Se cumplen 30 años del debut de Diego Armando Maradona

Diego Maradona, el futbolista más famoso y del que más se ha escrito y hablado en todos los idiomas en el último tramo del siglo XX, daba su primer paso hacia el estrellato hace 30 años, el 20 de...
Diego Maradona, el futbolista más famoso y del que más se ha escrito y hablado en todos los idiomas en el último tramo del siglo XX, daba su primer paso hacia el estrellato hace 30 años, el 20 de Octubre de 1976, cuando debutó en la Primera División del f
 Diego Maradona, el futbolista más famoso y del que más se ha escrito y hablado en todos los idiomas en el último tramo del siglo XX, daba su primer paso hacia el estrellato hace 30 años, el 20 de Octubre de 1976, cuando debutó en la Primera División del f

MEDIOTIEMPO | Agencias19 de Octubre de 2006

  • Pudo haber debutado un año antes
  • Jugó en seis equipos y 91 partidos con la Selección
  • "La mano de Dios" y el gol del siglo XX
  • El "pibe 10" toca fondo y revive

Diego Maradona, el futbolista más famoso y del que más se ha escrito y hablado en todos los idiomas en el último tramo del siglo XX, daba su primer paso hacia el estrellato hace 30 años, el 20 de Octubre de 1976, cuando debutó en la Primera División del futbol argentino.

Era un miércoles, y en el modesto estadio del Argentinos Juniors, donde se formó, 7.700 aficionados pagaron la entrada para ver el partido del equipo profesional del club frente al Talleres de Córdoba correspondiente al campeonato Nacional.

Pocos imaginaron que serían testigos de un hecho histórico y muchos más aseguraron haber estado allí esa tarde de calor agobiante. Sus parientes, sus amigos e incondicionales hinchas del Argentinos Juniors en el barrio de La Paternal estaban enterados de que, al menos, jugaría unos minutos, por que el técnico Juan Carlos Montes lo había convocado para ir al banquillo.

Faltaban 10 días para que cumpliera los 16 años. Soñaba con ser campeón y jugar un Mundial, como lo dijo en una entrevista de la televisión en blanco y negro cuando asombraba en los torneos infantiles en los que participaba con el equipo "Los cebollitas", que dirigía su descubridor, Francisco "Francis" Cornejo.

Ganaba Talleres por 0-1 y estaba por terminar la primera parte del partido. "Montes, que estaba en la otra punta del banquillo, giró la cabeza hacia mí y me clavó la mirada como preguntándome “¿Se anima?”. Yo mantuve la mirada y esa, creo, fue mi respuesta. Enseguida empecé con el calentamiento y en el arranque del segundo tiempo entré", comentó Maradona años después en si libro "Yo soy el Diego".

"Vaya Diego, juegue como usted sabe, y si puede tire un caño" (pasar el balón entre las piernas del rival), le dijo el entrenador en el momento en que sustituía al centrocampista Rubén Giacobetti.

"Le hice caso: recibí la pelota de espaldas a mi marcador, que era Juan Domingo Cabrera, le amagué y le tiré la pelota entre las piernas; pasó limpita y enseguida escuché el “Ooooole” de la gente, como una bienvenida", recordó "el 10", que ese día tenía la camiseta número 16.

Ese "caño" fue el recurso que lo marcó para siempre ante la afición argentina. Argentinos Juniors perdió el partido, pero a muy pocos le importó ese detalle. El país entero hablaba del pibe de oro en los días siguientes, y nunca dejó de hacerlo.

"Pelusa" o "Pelusita" era el apodo de aquel pequeño malabarista que, hasta pocas semanas antes del debut soñado entretenía a los espectadores en el descanso de los partidos que disputaba el equipo profesional del club, haciendo piruetas con un balón que nunca dejaba botar en el suelo.

"Pelusa", Diego, o "el morochito" (pelo negro) de Villa Fiorito -donde comer todos los días era poco menos que una hazaña-, se convirtió rápidamente en Diego Armando Maradona, el astro del futbol que asombró al mundo con sus genialidades en los campos de juego y sus desplantes al poder y que tuvo en vilo a millones de aficionados y admiradores con sus problemas con la droga.

