La Máquina decidió su suerte en el Torneo Apertura

Para Cruz Azul sería cómodo culpar al Árbitro Manuel Glower de su eliminación ante las Chivas de Guadalajara en los Cuartos de Final del Torneo Apertura 2006, pero tal vez no sería objetivo si lo...
Para Cruz Azul sería cómodo culpar al Árbitro Manuel Glower de su eliminación ante las Chivas de Guadalajara en los Cuartos de Final del Torneo Apertura 2006, pero tal vez no sería objetivo si lo hace.
 Para Cruz Azul sería cómodo culpar al Árbitro Manuel Glower de su eliminación ante las Chivas de Guadalajara en los Cuartos de Final del Torneo Apertura 2006, pero tal vez no sería objetivo si lo hace.

MEDIOTIEMPO | Agencias27 de Noviembre de 2006

  • Cruz Azul tuvo en sus propias manos el triunfo y no lo materializó

Para Cruz Azul sería cómodo culpar al Árbitro Manuel Glower de su eliminación ante las Chivas de Guadalajara en los Cuartos de Final del Torneo Apertura 2006, pero tal vez no sería objetivo si lo hace.

Podría decir por ejemplo que Glower debió expulsar al portero Oswaldo Sánchez, alma de las Chivas, en el minuto 45 del partido de vuelta porque el video confirma que merecía una segunda tarjeta amarilla, pero la realidad es más simple: Los celestes tuvieron la clasificación en sus manos y la dejaron ir.

Cruz Azul cavó su propia tumba desde el día que dejó ir a dos de sus mejores refuerzos extranjeros, el volante colombiano John Restrepo y el paraguayo Dennis Caniza, sustituidos por el argentino Javier Cámpora y el brasileño Danilo Vergne, quienes jamás se ganaron la confianza y permanecieron en el banquillo.

Después vino la venta de dos mexicanos integrantes de la Selección Nacional, el delantero Francisco Fonseca, emigrado al Benfica de Portugal, y el defensa Ricardo Osorio, al Stuttgart de Alemania, suficiente para dejar al técnico Isaac Mizrahi con malas condiciones de trabajo.

La Directiva se anotó un punto a favor cuando en tiempos de crisis apoyó a Mizrahi y como consecuencia el club terminó de líder de la Tabla, pero bastaron los dos primeros partidos de la Liguilla para comprobar que el azul otra vez estaba desteñido.

Cruz Azul no tiene a quien culpar por el pésimo desempeño en el partido de ida ante Guadalajara, en el que regalaron balones, estuvieron nerviosos, desenchufados adelante y desordenados atrás. perdieron 0-2, pero pudieron ser goleados por amplio margen.

Aún así, en el encuentro de vuelta, los azules volvieron a tener oportunidades suficientes pero renovaron su adicción favorita, fallar jugadas claras en los partidos decisivos; les ocurrió contra Pumas en el 2004, contra Toluca en el 2005 y ahora ante el Guadalajara.

En el Estadio Azul, los locales le dieron un baile a las Chivas, sin embargo eso se olvidó ya porque en la ficha del partido apareció un dato que perdurará: Empate 2-2. Y es que Miguel Sabah, segundo mejor goleador de las eliminatorias, falló dos oportunidades de gol pintadas, el argentino Gabriel “Místico” Pereyra y el uruguayo Richard Núñez erraron otras. Después de eso, quizás podría hablarse de la gran tarde del portero Sánchez y de que todo hubiera sido diferente si lo hubieran expulsado.

Pero la causa de la derrota estuvo en el interior del equipo, cuyos jugadores siguen disminuidos a la hora cero.

No hay que crucificar al Árbitro Glower ni ser perspicaz porque cuando él trabaja, Guadalajara no pierde en Liguillas. Cruz Azul tuvo en sus propias manos el triunfo y no lo materializó por la misma razón de los últimos años: falta de sangre fría.

[EFE][foto: EFE]

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