Sólida muralla azul se plantó en CU

No hubo "Chelito", no brilló Richard, tampoco Pereyra fue un relevo explosivo, no hubo futbol brillante, desbordes o velocidad celeste; hoy, en Ciudad Universitaria los responsables de la victoria...
 No hubo "Chelito", no brilló Richard, tampoco Pereyra fue un relevo explosivo, no hubo futbol brillante, desbordes o velocidad celeste; hoy, en Ciudad Universitaria los responsables de la victoria cementera fueron los de abajo, Oscar Pérez, Joel Huiqui, J

Walter González | MEDIOTIEMPOEstadio Olímpico de CU, 25 de Febrero de 2007

  • El duelo entre amigos, se lo ganó el "Conejo" a Palencia

No hubo "Chelito", no brilló Richard, tampoco Pereyra fue un relevo explosivo, no hubo futbol brillante, desbordes o velocidad celeste; hoy, en Ciudad Universitaria los responsables de la victoria cementera fueron los de abajo, Oscar Pérez, Joel Huiqui, Julio César Domínguez, Walter Vilchez, Rogelio Chávez, Salvador Carmona, Israel López y Gerardo Torrado, quienes durante 75 minutos mantuvieron una sólida muralla azul con dos sólidas líneas que en total sumaban ocho hombres que siempre buscaban mantenerse entre la bola y el propio arco.

Entrar a la cancha con el marco del estadio lleno era una escena alucinante, después, con el calor tremendo que caía a plomo sobre el césped universitario, la tribuna limpia de mantas era como una centelleante masa sonora que nunca dejó de palpitar.

El duelo empezó y de inmediato crujieron los fierros entre los dos "rudos" de ambos equipos. Sancho se encontró con Torrado y ¡tuc! lo levantó por lo aires. El "Borrego" sacudido, tardó unos segundos en saber dónde estaba el cielo y dónde el pasto, pero después volteó y se le quedó viendo al Capitán puma como diciéndole "quiúbole Toño, ¿no que nos conocíamos?".

La Máquina se encontró con el gol en una jugada titubeante y desafortunada de Sergio Bernal en el área que perdió en un choque con Sabah tras un corner y acabó sacando la pelota de las redes; el propio Sabah no supo bien que pasó hasta que medio equipo se le trepó en los hombros para celebrar… Después, la pelota fue auriazul y La Máquina demostró lo que Mizrahi después explicó en la conferencia de prensa "siempre un equipo se arma desde abajo, la defensa son los cimientos… totalmente, el resultado está por encima del espectáculo".

Pero que quede claro que se les estoy reconociendo, Cruz Azul se defendió y lo hizo muy bien, con propiedad, incluso en ocasiones con elegancia y sobriedad. Claro, todo aparato defensivo requiere de una buena actuación de su portero y de una pizca de suerte, y La Máquina tuvo también estos dos ingredientes.

Nadie hablará de ello, pero tampoco fue que La Máquina no quisiera ir al frente, simplemente atrás Pumas jugó un gran partido pues al atacar los celestes con sólo tres o cuatro hombres, el trabajo defensivo debía ser muy preciso, el local necesitaba adelantar a los laterales y a los contenciones para tener la pelota y abrir la cancha, quedando los centrales con la responsabilidad de cortar antes de la recepción del delantero… mmm… de jugársela pues.

El "Pikolín" (se las conté y el saldo fue muy positivo), cortó todo, sólo perdió un balón que no tuvo consecuencias y salió jugando con propiedad en el 98 por ciento de las ocasiones. Por otro lado, Efraín Velarde se aprovechaba de que el "Chelito" aún no está al 100 por ciento y le quitó todo lo que se le ocurrió; mérito del "Chispa" fue que siempre se le plantó a Delgado sin salirle, y por lo tanto evitaba que el cruzazulino lo gambeteara. ¿Porqué menciono a ellos dos? Porque son los castigados, de los que la gente sólo habla cuando se equivocan, pero ahí abajo en la cancha, hoy tuvieron un trabajo excepcional.

En tanto, el duelo entre Palencia y el "Conejo", dos grandes amigos, lo ganó Pérez con tres atajadones a sendos cabezazos del "Niño". A Pale sólo le quedó darle a su excompañero tres felicitaciones que Oscar respondía con sonrisas y palmadas en la espalda.

La intensidad fue creciendo pero en el campo, Pumas fue cediendo ante los espacios cada vez más cerrados del rival. Scocco y Palencia fueron perdiendo aire y el "Tuca" probó con Íñiguez y Ariel González, pero ninguno está en ritmo e incluso Ariel falló (sí, las falló totalmente) dos importantes que pasaron cerca del travesaño. El trabajo de medio campo en el que se basó el equipo universitario fue cediendo y al final ya no tenían potencia para hacer la jugada grande. En tanto La Máquina se vio muy fuerte físicamente y nunca hubo un solo cementero que cediera el mínimo espacio en los desbordes por las bandas, siempre había dos o tres contra uno y así era muy difícil para los locales.

Al final los dos equipos tuvieron razones para salir ilusionados pero también un tanto inconformes. La Máquina debe estar muy satisfecha de su trabajo defensivo pero sin duda un tanto inconforme por su incapacidad para el contragolpe; en tanto Pumas debe estar tranquilo pues jugando así las cosas irán bien, pero el resultado es malo y la desesperación debió ser la constante en el vestidor, pues dominar 75 minutos y generar al menos 6 claras de gol sin poder meter una sola, es como para soñarlas al menos una semana.

¿La gente? Excepcional, de uno y otro bando. La afición puma obviamente estaba un tanto desesperada por la ausencia de gol, pero acabó aplaudiendo a sus jugadores por el buen partido dado.

[mt][foto: Agustín Cuevas/MEDIOTIEMPO]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×