En golpes acabaron Pachuca y Pumas

No pasó a mayores, pero si rebasó la “calentura normal”
 No pasó a mayores, pero si rebasó la “calentura normal”

MEDIOTIEMPO | RedacciónEstadio Hidalgo, 24 de Noviembre de 2006

No pasó a mayores, pero si rebasó la “calentura normal”

Al final del duelo entre Pachuca y Pumas se armó la bronca. De lo que alcanzamos a ver es que al silbatazo final, el "Chaco" Giménez se fue sobre Darío Verón para empujarlo y reclamarle algo, pero cuando estaba empujando al defensa paraguayo, llegó el "RoRo" y lo recibió con un derechazo irresponsable.

Es difícil establecer quién, cómo y cuándo empezó todo, pero la intensidad de duelo y cierta tibieza del árbitro parecen ser las principales causas. Ya después de esto casi todos perdieron el estilo, llegaron los 22 jugadores de campo y casi toda la banca del Pachuca a repartir manazos, zapes, uno que otro puñetazo y empujones en una actitud deplorable por parte de ambas escuadras.

Llegaban jugadores a calmar y, como Scocco, acababan con el trasero en el pasto por algún empujón y cada vez que se quería calmar la cosa arrancaba de nuevo. No llegó a armarse una verdadera bronca, todo quedaba en uno que otro golpe sin mayor consecuencia, sin embargo, el conato si tuvo una intensidad mucho mayor a lo "normal".

Incluso cuando todo parecía haberse calmado y los jugadores estaban ya en el túnel rumbo al vestidor, algunos jugadores universitarios avisaron que no los dejaban entrar y se armó de nuevo la camorra; más golpecitos, más empujones, más mentadas por parte de ambos bandos.

Obviamente unos se acusan a otros, esto es normal. Pachuca dice "que no se vale" y en Pumas debe andar todo por el estilo. Al final, sólo quedo en un hecho deplorable, un pésimo pasaje y un ambiente muy caliente para la vuelta.

Durante el juego, desde la porra de Pumas algunos pseudoaficionados habían estado arrancando algunos asientos del Estadio y aventándolos a la cancha; tampoco pasó a  mayores. Algún contacto con la policía, pero al final tampoco hubo nada que lamentar salvo la pésima actitud de unos pocos que provoca focos rojos en la seguridad de los estadios.

Lo que es un hecho es que ¿cómo pueden los jugadores, después de su actitud pedirle calma a la afición?

Mala manera de acabar un partido, extraño en dos equipos que comúnmente no tienden a estos pasajes. Sólo algunos de los jugadores podrían saber qué pasó, qué fue lo que enfureció a unos o a otros, pero no tiene justificación.

No creemos que haya protesta por parte de alguno de los dos equipos queriendo recurrir al video para buscar alguna sanción, pues si hay suspensión para un bando, tendría que haber necesariamente para el otro. Falta saber, por supuesto, que tanto reportará el juez de este pasaje ya con el partido finalizado.

[mt][foto: Mexsport]

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