Ganó Chivas, pero…

El marcador final decía 3-0 y muchas cosas se repitieron. Como cada quince días, al final y con la victoria en el bolso, varios jugadores se abrazaron, el público sonrió y Gonzalo Pineda fue a...
El marcador final decía 3-0 y muchas cosas se repitieron. Como cada quince días, al final y con la victoria en el bolso, varios jugadores se abrazaron, el público sonrió y Gonzalo Pineda fue a reiterarle su fidelidad a "La Irreverente" aventando su camise
 El marcador final decía 3-0 y muchas cosas se repitieron. Como cada quince días, al final y con la victoria en el bolso, varios jugadores se abrazaron, el público sonrió y Gonzalo Pineda fue a reiterarle su fidelidad a "La Irreverente" aventando su camise

José Anguiano | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Jalisco, miércoles 28 de Febrero de 2007 ante una mala entrada

  • Manuel Sol fue ovacionado

El marcador final decía 3-0 y muchas cosas se repitieron. Como cada quince días, al final y con la victoria en el bolso, varios jugadores se abrazaron, el público sonrió y Gonzalo Pineda fue a reiterarle su fidelidad a "La Irreverente" aventando su camiseta a la tribuna.

Pero en la memoria de muchos quedará el resultado en Trinidad fresco en la mente, el penal errado del "Bofo" y la reaparición de Manuel Sol, cosas que son tan constantes como inusuales, ambas contrastantes entre sí.

Faltando 15 minutos para el inicio del partido, la tribuna aparentaba que albergaría un espectáculo de ejecución masiva, algo que seguramente, a nadie en sus cabales, atraería ver con placer.

Siendo exagerados, la tribuna albergaba 10 mil aficionados. Algo así no se veía en el Jalisco desde la época en que Sergio Bueno dirigía al Zorro y los tenía metidos en la problemática del descenso.

La falta de organización o de coordinación, como se le quiera llamar, fue evidente desde que los equipos saltaron a la cancha. El tema del Fair Play, que en una justa mundialista entusiasma y pone la piel "de gallina" a cualquier futbolista cuando la escucha en una Copa del Mundo, previo a saltar a la cancha, parecía en el Jalisco como una canción cualquiera, totalmente ignorada por los dos cuadros.

Alguien les avisó que había que formarse para los himnos nacionales, y solo así se alinearon para cumplir con el protocolo.

La asistencia a la barra también fue escasa, pero los pocos presentes presumían a los gritos su afición por las meretrices –dicho de un modo un tanto vulgar- y los estimulantes, algo que no se presume tan fácil a los cuatro vientos.

En la cancha, mientras Chivas iba y venía, los de W Connection metían y trababan, evitando a como diera lugar que los locales tocaran la puerta de su arco.

La calma permaneció en la tribuna con el primer tanto del Guadalajara, que llegó al 23';, empero la afición pedía más.

Bautista falló un penal y la gente se lo reprochó hasta el final de la primera parte. Así se fueron al descanso, un raquítico 1-0, y la tribuna expectante por más.

El "Chepo" modificó, buscó variantes y le funcionaron, porque pronto en el complemento, cayó el segundo gol, una bonita jugada tan llena de gol como las gargantas llenas del grito que sació al aficionado las ganas de que alguien, como esta vez lo hizo Santana, y que Bautista fue incapaz, pudiera completar. SE "ECHARON A LA HAMACA" La gente, en su afán de ver más goles, no se percataron del todo que su equipo estaba jugando a otro nivel, pero nunca por encima del ya mostrado, sino por el contrario, se veía cierta apatía.

Y como era de esperarse, sucedió lo de siempre ante equipos con las carencias como las que poseen los isleños, pues las patadas que los trinitarios reparten con inocencia, los de Chivas devolvían con mala fe, y que a final de cuentas, Héctor Reynoso pagó con una amonestación.

A final de cuentas cayó el tercero de la noche, ahora sí, por cortesía del "Bofo", quien sólo tuvo que empujar un balón que le puso Alberto Medina y ahora sí, el 1 de Chivas satisfizo a los que todavía lo adoran. A TÍ TE ADORAN SOL Mención aparte merece la ovación a Manuel Sol, quien ingresó a la cancha luego de mucho tiempo sin aparecer, con lo que reconocieron en el capitalino la calidad y entrega que el técnico prefiere ni voltear a ver. Dicha ovación se repetía cada que hacía su típica jugada, recibir y tocar de inmediato, y la gente se le entregaba; estando la noche tan obscura, para el público salió el sol.

A final de cuentas hay que reconocer que no fue una gran noche, porque Chivas no jugó a tope, pero los trinitarios no opusieron resistencia, igual, Chivas no limpió su nombre, porque en los libros de récords del W Connection quedará escrito con letras de oro que una vez en su tierra pudieron doblegar al Campeón del futbol mexicano, el más popular, y eso no se quita con nada.

[mt][foto: V. Straffon/MEXSPORT]

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