos los logros mundialistas de los equipos mexicanos, nos daremos cuenta de que países con un menor potencial como Holanda o Suecia han logrado mayores éxitos (por no hablar de algunos de los últimos Semifinalistas: Turquía, Corea, Bulgaria, etcétera).

¿Son los Octavos de Final una barrera infranqueable para México? ¿No existe el potencial como para armar un equipo que sea capaz de ir más allá? Analicemos algunos datos demográficos y otros relacionados con el mundo del futbol. De los dieciséis equipos que alcanzaron los Octavos de Final en Alemania, sólo Brasil supera a México en población. Países como Ecuador, Portugal o Suecia tienen una población inferior a la del Distrito Federal. Sobre el papel existe una clara correlación entre población y éxitos deportivos: entre los seis países con mayor población se encuentran cinco campeonas del mundo (Brasil, Alemania, Francia, Inglaterra e Italia) y... ¡México! Parece claro, pues, que un alto índice de población asegura una selección competitiva y con capacidad para alcanzar el cetro mundial. Excepto en el caso que nos ocupa. ¿Qué ocurre entonces?

Tal vez podríamos encontrar una respuesta en el hecho de que existen pocos aficionados al futbol en México. De nuevo nos equivocamos. Después de Alemania, Francia e Inglaterra, México es el cuarto país del mundo en lo que a futbolistas federados se refiere. Y eso si nos atenemos a los datos de la Federación Mexicana de Futbol, porque al igual que ocurre con la Confederación Brasileña de Futbol, sus cifras no merecen mucha credibilidad. Todo parece indicar que el número real de aficionados en ambos países es muy superior al que muestran las cifras oficiales.

A eso tenemos que añadir el hecho de que el futbol es más que un deporte en México. Es una pasión, un modo de vida, que queda reflejado en su omnipresencia en medios de comunicación, en la vida diaria, en las calles, y cómo no, en el dinero que mueve. México es uno de los países del mundo donde las empresas invierten más en patrocinios, las televisiones en derechos televisivos y donde la Federación nacional recauda mayores cantidades de dinero.

Incluso México está exento de algunos impedimentos que afectan a otras selecciones de gran potencial, como podrían ser la española, aquejada por los eternos debates políticos entre las comunidades autónomas que forman el Estado español. Tampoco podríamos hablar de falta de tradición futbolística, habiéndose fundado la FMF sólo una década más tarde de lo que lo hicieron la francesa, la brasileña o la española (1927 contra 1919, 1914 y 1913, respectivamente).

Así pues, ¿cuál es el problema? ¿Qué misterio impide a una selección nacional que lo tiene todo para estar entre las grandes alcanzar cotas vedadas hasta ahora? Esta es la pregunta que trataremos de resolver a continuación...

Ir a la Segunda Parte

[mt][foto: Mexsport]

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