El Toluca... un diagnóstico

A falta de sólo una jornada, los Diablos Rojos del Toluca están muy cerca de terminar como Superlíderes del presente torneo; pero también de clasificar en una posición menos privilegiada… y hasta...
A falta de sólo una jornada, los Diablos Rojos del Toluca están muy cerca de terminar como Superlíderes del presente torneo; pero también de clasificar en una posición menos privilegiada… y hasta de tener que ir a un Repechaje. Todo es posible en un siste
 A falta de sólo una jornada, los Diablos Rojos del Toluca están muy cerca de terminar como Superlíderes del presente torneo; pero también de clasificar en una posición menos privilegiada… y hasta de tener que ir a un Repechaje. Todo es posible en un siste

Alfredo Naime Padua | MEDIOTIEMPO8 de Noviembre de 2006

  • Veamos al Diablo hombre por hombre

A falta de sólo una jornada, los Diablos Rojos del Toluca están muy cerca de terminar como Superlíderes del presente torneo; pero también de clasificar en una posición menos privilegiada… y hasta de tener que ir a un Repechaje. Todo es posible en un sistema de competencia como el nuestro, que provoca risitas burlonas en otras ligas del mundo (en las más importantes, me refiero).

Vale la pena, pues, un intento de diagnóstico de los mexiquenses, el equipo más ganador y regular de los últimos 10 años en México. Así se ven sus integrantes, al llegar al momento definitorio de la fase regular del Apertura 2006:

La portería está muy bien cubierta; Lozano es un arquero muy confiable, pero aún sin el peso específico de Cristante, cuya personalidad lo ha convertido en gran referente del equipo. Hernán sigue siendo el titular indiscutible.

En la zaga manda Paulo Da Silva, no hay duda. De entre Dueñas, Almazán y Emilio Hassán Viades salen sus dos acompañantes para la línea de tres con la que el Toluca se para. Eso sí, Dueñas sufre de más con los atacantes rápidos, mientras que Emilio siempre juega al filo del reglamento y por ende, de las tarjetas. Jonathan Arias aun demuestra inexperiencia, pero será útil como relevo. Por los costados, aunque Cruzalta defiende infinitamente mejor, el "Tolo" prefiere a Sergio Ponce porque sabe llegar al fondo contrario y, además, tiene un importante disparo de media distancia. Por izquierda, cualquiera de entre Carlos Adrián Morales y Manolo de la Torre garantiza un ida y vuelta equilibrado y productivo. Morales parece estar en un mejor momento, pero suele desaparecer en los segmentos álgidos de los partidos.

La cintura del equipo tiene dos nombres indiscutibles, Sinha para la creación y Ariel Rosada para contener y atosigar la salida del contrario. Este último ha sido muy mal "leído" por la prensa especializada; les garantizo que cualquier equipo del país querría tenerlo en sus filas. Cuando es necesaria una doble contención, el hombre que les acompaña es Erick Espinoza; pero si se trata de proponer más al frente y de juntarse tanto con Sinha como con los "puntas", la gran carta es Carlitos Esquivel, un jugador desequilibrante, rápido e inteligente que además, tiene gol. Hay un cuarto elemento interesantísimo, Diego de la Torre, un crack en ciernes que sabe crear, atacar y defender y que juega cómodo por cualquier sector de la cancha. No lo pierdan de vista, porque es de esos jugadores capaces de cambiarle el rostro a un equipo. El quinto en discordia -y no hay quinto malo- es Josué Castillejos, un elemento que siempre responde cuando Gallego lo llama. Luce poco pero hace mucho y muy bien.

La delantera roja no tiene desperdicio, Bruno Marioni y Vicente Sánchez. El pampero, no hay duda, es de los que las mete; y el charrúa enloquece a cualquier defensa aunque "le echen montón" para anularlo. Frente al marco, ambos son definitivos para los éxitos del Diablo. Las alternativas son jóvenes, Ismael Valadez, Iván Castillejos y, últimamente, Edgar el "Quesos" González. Este último es el más completo y el que mejor se mueve, pero Valadez alinea más, por su potencia y porque nunca "arruga". El problema con él es que, siendo un centro delantero nato, el "Tolo" lo mete por derecha, y ahí frecuentemente se pierde. En cuanto a Iván Castillejos, afectuosamente lo digo, resulta desesperante verlo "trotar" los partidos cual si fuesen cáscaras de calentamiento. Le sobran cualidades para definir, pero no tiene movilidad y su desgaste físico en favor del equipo está por debajo de lo requerido. Pero miren, Gallego le tiene una fe ciega y por algo será; ojalá que Iván se esfuerce mucho más para corresponderla.

Este es el diagnóstico de un equipo verdaderamente grande de nuestro futbol, que no tiene la cobertura de prensa que se merece. Peor para nosotros, como medios de comunicación.

[mt][foto: Mexsport]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×