Los goles y la afición, lo mejor del Clásico

Fue tal como se esperaba. En la cancha hubo poco futbol, de hecho, el arquero rojiblanco Oswaldo Sánchez, se convirtió en un aficionado más porque durante toda la noche sólo tuvo un disparo con...
Fue tal como se esperaba. En la cancha hubo poco futbol, de hecho, el arquero rojiblanco Oswaldo Sánchez, se convirtió en un aficionado más porque durante toda la noche sólo tuvo un disparo con peligro de gol.
 Fue tal como se esperaba. En la cancha hubo poco futbol, de hecho, el arquero rojiblanco Oswaldo Sánchez, se convirtió en un aficionado más porque durante toda la noche sólo tuvo un disparo con peligro de gol.

Alexander Jiménez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Guadalajara, Jalisco. 30 de Septiembre del 2006

  • "Los americanistas salieron muy molestos"

Fue tal como se esperaba. En la cancha hubo poco futbol, de hecho, el arquero rojiblanco Oswaldo Sánchez, se convirtió en un aficionado más porque durante toda la noche sólo tuvo un disparo con peligro de gol.

El futbol en México sigue siendo familiar, eso se confirmó en el Clásico de ayer porque se observó a familias completas en el graderío del Jalisco, apoyando tanto a Chivas como a los alicaídos americanistas, que por cierto, se les debe estar cayendo la cara de vergüenza por la mediocre actuación que tuvieron.

Desde muy temprano la afición llegó al inmueble de la Calzada Independencia, los ríos de aficionados de uno y otro equipo se veían a lo lejos todos iban con la ilusión de ver lo que nunca llegó,  espectáculo.

Mientras la policía custodiaba en todo momento a la porra visitante, infinidad de puestos ambulantes de birria, tortas, tacos y papitas,  los  revendedores, se daban gusto sin que nadie les digiera nada, recibiendo el desembolso económico  de una afición habida de distracción para olvidar un poco los problemas.

El partido quedó a deber, si no fuera la puntada de "Payaso" que se metió al terreno de juego, el primer tiempo no hubiera tenido más que la guerra de gritos por uno y otro equipo de las porras, que en todo momento apoyaron a sus jugadores, tratando de que despertarán y produjera futbol, lo cual nunca pasó.

Tras los dos goles, los aficionados rojiblancos, que por cierto eran mayoría en la tribuna, cantaron de felicidad "Cielito Lindo", al igual que la de "!Ole! ¡Ole! ¡Ole! ¡Ole! Cada día te quiero más... yoooooo, soy de Chivas, ese sentimiento, que no puedo parar" y, para rematar al rival con todo y  Cuauhtémoc Blanco, aquella que dice "¿en dónde están?, ¿en dónde están?, ¡en dónde están los que nos iban a chin...!".

Para gusto de los locales, quienes terminaron "embriagados" literalmente de felicidad por culpa de Adolfo Bautista y Alberto Medina, quienes salvaron la noche con dos tremendos golazos, pueden estar tranquilos, porque la calificación sigue estando a la vista y el cómo se jugó, es lo menos importante de lo más en este momento, ya que se consiguieron los tres puntos.

"NUNCA ANTES VI TANTO DESPRECIÓ AL BALÓN"

"América no juega a nada, pero nada de nada", decía Alberto Echeverría, aficionado que hizo el viaje desde Chicago para ver a sus Águilas y que pagó 200 dólares por un boleto de la zona preferente.

"Es un equipo sin alma, dicen que los equipos tiene el carácter de su entrenador, pero América esta lejos de los Hermanos Tena, sobre todo del Capitán Furia. Nunca antes en mi vida había visto tanto despreció a un balón, tan poca entrega, sin compromiso y sin alma. Es triste ver a un equipo sin corazón, faltándole el respeto a la historia de la institución, imagínate, sólo un disparo de gol hubo de América a gol en 90 minutos, la verdad es que le voy en este momento a un equipo que da vergüenza y los jugadores deben estar en este momento como las tortugas, con la cabeza escondida", decía Echeverría, quien sacó su frustración tras la derrota y la impotencia los traicionó, ya que le salieron las lagrimas.

[mt][Foto: Mexsport]

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