Varios títulos de Campeón coronaron su carrera: en el Mundial Sub-20 de Japón 1979 con la Selección Argentina; en la Liga de su país con el Boca Juniors en 1981; en el Mundial de México 1986 con la Selección absoluta de Argentina y dos veces en la Liga de Italia, 1986-87 y 1989-90, con el Nápoles.

También fue Campeón de la Copa del Rey con el Barcelona en la Temporada 1982-83, y más tarde de la Copa UEFA y de la Copa de Italia con el Nápoles.

Volvió a jugar en España con el Sevilla en los años noventa y en su país vistió, en un período breve, la camiseta del Newell´s Old Boys. Sin haberse retirado como futbolista, fue entrenador del Racing de Avellaneda y del Deportivo Mandiyú argentinos.

En 1993, cuando la Asociación del Futbol Argentino (AFA) celebró el centenario de la organización de ese deporte en el país, sus dirigentes determinaron que Maradona había sido el mejor futbolista argentino de la historia y le dieron un premio.

Un año después, la AFA dispuso retirarlo del Mundial de Estados Unidos 1994 tras el resultado positivo de un control antidopaje al que fue sometido en Boston al terminar el partido Argentina-Nigeria.

Esa misma entidad quiso en 2001 completar el reconocimiento que hizo en 1993 y retirar la camiseta número 10 -con la que estuvo identificado durante toda su carrera- de las selecciones nacionales, medida con la que Maradona dijo haber soñado alguna vez. La FIFA se opuso.

Maradona se retiró el 25 Octubre de 1997 como jugador del Boca Juniors -en momentos en que se sospechaba que había dado positivo otra vez-, tras ser sustituido en un Clásico Boca-River por Juan Román Riquelme, quien durante varios años fue señalado como su sucesor en la Selección.

A principios de 2000 estuvo al borde de la muerte al sufrir una crisis cardiaca en la ciudad uruguaya de Punta del Este y vivió varios años en Cuba, donde se sometió sin rigor alguno a un tratamiento por su adicción a las drogas.

En aquellos tiempos su vida fue un calvario, sometido por el consumo de drogas que redujo al mínimo su capacidad cardiaca y su capacidad de resolución, y le llevó a la ruina económica.

Tocó fondo en 2004, cuando una recaída le dejó postrado en una clínica de Buenos Aires, alrededor de la cual se reunieron multitudes para manifestar su idolatría por el futbolista más importante de la historia argentina.

Se recuperó, bajó de peso, fue el presentador de un exitoso programa de televisión, le pagan fortunas por su participación en anuncios publicitarios y comenzó a jugar partidos amistosos de veteranos con los que gana más dinero que muchos futbolistas profesionales en el mundo. El día 30 de este mes cumplirá 46 años.

"PELUSA" PUDO HABER DEBUTADO UN AÑO ANTES

Diego Maradona deslumbraba en las categorías infantiles del Argentinos Juniors y su debut en la Primera División pudo haberse producido en 1975, con 15 años, lo cual evitó su descubridor Francisco Cornejo.

El sindicato Futbolistas Argentinos Agremiados convocó a una huelga de profesionales en el tramo final de la Liga y los equipos debieron afrontar los partidos de la última jornada con juveniles.

En esa ocasión se enfrentaban River Plate, que necesitaba ganar para proclamarse campeón después de 18 años de sequía, y Argentinos Juniors.

Maradona pasó a ser uno de los principales candidatos para jugar ese encuentro por iniciativa del dirigente Héctor Mazzoni, pero Cornejo, el entrenador de los infantiles, se negó a "cederlo" al alegar que era demasiado pequeño para asumir tanta responsabilidad. Ganó River por 1-0.

Su aparición en el primer equipo del barrio de La Paternal también estuvo prevista antes del 20 de Octubre de 1976, porque el pibe se entrenaba con los profesionales y su clase superaba la media de la plantilla.

Y volvió a frustrarse su temprano debut. En un partido de la División reserva, tras un fallo dudoso que irritó al niño futbolista, éste aplaudió al Árbitro, que lo echó del campo, y fue suspendido. Por esa razón el técnico Juan Carlos Montes debió esperar unas semanas más para contar en su equipo con aquella joya de la cual hablaban todos en el club y muchos fuera de él.

