Cruz Azul, derrotado desde el pizarrón

Cruz Azul perdió desde el pizarrón. Si de antemano se sabía que La Máquina sufre para triunfar en partidos de verdadera importancia, dicha sensación se cristalizó en cuanto se dejó escuchar el...
 Cruz Azul perdió desde el pizarrón. Si de antemano se sabía que La Máquina sufre para triunfar en partidos de verdadera importancia, dicha sensación se cristalizó en cuanto se dejó escuchar el silbatazo inicial. Guadalajara, el Campeón orgulloso de una co

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Azul. Sábado 10 de febrero de 2007 ante un lleno.

Cruz Azul perdió desde el pizarrón. Si de antemano se sabía que La Máquina sufre para triunfar en partidos de verdadera importancia, dicha sensación se cristalizó en cuanto se dejó escuchar el silbatazo inicial. Guadalajara, el Campeón orgulloso de una corona que bien podría seguir perteneciéndole por otros seis meses, saltó a la cancha de la locomotora celeste con la decisión y la confianza de hacer lo suyo, sin pararse a meditar respecto a los alcances individuales del rival en turno.

Cientoveinte segundos habían discurrido y ya se contaba la primera aproximación de peligro. Centro desde la izquierda que cerca estuvo de convertirse en autogol sobre la meta de los anfitriones. A continuación, un potente disparo que estremeció el corazón de los capitalinos. Los jaliscienses pisaban fuerte, con decisión, con ese ritmo vertiginoso que gustan de imponer a los enfrentamientos en que se ven inmiscuidos.

Una figura resalta de entre los demás jugadores; tiene el cabello teñido y un cuerpo torpe en apariencia pero que se transforma con la de gajos en los pies. Sí, es Adolfo Bautista, el mismo que desapareció frente a Estados Unidos a media semana. En la tribuna lo ven, lo señalan… Es él, ni duda cabe; sin embargo, es por todos conocido que con la playera rojiblanca se crece, es otro, mucho más constante aunque igual de indisciplinado. De sus pies sale dinamita para el rival y magia para los suyos. Así, a los seis minutos, Bautista encuentra a Bravo; éste, recordando su pésima noche ante los estadounidenses, nos recuerda que de nada sirve saber encontrar los espacios si se es impreciso a la hora de concretar. La pelota se va. Grande "Bofo", ¡Qué mal te viste, Omar!

El dominio visitante se mantiene. El Rebaño funciona como tal. Sus jugadores se conectan, saben cómo y hacia dónde moverse. La Máquina, en cambio, presume unos cuantos intentos de Gerardo Lugo y Richard Núñez, que alcanza el grado de Súper muy de vez en cuando. Era inminente que el "Conejo" no aguantaría demasiado, a menos que todas las pelotas le cayeron al errático Bravo.

Minuto 29. Falta a favor del Guadalajara por el costado derecho. A cobrar Ramón… La pelota se eleva. Borgetti no sabe si acompañar a sus compañeros en la búsqueda del fuera de lugar u optar por quedarse marcando. Es demasiado tarde, en lo que Jared decide, el “Bofo” se cruza en el viaje del balón y lo incrusta en el segundo poste. Uno a cero normal, predecible.

El ferrocarril cementero aprieta el acelerador. No sabe exactamente cómo, pero le pone corazón y entrega. No estuvo realmente cerca de igualar. Pero con tal de mencionar a un inoperante Rubio comentamos que sacó un tiro que fue desviado por Michel.

Eso fue todo. Los gladiadores se fueron a los vestidores. Mizrahi malencarado y el "Chepo" corriendo desde el palco para estar con los suyos en el entretiempo.

Reinician las hostilidades. El "Chelito" ya bailotea sobre el rectángulo verde. No es suficiente, el pampero no está en su mejor nivel… hace lo que tiene humanamente a su alcance.

Richard amenaza. Se mantiene la derrota parcial para los celestes. Los aficionados exigen peligro sobre la meta rojiblanca. Y sí, Michel es exigido y responde afirmativamente con soberbias intervenciones. Se escucha el grito de "portero, portero". Al hoy flamante arquero del Guadalajara le queda muy claro que tiene los tamaños suficientes para estar en la meta del equipo más popular de nuestro país. Mientras él se la crea, nosotros tendremos que aplaudir sus buenas actuaciones.

Cruz Azul empuja, quiere y anhela el tanto de la igualada. "Billy" en el palco se mueve incómodo. Isaac manotea sin que sus jugadores le entiendan. Por simple esfuerzo parece que los de casa están ante la puerta del empate. Ramón dice no. Se repite la historia, con todo y un poco estudioso Borgetti. Tiro libre a favor de los Campeones. Ramón ejecuta; Jared se duerme; el "Maza" taladra a segundo poste y se vuelven a estremecer las redes locales. Dos a cero letal para las aspiraciones ferrocarrileras.

Torrado ve el reloj. Sabe que tienen cinco minutos para hacer lo que no pudieron hacer en 85. El "Borrego" se decide: manda centro al costado derecho del área enemiga; Delgado se tiende y deja en bandeja a Sabah, para que éste empuje con fervor la pelota y encienda una pequeña luz de esperanza.

Todos los azules a sacar la de gajos guardada en el cajón rojiblanco. Las manecillas avanzan como granitos de arena que muestran el momento de conocer el veredicto. El "Conejo" se lanza al ataque cuando puede. Le pone adrenalina a una confrontación que nunca antes se vio tan pintada de azul. Pero no, no bastó con ese último esfuerzo.

Al final los dos se van con el aplauso de sus seguidores. Chivas con una corona ceñida que sigue brillando; Cruz Azul, con una derrota "honrosa" y con una lección que ya tendría que haber aprendido: los partidos se ganan en 90 minutos, no con chispazos en los últimos cinco.

[mt][foto: EFE]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×