El misterio de la ciudad natal de Alex Aguinaga

Resulta extraño, casi inverosímil, que tanto la bella ciudad de Ibarra como la pintoresca y diminuta Atuntaqui, se echen la bolita respecto a la cuna del máximo ídolo futbolero de todos los...
Resulta extraño, casi inverosímil, que tanto la bella ciudad de Ibarra como la pintoresca y diminuta Atuntaqui, se echen la bolita respecto a la cuna del máximo ídolo futbolero de todos los tiempos en Ecuador: Alex Darío Aguinaga Garzón.
 Resulta extraño, casi inverosímil, que tanto la bella ciudad de Ibarra como la pintoresca y diminuta Atuntaqui, se echen la bolita respecto a la cuna del máximo ídolo futbolero de todos los tiempos en Ecuador: Alex Darío Aguinaga Garzón.

MEDIOTIEMPO | Agencias31 de Agosto de 2006

  • En Ecuador era conocido como el "Huevito"

Resulta extraño, casi inverosímil, que tanto la bella ciudad de Ibarra como la pintoresca y diminuta Atuntaqui, se echen la bolita respecto a la cuna del máximo ídolo futbolero de todos los tiempos en Ecuador: Alex Darío Aguinaga Garzón.

"Es de Ibarra", dicen los de Atuntaqui. "Es de Atuntaqui", dicen los de Ibarra.

Así que para quienes desean indagar el pasado del símbolo necaxista sin meterse al Internet y prescindiendo de los aburridos discursos oficiales, sino más bien husmear entre sus orígenes, los lugares donde pateó sus primeros balones y la gente que lo vio crecer, la misión resulta inesperadamente complicada.

Algo así le había pasado a Fabio Capello hace casi dos décadas.

Al recorrer todo el poblado de Atuntaqui, un centro textil cercano a la localidad de Yahuarcocha, que el pasado fin de semana recibió a docenas de mexicanos con motivo del Gran Premio de Ecuador de automovilismo, no faltó quién diera el santo y seña sobre Aguinaga, pero al final las historias apenas tenían una embarrada deverdad.

"Mi hermano jugó con él", "en la esquina viven sus familiares", "en la otra calle hay unos Aguinaga", etcétera, etcétera.

Ante falta de humo blanco en Atuntaqui, sin más pistas que una prima lejanísima llamada Mercedes Aguinaga que se enteró de la existencia de Alex hasta que éste jugó el Mundial 2002 en Corea-Japón, el primero de Ecuador en la historia, las pesquisas continuaron, sin mucho ánimo, en Ibarra.

Ahí no hubo mucha diferencia. Siempre de un lugar a otro en busca de la primera casa del necaxista. Hasta que un hombre de edad avanzada dijo de mala gana: "Vayan a la librería ABC, ahí les van a dar informes".

Entonces, por fin, salió un verdadero familiar y puso orden:

"El origen de Alex es Ibarra, él nació aquí (el 9 de Julio de 1968). Nunca vivió en Atuntaqui, ellos (los Aguinaga) vivieron aquí hasta que Alex tenía cuatro o cinco años antes de irse a Quito", aclaró su tía Carlota Torres Hinojosa, quien dirige una pequeña librería en el centro de la capital de Imbabura.

Y empiezan a surgir los recuerdos de quien viviera en la calle de Salinas, entre Oviedo y Pedro Moncayo, en una humilde casa que ahora es un mercado.

"Era un chico muy juguetón, normal, como cualquiera. Su madre Susana Garzón, mi prima, le hacía practicar futbol desde pequeño".

Alex, mejor conocido como el "Huevito" en su país, ya había sido buscado hace casi 20 años por otros, y también fracasaron, en especial el entrenador italiano Fabio Capello, quien viajó a Quito de incógnito, haciéndose pasar por reportero con un cheque de 3 millones de dólares para ficharlo para el Milán.

Mala suerte: Francisco Hernández, Vicepresidene del América, se lo había ganado días antes por 300 mil dólares para cederlo al Necaxa, que no lo iba a soltar ni por todo el oro del mundo.

Doña Carlota, una dama amable, elegante y de refinada educación, sigue su relato: "El Alex empezó a jugar en la calle, frente a su casa. Siempre fue muy sencillo y por fortuna nunca perdió esa humildad".

Y confirma la leyenda: "Por supuesto que todos éramos necaxistas. Teníamos que seguir su trayectoria, porque fue uno de los primeros futbolistas que descolló en otro país. Era el principal ídolo y sigue siendo referencia, porque ha dado muestras no sólo de ser un gran jugador, sino por ser un caballero, eso es lo que lo hadistinguido".

Aunque nunca pudo viajar a México a verlo jugar en el equipo con el que fue tres veces Campeón, no deja pasar la oportunidad para resaltar sus valores humanos.

"Sus padres Susana Garzón y Rubén Aguinaga, le inculcaron los valores éticos que nos fueron dados desde nuestros abuelos".

Tras esclarecer el misterio, doña Carlota continúa al frente de la pequeña librería en el centro de la verdadera cuna de Alex Aguinaga.

[ntx][Foto: Mexsport]

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