Diego Armando Maradona llegó al Argentinos Juniors antes de cumplir los nueve años de la mano de un amigo de Villa Fiorito, la humilde localidad en la que nació, llamado Gregorio "Goyo" Carrizo, con el que jugaba en las calles.

"Goyo", un malabarista con el balón, formaba parte del equipo de "Los Cebollitas", cantera inagotable de grandes figuras del club, y un día le dijo a Cornejo que conocía a un niño de su edad que jugaba mejor que él. El formador de estrellas le pidió entonces que lo llevara al próximo partido de entrenamiento.

Cornejo se quedó con la boca abierta. "Hacía cosas que no se las había visto a nadie. Nunca vi nada igual", aseguró.

Se incorporó inmediatamente a "Los Cebollitas", equipo que en aquellos años logró un récord que trascendió el pequeño mundo de las competiciones infantiles: 136 partidos sin perder.

Estuvo seis años en los equipos de Cornejo, porque el propio Diego lo decidió, ya que en una oportunidad su padre fue al club a comentarle al técnico que tenía una oferta económica del River Plate. "Yo me quiero quedar con “Francis", dijo "Pelusa".

A falta de 10 días para cumplir los 16 años, debutó en la Primera División. "Francis" Cornejo, cuya obra como formador de jugadores se prolongó con Sergio Batista y Fernando Redondo, entre muchos otros, aseguró que "nunca" le enseñó nada. Que Maradona siempre supo todo lo que había que hacer con el balón, "para jugar, ganar y divertirse. Para ser el mejor".

JUGÓ EN SEIS EQUIPOS Y 91 PARTIDOS CON LA SELECCIÓN

Diego Maradona jugó al futbol en tres equipos de su país (Argentinos Juniors, Boca y Newell´s Old Boys), dos de España (FC Barcelona y Sevilla) y uno de Italia (Nápoles) y disputó 91 partidos con la Selección Argentina, 21 de ellos en Mundiales.

De sus 21 años de carrera profesional (1976-1997), estuvo siete en el Nápoles y su paso más fugaz por un club fue en el Newell´s Old Boys, con sólo cinco partidos.

Esta fue, en síntesis, su trayectoria:

- Argentinos Juniors: Debutó el 20 de Octubre de 1976, en el comienzo del segundo tiempo ante Talleres (0-1). Jugó con esa camiseta hasta 1980. Fueron 166 partidos con 111 goles anotados. El estadio del club, reconstruido, tiene su nombre.

- Boca Juniors: Debutó el 22 de Febrero de 1981 ante Talleres. Su equipo ganó por 4-2 y marcó dos tantos. Se proclamó Campeón del torneo Metropolitano de ese año. Jugó 40 partidos y anotó 28 goles. Fue traspasado al FC Barcelona y regresó al club 14 años después, el 7 de Octubre de 1995. El 25 de Octubre de 1977 colgó las botas, la tarde en que los xeneizes vencieron a River Plate por 2-1. En esa segunda etapa boquense jugó 30 partidos y marcó 7 tantos.

- FC Barcelona: Debutó el 4 de Septiembre de 1982, ante el Valencia. partido que los azulgrana, con un gol suyo, perdieron por 2-1. Ganó la Copa de la Liga y la Copa del Rey. El 5 de Mayo de 1984 se despidió con una derrota, contra el Athletic de Bilbao, en la Final de la Copa del Rey. Jugó 58 partidos y marcó 38 goles.

- Nápoles: Debutó el 16 de Septiembre de 1984 contra Verona. Perdió 3-1. En la Temporada 1986/87 el equipo napolitano consiguió su primer "scudetto" y repitió el título en 1989/90. También ganó la Copa Italia de 1986/87, la Supercopa 1990 y la Copa UEFA 1988/89. El 24 de Marzo de 1991 se despidió con una derrota contra Sampdoria, 4-1, partido en el que anotó el tanto de su equipo. Jugó 259 encuentros y marcó 115 goles.

- Sevilla: Su debut se produjo el 4 de Octubre de 1992, ante el Athletic de Bilbao, con una derrota por 2-1. Jugó 29 partidos y anoto 8 goles.

- Newell´s Old Boys: Fue la etapa más breve de su carrera en un club, que comenzó el 10 de Octubre de 1993. Jugó cinco partidos y no marcó goles.

