Entre Romano y Mizrahi ¡ni una miradita!

No sólo no hubo un saludo entre Rubén Omar Romano e Isaac Mizrahi, sino que ni una mirada se regalaron los estrategas de Atlas y Cruz Azul, respectivamente.
 No sólo no hubo un saludo entre Rubén Omar Romano e Isaac Mizrahi, sino que ni una mirada se regalaron los estrategas de Atlas y Cruz Azul, respectivamente.

Sergio Álvarez Reiset | MEDIOTIEMPOEstadio Azul, 13 de Octubre de 2006

  • Varios de los jugadores del Cruz Azul saludaron a Romano

No sólo no hubo un saludo entre Rubén Omar Romano e Isaac Mizrahi, sino que ni una mirada se regalaron los estrategas de Atlas y Cruz Azul, respectivamente.

Fue algo similar al incómodo encuentro que se llega a tener con un antiguo amor, por el que se asegura ya no tener ningún sentimiento.

Romano, ex timonel de La Máquina, regresó por primera ocasión al Estadio Azul tras haber dejado su cargo a su entonces auxiliar Isaac Mizrahi. Saltó a la cancha antes que su homólogo en medio de una nube de fotógrafos y camarógrafos que lo esperaban para captar sus reacciones al pisar el césped que lo recibió de manera emotiva el 28 de Septiembre de 2005 tras ser liberado de su secuestro.

Pese a ello, pocos fueron los aficionados que se percataron de su arribo, más aún cuando ingresó el equipo local en medio de una ovación. Portaba lentes oscuros y de vez en vez miraba a espaldas como buscando a alguien, a la postre, comentó que esperaba encontrar al Presidente cementero, Guillermo Álvarez para saludarlo a distancia.

Uno a uno, la mayoría de los jugadores de La Máquina se postraron en el área técnica rival para saludar a su ex técnico, primero fue Rogelio Chávez, seguido por una larga lista en la que se encontraron Salvador Carmona, Richard Núñez, César Delgado, Óscar Pérez y Alberto Rodríguez, hasta el Médico del equipo, Alfonso Jiménez fue a estrechar la mano de Romano.

Dos minutos antes de que iniciara el encuentro, apareció en la cancha el técnico cementero con su propia nube de camarógrafos. Isaac Mizrahi se colocó en la escalinata de su banca, como suele hacerlo y nunca recorrió el esperado camino hacia la banca del conjunto visitante.

Una vez arrancado el partido poco se le pudo ver a Mizrahi bailoteando en su área, y pese a las constantes miradas de Romano hacia el centro de las bancas para reclamar al Cuarto oficial, nunca hubo un encuentro de miradas evidente.

Aunque hubo fuertes declaraciones de ambos lados durante la semana, la celebración de los goles fue recatada. De hecho, en el gol que significaba la victoria para la Máquina Isaac sólo regresó a sentarse con el resto al césped.

Después de todo, no hubo apretón de manos entre Romano y Mizrahi, pero sí un aparente respeto entre los que en algún momento se dijeron hermanos.

[mt][Foto: Agustín Cuevas]

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