La Máquina no tiene freno

Todo pintaba para ser el mejor partido de la jornada, Cruz Azul y Monterrey, dos de los mejores equipos en el inico de nuestra liga profesional del balamopié, dos de las mejores ofensivas con un...
Todo pintaba para ser el mejor partido de la jornada, Cruz Azul y Monterrey, dos de los mejores equipos en el inico de nuestra liga profesional del balamopié, dos de las mejores ofensivas con un futbol vertical; pero el destino se interpuso, los conatos d
 Todo pintaba para ser el mejor partido de la jornada, Cruz Azul y Monterrey, dos de los mejores equipos en el inico de nuestra liga profesional del balamopié, dos de las mejores ofensivas con un futbol vertical; pero el destino se interpuso, los conatos d

Juan Diego Echeverría | MEDIOTIEMPOEstadio Azul, sábado19 de agosto de 2006

  • Cruz Azul gana con tranquilidad
  • Monterrey termina sin 3 jugadores y sin DT

Todo pintaba para ser el mejor partido de la jornada, Cruz Azul y Monterrey, dos de los mejores equipos en el inico de nuestra liga profesional del balamopié, dos de las mejores ofensivas con un futbol vertical; pero el destino se interpuso, los conatos de bronca salieron a la luz y los tres jugadores regios pintados de rojo.

El cotejo iniciaba movido, con jugadas de peligro en ambas porterías, el "Loco" Abreu por parte de los Regios y Richard Nuñez ponía a vibrar a la poca afición celeste que se dio la cita en el Estadio Azul para apoyar al equipo de sus amores, hombres, mujeres, niños, abuelos, abuelas, todos esperaban el tercer triunfo en fila de La Máquina

Richard Núñez dotado de gran técnica se encargaba de levantar de sus asientos  a la fanaticada celeste con un disparo desde la media cancha, Martínez escupía el balón, Sabah se encontraba con el esférico, recortaba al guardavalla rayado y caía para que se marcara el penal. El público gritaba de emoción, ¿quién es el encargado de cobrar?; se preguntaba la gente, el mismo delantero charrúa tomaba el esférico con ambas manos y colocaba el balón.

"Lo va a volar" fueron las palabras de uno de los policías que protegen a todos los asistentes al inmueble, "lo va a volar" repetía con mucha seguridad… Richard se preparaba a disparar, el balón se perdía por arriba del marco de Martínez, un "ahhh" salía desde las entrañas del Estadio Azul, el vigilante tuvo voz de profeta; Monterrey suspira y en el rostro de Miguel Herrera, vestido elegantemente con un traje color café, mostraba satisfacción ante la pifia del número nuevo celeste.

Corrían los minutos, todo transcurría con normalidad, llegaba el minuto 29, Arellano cometía una dura falta sobre Torrado, Gasso sin dudarlo llevaba su mano al bolsillo de la parte trasera de su short para mostrar el cartón rojo al volante Regio, un lluvia de protestas cayeron sobre el nazareno, pues fue una jugada muy aparatosa, pero eso no era todo, Herrera también era expulsado al parecer por reclamar la jugada, el partido empezaba su decadencia.

Cruz Azul se dedicaba a tocar el balón y llegar por las bandas, Monterrey, por la calentura del juego y la actitud un tanto prepotente de Gasso, perdía la cabeza. El partido se iba al descanso entre abucheos y silbidos del público ante la falta de contundencia de los azules.

Monterrey ajustaba filas para poder salir vivo de la casa de Cruz Azul, sólo nueve minutos de la parte complementaria para que Abreu saliera expulsado, la indignación se apoderaba de los regios y la idea de irse al menos con un punto se esfumaba con el correr del tiempo.

Rafael García entraba al terreno de juego entre chiflidos, pero respondería con un gran servicio a la humanidad de Sabah para clavar el primero; el debacle regio era inminente con dos jugadores menos y un gol en contra, una difícil prueba para los pupilos de Herrera.

La afición celeste estaba convencida que con todos éstos factores se podía venir un goleada a favor de su equipo y Walter Erviti se encargaba de que ese sueño fuera más viable al hacerse expulsar al barrer muy fuerte sobre Gerardo Torrado; tan solo tres minutos después Israel López se encargaba de colocar el segundo gol para La Máquina; el sueño de la goleada, al parecer era una realidad.

Vergne y Villaluz entraron para darle más movilidad a un tren que no parece tener freno, el brasileño era el encargado de ser el chofer de La Máquina y el joven delantero celeste buscaba hacer daño por el costado derecho, todo quedó en un fantasía, la goleada no llegó pero el público sin lugar a dudas salió satisfecho con el resultado y el desempeño de su equipo. Cruz Azul se colocaba en el primer lugar general con tres victorias en tres partidos.

[mt][foto: Agustín Cuevas]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×