Memo Ochoa fue víctima de su propia broma

Pese al resultado adverso del pasado sábado ante los Gallos Blancos del Querétaro, el plantel de las Águilas del América se veía de buen humor. Prueba de ello fueron los disparos que al final del...
Pese al resultado adverso del pasado sábado ante los Gallos Blancos del Querétaro, el plantel de las Águilas del América se veía de buen humor. Prueba de ello fueron los disparos que al final del entrenamiento los jugadores lanzaron a la zona del estacion
 Pese al resultado adverso del pasado sábado ante los Gallos Blancos del Querétaro, el plantel de las Águilas del América se veía de buen humor. Prueba de ello fueron los disparos que al final del entrenamiento los jugadores lanzaron a la zona del estacion

Sergio Álvarez Reiset | MEDIOTIEMPOCiudad de México, 17 de Octubre de 2006

  • Al final de cuentas, la maldad terminó por ocasionársela él mismo

Pese al resultado adverso del pasado sábado ante los Gallos Blancos del Querétaro, el plantel de las Águilas del América se veía de buen humor. Prueba de ello fueron los disparos que al final del entrenamiento los jugadores lanzaron a la zona del estacionamiento, donde se encontraba la prensa.

En un inicio sólo los reporteros se tuvieron que mantener alertas por los balonazos que salían de la cancha. Posteriormente, las miradas se centraron en la zona donde se aparcan los automóviles del primer equipo. Todo parecía indicar que como los reporteros eran un "objeto" movible, ahora el blanco serían las autos.

El penúltimo fue un disparo masivo, ya que al menos ocho jugadores patearon globos de larga distancia al mismo tiempo. Reporteros y autos reportaron saldo blanco.

Justo el último despeje, el que tenía todas las miradas encima, corrió a cargo del arquero Guillermo Ochoa. Todo parecía indicar que su disparo iba dirigido al lujoso auto color negro del "Piojo" López. Tras los suspiros de los presentes, el balón aterrizó a unos 50 centímetros del auto del "Piojo", justo donde estaba estacionado el deportivo del propio Guillermo Ochoa.

Las risas no se hicieron esperar, ya que el cancerbero puso el balón justo en el retrovisor izquierdo de su BMW. Paco Memo fue presa de las burlas de sus compañeros y hasta de los representantes de los medios de comunicación y fotógrafos, quienes pretendieron retratarlo con su retrovisor en mano.

Así, con un saldo en contra en sus finanzas de este mes, Guillermo Ochoa viajó junto con sus compañeros a Los Ángeles, California, donde las Águilas disputarán mañana un encuentro amistoso ante el Flamengo.

[mt][foto: Mexsport]

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