Monterrey 0 - 0 Toluca

EL DIABLO SE SALIÓ CON LA SUYA EN EL TEC
EL DIABLO SE SALIÓ CON LA SUYA EN EL TEC
 EL DIABLO SE SALIÓ CON LA SUYA EN EL TEC

EL DIABLO SE SALIÓ CON LA SUYA EN EL TEC

Agustín Cuevas | MEDIOTIEMPO23 de Noviembre de 2006 en el estadio Tecnológico ante un lleno

  • Abreu estuvo cerca del gol
  • La afición silvó al final

Los Rayados del Monterrey y los Diablos Rojos del Toluca igualaron 0-0 en la ida de los Cuartos de Final del Apertura 2006.

El encuentro resultó bastante opaco, esto provocado en gran medida por la disposición táctica del Toluca, que decidió esperar en su cancha a unos Rayados que carecieron de imaginación y futbol para abrir el duro ostión mexiquense.

Muy cerca del final, Sebastián Abreu cimbró el marco rojo con un cabezazo que, caprichosamente, se estrelló en el poste, para luego pasearse por toda la línea de gol.

PRIMER TIEMPO

No habían pasado ni 60 segundos de juego, cuando Leandro Gracián hizo temblar a todos los Diablos, pues incursionó en el área roja y sacó un disparo cruzado que se fue a nada del poste izquierdo del arco de César Lozano.

Pero el Toluca no se quedaría con los brazos cruzados. Minutos más tarde de salvarse del primer tanto en contra, Josué Castillejos estuvo a punto de vulnerar la meta rayada, cuando contrarremató al cuerpo de un zaguero un rebote que parecía ser la primera conquista escarlata del cotejo.

Para el minuto 15, el ritmo que prevalecería durante la mayor parte del primer tiempo estaba establecido. Monterrey dominaba el balón más tiempo que su rival, pero al ir al frente se topaba con una zaga toluqueña muy bien ubicada atrás, haciendo casi imposible el buen transitar Rayado.

Con el paso de los minutos, las circunstancias antes planteadas se hicieron aun más notorias, tanto que, la única jugada que logró arrancar una que otra exclamación de la tribuna fue un cabezazo de Abreu desde el manchón penal, previo centro de Luis Pérez, que se produjo por un error de Sinha al intentar salir jugando desde abajo. Al final, el remate, mansito, llegó a las manos del arquero rojo.

Pese a que los arribos del Diablo fueron aun más esporádicos que los del Monterrey, cuando los se acercaron a las inmediaciones del área rayada, el portero, la zaga y todo el estado de Nuevo León tembló. Al minuto 36, Carlos Morales se escapó por la izquierda hasta la línea de fondo, desde donde sacó un centro raso que se paseó frente al arco de Jonathan Orozco, negándose a ser conectado por el “Quesos” González, quien se quedó con las ganas por no alcanzar el esférico.

SEGUNDO TIEMPO

Poco cambió para la segunda mitad. A pesar de que los estrategas de los dos equipos ordenaron algunas modificaciones tácticas, la contienda se mantuvo en ese ritmo semilento que tanto daño le hizo a la primera parte. Mientras el conjunto regio buscaba con afán algún resquicio por el cual colarse al área visitante, los pingos no cedían un sólo centímetro de terreno, haciendo cada vez más evidente su poco interés en ofender la meta rayada.

Los cambios se daban uno tras otro, el tiempo corría, la afición rayada no paraba de cantar en la tribuna, pero el futbol simplemente no llegaba al Tec. Salvo algunos chispazos individuales de Gracián, o algún despiste inesperado de los zagueros, la contienda no variaba. La lucha por el esférico en el medio campo no era tan intensa, pero el momento difícil para los Rayados venía cada vez que pisaba los tres cuartos de cancha, pues ahí se encontraba, una y otra vez, con el muro defensivo mexiquense.

Al minuto 30, la “Gata” Fernández puso un toque de emoción al partido con un cabezazo que salió a las manos de Lozano. Pero la verdadera emoción, que al final se convirtió en frustración para los miles de aficionados rayados, llegó al minuto 34, cuando Abreu, a pase de Baloy, cabeceó el balón al poste derecho del arco toluqueño, y luego ver como éste se paseaba dramáticamente por toda la línea de meta, para luego irse lejos, muy lejos del alcance de Carlos Ochoa, quien intentó empujar la pelota en el otro poste.

El tiempo, que corría sin cesar, se cansó de esperar el buen futbol, por lo que se apuró a dar por terminado un opaco partido que nunca pareció de la Liguilla del futbol mexicano.

ARBITRAJE

Bueno de Roberto García. Sin aspavientos, cerca de la jugada y con dos equipos que cooperaron, el silbante no tuvo problemas para llevar a buen término este encuentro.

[mt][Foto: Mexsport]

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