- Selección Argentina: Tenía 16 años cuando jugó el primer partido con la absoluta albiceleste, el 27 de Febrero de 1977, contra Hungría, en "La Bombonera" (5-2). Fue Campeón Mundial en México 1986 y Subcampeón en Italia 1990 con 21 partidos en cuatro Mundiales. Jugó 91 encuentros con 34 goles.

"LA MANO DE DIOS" Y EL GOL DEL SIGLO XX

El gol con "la mano de Dios" pareció haber eclipsado al "gol de siglo XX", ambos marcados por Diego Maradona en el mismo partido de Argentina ante Inglaterra en el Mundial de México 1986, pero la televisión ha hecho justicia y el que más ha repetido en 20 años ha sido el segundo.

A tres décadas del debut en el futbol profesional del "torito de piernas cortas" que "tiene ojos en todo el cuerpo", como lo identificó el célebre escritor uruguayo Eduardo Galeano, que se cumplirán mañana, viernes, aquellos dos tantos han quedado como imágenes inevitables de la portada del álbum de los principales recuerdos maradonianos.

El morbo que invariablemente alimenta a la polémica dio más trascendencia al primero, por lo ilegal de su hechura, por lo irritante y porque significó una ofensa a los códigos del deporte, pero el segundo se convirtió por su belleza en una postal del futbol de todos los tiempos.

Todo ocurrió el 22 de Junio de 1986, cuatro años y ocho días después de la capitulación argentina ante los ingleses en la guerra por las Islas Malvinas.

Se jugaban 51 minutos del partido de los Cuartos de Final del segundo Mundial organizado por México, cuando Maradona no encontró mejor manera de superar en un salto al gigante portero inglés Peter Shilton que estirar su brazo izquierdo para darle un puñetazo al balón.

Gol ¿Gol? Sí, gol. Porque el Árbitro tunecino Alí Bennaceur señaló el centro el campo y se mantuvo firme en su decisión pese a las protestas de los jugadores dirigidos por Bobby Robson y a que estaba un poco aturdido y desorientado.

Hubo sorpresa, confusión. Delirio en un sector del estadio colmado por 114.000 personas e indignación en otros. Un gol ilícito que ha quedado como muestra inigualable de la colección de transgresiones de una personalidad del deporte que ha desatado por igual idolatría y rechazo.

"Cuando pienso en Inglaterra, no puedo sacarme de la cabeza a los pibes que murieron en la Guerra de las Malvinas", había dicho "Pelusa" días antes del aquel encuentro. Horas después del partido, cuando el asunto ponía rojos de bronca a los ingleses y a los defensores del "fair play", Maradona dijo que había marcado el tanto "con la mano de Dios".

Pero cuatro minutos después de aquel hecho insólito, el pibe de Fiorito mostraba al mundo su obra cumbre. El gol más bello de las reuniones cumbres de las selecciones del mundo.

La jugada duró 10 segundos, en los que Maradona recorrió 60 metros con el balón dominado, eludió a seis jugadores ingleses y tocó suavemente el balón ante la salida de Shilton. No han sido pocos los que aseguraron que aquel gol blanqueaba el anterior.

"Sufrí el gol más bonito que a uno le pueden hacer. Hasta lo sufrí como amante del gol que soy, porque debe ser el mejor de la historia de los Mundiales", dijo al día siguiente el goleador inglés Gary Lineker. "No tuve otra alternativa que seguir", añadió.

"Hice toda la jugada para pasarte la pelota, pero me encerraron y no tuve otra alternativa que seguir", comentó Maradona a Jorge Valdano en el vestuario.

"No lo puedo creer", atinó a decir éste. "Hizo todo lo que hizo y además pudo ver que yo iba por la izquierda del ataque. No lo puedo creer", insistió.

Maradona decoró su faena en aquel Mundial con dos goles a Bélgica en las Semifinales y con otra genialidad en la Final ante Alemania.

En esa ocasión el jugador símbolo del futbol de Argentina midió magistralmente el espacio y la situación para meter un pase antológico a Jorge Burruchaga, también en el Azteca, cuando el partido estaba igualado 2-2 y faltaba muy poco para el pitido final del Árbitro brasileño Romualdo Arpi Filho.

"Burru" tocó la pelota con clase, el guardameta Schumacher quedó desairado, el resultado quedaba consagrado con un 3-2 para el equipo albiceleste y minutos después Maradona alzaba la segunda Copa del Mundo lograda por los argentinos en la historia.

