Juan Carlos Medina, un tipo humilde y maduro a pesar de los reflectores

Sin importar de ser un jugador pilar e importante en Atlas, Juan Carlos Medina, sigue siendo una persona amable y atento con la gente, nunca niega una entrevista, ni mucho menos, evita dar el...
 Sin importar de ser un jugador pilar e importante en Atlas, Juan Carlos Medina, sigue siendo una persona amable y atento con la gente, nunca niega una entrevista, ni mucho menos, evita dar el clásico autógrafo y posar para la cámara, y es que es conscient

Alexander Jiménez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Guadalajara, Jalisco 30 de Enero del 2007

  • Su familia son su inspiración

Sin importar de ser un jugador pilar e importante en Atlas, Juan Carlos Medina, sigue siendo una persona amable y atento con la gente, nunca niega una entrevista, ni mucho menos, evita dar el clásico autógrafo y posar para la cámara, y es que es consciente de que la vida del futbolista es corta y efímera.

Proveniente de una familia humilde pero rica en valores, Juan Carlos, comenzó a dar sus primeros pasos en el balompié en su ciudad natal, Torreón, Coahuila, y fue a corta edad cuando tuvo que abandonarla para perseguir su sueño llamado fútbol.

Formado de la interminable cantera rojinegra, Medina recuerda los duros momentos que pasó en la Perla Tapatía cuando recién llegó a la Casa Club de Atlas, donde extrañaba a la familia, y le faltaba amigos que le extendieran la mano.

"Fue muy difícil para mí dejar mi ciudad (Torreón), mi familia y amigos, tuve momentos complicados cuando llegué a Guadalajara, no conocía a nadie y obviamente no tenía alguien a mi lado que me apoyara, comenzó una vida diferente para mí, donde yo era el único que tendría que luchar por seguir mi sueño de ser futbolista", comentó el jugador rojinegro.

"Tenía bastantes carencias económicas, pero creo que todo valió la pena, ahora que recuerdo todo lo que hice por buscar este sueño, valoro aún más mi carrera", comenta el "Negrito" Medina.

Ahora con 23 años, Medina es un joven maduro y trabajador, y es que la vida le ha dado un giro de 180 grados desde que ha formado su familia, pero sobre todo, desde que se convirtió en padre. "La verdad es que la vida la veo diferente, ahora ya hay dos personas que están detrás de mí, mi mujer Jessica Angélica y mi hija Jessica Estefanía son mis pilares e inspiración para luchar, creo que ellas me han ayudado a ser mejor persona", señaló.

"No tengo palabras para explicarte lo que significan ellas para mí, ahora sé que tengo que luchar por ellas, tengo muchos sueños que quiero realizar, pero deseo se me concedan a su lado", manifiesta el propio Juan Carlos.

A parte de ser un gran futbolista, Juan Carlos Medina se ha caracterizado por ser un excelente compañero dentro y fuera de la cancha, siempre trata de ayudar a los jóvenes que van comenzando, y es que el sabe lo que es iniciar desde abajo, aunque señala tener  grandes amigos en el plantel como Manuel "Tripa" Pérez, el "Negrito" reconoce que la amistad que tiene por Juan Carlos Valenzuela es peculiar.

"La verdad es que yo trato de llevármela bien con mis compañeros, tengo muy buenos amigos, con el Tripa ya tengo tiempo de conocernos y obviamente tengo un gran cariño por él, con el Topo (Juan Carlos Valenzuela) tenemos toda la vida juntos, desde que estábamos en  Casa Club somos amigos, ahora Dios nos brindó el regalo de ser padres, motivo por el cual nos convertimos en compadres, pero en realidad lo considero un hermano", asegura el nativo de Torreón, Coahuila.

Por lo pronto, el "Negrito" no quiere pensar en su futuro, ahora sólo se enfoca en el presente y en el objetivo de ser Campeón con Atlas, equipo con el cual está agradecido por ser quien le dio la oportunidad de jugar en el máximo circuito, aunque reconoce es tiempo de cosechar lo sembrado con gran esfuerzo, y donde desea en algún momento volver a ser tomado en cuenta para la Selección Mexicana.

[mt][foto: Mexsport]

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