Extrema vigilancia en el Jalisco... Pero la pelea fue en otra parte

Parecía que estaban buscando al asesino más temido del país. El estadio Jalisco se convirtió en un museo de las armas con las que cuenta el poder policial jalisciense.
 Parecía que estaban buscando al asesino más temido del país. El estadio Jalisco se convirtió en un museo de las armas con las que cuenta el poder policial jalisciense.

Alexander Jiménez | MEDIOTIEMPO (corresponsal)Estadio Jalisco. Domingo 25 de febrero de 2007

  • Pelea callejera entre barras de Chivas y Atlas

Parecía que estaban buscando al asesino más temido del país. El estadio Jalisco se convirtió en un museo de las armas con las que cuenta el poder policial jalisciense.

Casi cada 20 metros había un convoy de agentes que cuidaron el orden en el inmueble de la colonia Independencia.

Armas largas, de nueve milímetros, gas lacrimógeno, escudos, toletes y cascos eran los arreos de los efectivos municipales.

¿Tanto alboroto para qué? Después del asesinato que ocurrió el pasado miércoles se desbordaron las fuerzas públicas y ahora sí, policías por todas partes.

Las caras serias de los elementos de seguridad le daban un aire extraño al Jalisco. Sus gestos eran de que estaban esperando algo; algo grande, digno de su presencia, aguardaban un incidente que justificara el tremendo arsenal que portaban.

En el estadio no pasó nada. Para su mayor información, ya pasó. Ahora nadie quiso ajustar ninguna cuenta, ni ponerle fin a la vida de alguien.

A las 00:30 horas de este día. A unas 15 cuadras del estadio, integrantes de las porras de Chivas y de Atlas se liaron a golpes. Fue una pelea callejera, patrocinada por las barras. Hubo algunos heridos, nada qué lamentar.

El odio entre los grupos de animación de los Zorros y del Rebaño crece, ya es encarnizado. Una vez más se volvieron a topar. La policía no estaba donde se les necesitaba.

[mt][foto: R.Ruiz/MEXSPORT]

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