Maradona ha hecho goles de todos los colores, pero los que lo identifican para siempre son aquellos dos anotados ante los ingleses cuando estaba punto de cumplir 10 años en el futbol profesional y 26 de vida.

El segundo, el más cercano a una obra de arte en estas cuestiones del balón, lo pasan siempre por la tele y lo repetirán este viernes, cuando se recuerde el trigésimo aniversario de su entrada a la historia del futbol.

EL "PIBE 10" TOCA FONDO Y REVIVE

Diego Maradona, adicto a las drogas desde los años ochenta en los que triunfaba en Europa, detuvo su caída libre en 2005, cuando tocaba fondo y decidió abrir otro capítulo en su vida.

Pesaba más de 120 kilos, su corazón parecía decir basta y todo indicaba que dependía de "la mano de Dios". Sus seguidores ponían flores frente a sus fotografías en el portal de la cínica en la que las multitudes lloraban y rezaban mientras los médicos controlaban, dentro, el respirador artificial que lo ayudaba a seguir en carrera.

El 2004, después de varios años de una presunta etapa de recuperación en Cuba, fue el peor de su vida. Tenía el partido casi perdido.

De la clínica, con el corazón a un 40 por ciento de su capacidad, se fue una noche en la camioneta de un amigo y se alojó en una finca de los alrededores de Buenos Aires. Sus familiares estaban desesperados y acudieron a la justicia para que lo internaran en un hospital neuropsiquiátrico.

Allí compartió interminables días con enfermos que creyeron que era un mentiroso cuando se identificaba como Diego Armando Maradona.

Excedido de peso de manera asombrosa -estado técnicamente descrito como de "obesidad mórbida de grado tres"-, incoherente y agresivo, Maradona iba a toda velocidad por una cornisa y era una caricatura patética de un ex deportista en la ruina.

La cocaína lo había tumbado y muchos aduladores y oportunistas que le siguieron como moscas en buena parte de su vida pública decidieron mirar para otro lado y apartarse de él.

Su historia clínica era alarmante: hipertensión, problemas respiratorios, apnea del sueño, miocardiopatía dilatada, diabetes y función renal alterada.

Estaba fuera de juego y de buenas a primeras, en 2005, volvió a escena como si poco de malo hubiera pasado en los oscuros tiempos de consumo de estupefacientes, de autodestrucción sistemática y de desquicio estético.

El regate a la parca resultó y en Marzo de ese año se instaló en Cartagena de Indias, Colombia, donde Luis Felipe Chaux y otros tres cirujanos le sometieron a un "by pass" gástrico para que rebajara al menos 40, y hasta 50 de los 121 kilos de peso que tenía en ese momento.

"Estoy bien. Me pongo en marcha; hay muchas cosas que tengo que recuperar. Es ahora o nunca", dijo Maradona a sus padres, que le dieron cobijo en su casa del barrio porteño de Villa Devoto cuando la reducción de su peso ya era notable, como también su decisión de enderezar su rumbo.

El contrato con la televisión fue el primer paso y la puesta en escena de su programa "La noche del 10", el más costoso en materia de producción de los últimos años en Argentina, el trampolín para la concreción de otros halagos.

Lo premió el Senado de su país al destacarlo como ejemplo de lucha, recompuso su relación con sus hijas Dalma y Gianina, el Boca Juniors le ofreció un cargo que en la Comisión de futbol y la Asociación del Futbol Argentino lo invitó a incorporarse a la Selección que iría al Mundial de Alemania 2006, lo cual finalmente rechazó en buenos términos y con palabras de agradecimiento.

"La noche del 10" resultó el éxito televisivo de la temporada, con invitados como Pelé, Mike Tyson y Fidel Castro, futbolistas estelares y artistas famosos y pormenorizados relatos de momentos clave de su vida, como aquel en el que marcó un tanto con la mano a Inglaterra en México 1986 y como cuando confesó que ya no consumía drogas.

Juega al futbol, recorre el mundo, asiste a reuniones sociales y a acontecimientos deportivos en los que alienta a los deportistas argentinos.

Revivió, y parece un milagro, como si Dios le hubiera dado otra mano.

[EFE][foto: EFE]

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