El Santo hizo el milagro a costa del Potro

Una vez más el Municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, volvió a ser testigo de un partido de Primera División.
Una vez más el Municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, volvió a ser testigo de un partido de Primera División.
 Una vez más el Municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, volvió a ser testigo de un partido de Primera División.

Edgar Sandoval | MEDIOTIEMPOEstadio Azulgrana de la UTN, sábado 28 de Octubre de 2006 ante una regular entrada.

Una vez más el Municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, volvió a ser testigo de un partido de Primera División.

Los alrededores del Estadio Azulgrana de la UTN (también conocido como Neza 86), parecieron resucitar, la algarabía se percibía por todos lados y no faltó quien portara una playera de los ya desaparecidos Toros Neza, ese club que hizo vibrar como nunca en su historia a los habitantes de aquélla zona.

Ya dentro el inmueble se vistió de gala y aunque al principio del choque la asistencia no era la mejor, con el correr de los minutos mejoró.

El clima estuvo templado, con lapsos breves en los que el Sol hacía su presencia. La gente se mostraba emocionada por vivir este compromiso, y la Directiva azulgrana intentó premiar a sus fieles seguidores ofreciéndoles la oportunidad de ganar una casa con su boleto de entrada.

Los santistas sabían que su papel sería el de la víctima, pero por su mente pasaba que venderían cara su piel y de que no podían defraudar a su Directiva y a la porra que acudió a apoyarlos.

Eliomar Marcón puso a temblar a los locales y a la afición equina cuando mandó un balón al poste. Todo quedó en un simple susto. 

Pasada la media hora, el estratega atlantista René Isidoro García decidió hacer su primera modificación cuado mandó a descansar a Christian Romero y le dio ingreso a Eduardo Rergis, lo que supuso un gran aplauso por parte de la tribuna, ya que vale mencionar que el jugador de los Potros de Hierro "llevaba porra", ya que a un costado de la banca de los locales se podía apreciar una manta que decía "Rergis eres el mejor".

El primer disgusto para la afición del Atlante y en contraparte la primer alegría de los hinchas laguneros llegó a los 38´, luego de que Rafael Alejandro Figueroa mandó guardar la bola en el arco defendido por Federico Vilar.

El primer tiempo se diluyó sin que los otrora "Prietitos" pudieran haber hecho algo, lo que provocó una sonora rechifla de parte de la tribuna.

Al medio tiempo los ánimos parecieron apaciguarse cuando el grupo musical "Proyecto" amenizó el inmueble, además de que posterior a eso se le rindió un merecido homenaje al exportero Félix Fernández de parte de la Directiva atlantista.

Para la segunda parte se dieron una serie de movimientos en ambos equipos, y el Atlante cual furioso Potro se lanzó al ataque, pero sus arribos no surtieron efecto. Tras cada acción el sonido local apoyaba a los suyos y la gente de igual manera respondía al estímulo.

A los 68´ Oribe "Cepillo" Peralta pareció sepultar las aspiraciones locales con un sólido testarazo tras un corner botado por la izquierda por Rodrigo "Pony" Ruiz. Éste último se sentía como en casa, ya que no olvida todas las tardes de gloria que vivió ahí con los Toros Neza.

Daba la impresión de que todo estaba dicho, pero los azulgranas no bajaron los brazos y a dos minutos del final empataron el lance vía las anotaciones de Jesús "Mudo" Olalde y Horacio "Chiquilín" Cervantes.

El rostro se le iluminó a la afición nezatlense, pero no contaban con que sobre la hora se les aparecería el "Cepillo" Peralta para darle su primer triunfo a Santos luego de 14 Jornadas de penurias.

Tras el silbatazo final del colegiado Manuel Ernesto Glower Guerra, todo fue alegría para los verdiblancos. Al salir de la cancha se pudo apreciar a un Mauricio Caranta loco de felicidad, a un Oribe Peralta que no terminaba de captar lo sucedido, a un "Pony" Ruiz que celebraba eufórico y en general a unos Guerreros que al fin pudieron sumar de a tres puntos.

A la hora de las entrevistas, la capilla del estadio se convirtió en una improvisada sala de prensa para acoger al héroe de la tarde, el "Cepillo" Peralta.

Por su lado, los jugadores del Atlante se apresuraron a abandonar el lugar sin querer hablar, en parte por la molestia de la derrota y tal vez por sentirse avergonzados de la manera en que cayeron.

Neza resucitó por una tarde, y aunque el Atlante no ganó, los aficionados pudieron vivir la experiencia de tener en su Municipio un partido del Máximo Circuito.

[mt][foto: Mexsport]

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