El color del primer día del Congreso Internacional de Pachuca

El futbol se reúne en un solo lugar, en el epicentro del juego que apasiona a millones alrededor del mundo. El aire que sopla en la Bella Airosa es distinto al que sopla en un día común y...
El futbol se reúne en un solo lugar, en el epicentro del juego que apasiona a millones alrededor del mundo. El aire que sopla en la Bella Airosa es distinto al que sopla en un día común y corriente. En su esencia intangible se percibe pasión, polémica y a
 El futbol se reúne en un solo lugar, en el epicentro del juego que apasiona a millones alrededor del mundo. El aire que sopla en la Bella Airosa es distinto al que sopla en un día común y corriente. En su esencia intangible se percibe pasión, polémica y a

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOPachuca, Hidalgo. 16 de noviembre de 2006

  • El mundo del futbol reunido en la Bella Airosa

El futbol se reúne en un solo lugar, en el epicentro del juego que apasiona a millones alrededor del mundo. El aire que sopla en la Bella Airosa es distinto al que sopla en un día común y corriente. En su esencia intangible se percibe pasión, polémica y alegría.

Pensar en la idea de reunir a diferentes personalidades de una misma industria usualmente suena aburrido, salvo para quienes tienen algo que ver con ella. Pero en este caso es distinto. Todos, hasta quienes afirman detestar a la "pelotita" que despierta pasiones y genera sacrificios cuando se produce una derrota, saben que están ante algo importante o que, cuando menos, hay miles de "locos" o "adictos" reunidos en el epicentro del conocimiento y la discusión futbolera.

Es el Cuarto Congreso Internacional de Futbol, el evento hecho y realizado por y para quienes viven al ritmo de un balón traicionero, "caprichoso" como diría Quique Wolff. Resulta difícil de entender… los tropiezos y los desencantos están garantizados en el instante mismo en que decidimos profesarle amor a un equipo o venerar a un jugador. Entonces, por qué permitimos que esa pasión nos mueva. Quizás por masoquismo o quizás porque sabemos que así como seguramente caeremos en innumerables ocasiones, habrá otras tantas, generalmente menos que las primeras, en las que la victoria esté de nuestro lado.

Y así, por una atracción irresistible que compartimos millones de seres humanos, nos encontramos con un frío amanecer en la Cuna del Futbol Mexicano. En el sitio que también serviría por unas cuantas horas como el escenario de la mesa alargada en que se reunieron propietarios y representantes de cada uno de los dieciocho equipos de la Primera División del futbol mexicano.

El Congreso comenzó. Las fuerzas básicas; los diferentes modelos de entrenamiento; los sueños de Quique Wolff… en fin, las ideas comenzaron a fluir, empezamos a soñar y a dejarnos llevar por la magia de ese objeto redondo que captura para nunca más dejarte ir.

Pero la mente tenía que dividirse en dos: por un lado, el conocdimiento y experiencia de renombrados ponentes; por el otro, la necesidad de conocer quién sería "el elegido", sabíamos de antemano el nombre del "elegido", pero el hombre siempre contempla la posibilidad de la sorpresa, sin importar que sea positiva o negativa. Y no, no hubo ninguna acción fuera del parámetro a priori establecid: aparecieron los dos máximos dirigentes de la Federación y nos dieron la razón: Hugo se vestía de técnico tricolor y haría su espectacular aparición cuatro horas más tarde.

Los minutos siguieron su curso. Mientras Pelé cortaba el listón inaugural y recordaba los sueños que lo llevaron a la gloria, los árbitros hablaban sobre sus propios problemáticas y los medios esperaban a Hugo, que llegó, habló y prometió. No dijo mucho, pero sí dejó unas palabras que alientan y hacen pensar en un mejor futuro: "vengo con la idea de ser Campeón del Mundo". Falta lo más difícil: materializar ese deseo.

Y el atardecer empezó a teñirse de negro. La noche caía y ya sólo quedaba estar atentos a Francisco Javier González y Jorge Valdano. Con su acostumbrada diplomacia, el primero salió en defensa del rol del periodista deportivo y dejó en claro que para ser analista deportivo no se requiere forzosamente de haber practicado profesionalmente la actividad en cuestión. El segundo, con su propia versión filosófica, expuso el caso del Real Madrid y los mecanismos utilizados para convertir al cuadro Merengue en una máquina de hacer dinero.

Se nos fue el día. Más de doce horas de conferencia concluyeron con cierto cansancio, pero también con la satisfacción de llevarse a la cama un buen puñado de anécdotas y enseñanzas listas para ser consultadas con la almohada.

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