Los rojiblancos ofrecieron poco, pero dieron mucho

Sabedores de que no fue un gran partido, los aficionados al Guadalajara salieron satisfechos, y es que la victoria del chiverío significó algo importante entre los simpatizantes del equipo rojiblanco.
Sabedores de que no fue un gran partido, los aficionados al Guadalajara salieron satisfechos, y es que la victoria del chiverío significó algo importante entre los simpatizantes del equipo rojiblanco.
 Sabedores de que no fue un gran partido, los aficionados al Guadalajara salieron satisfechos, y es que la victoria del chiverío significó algo importante entre los simpatizantes del equipo rojiblanco.

José Anguiano | MEDIOTIEMPO (corresponsal)Estadio Jalisco. Sábado 7 de Abril de 2007

  • "Los dos equipos cayeron en el conformismo"

Sabedores de que no fue un gran partido, los aficionados al Guadalajara salieron satisfechos, y es que la victoria del chiverío significó algo importante entre los simpatizantes del equipo rojiblanco.

Significa seguir en la pelea por clasificar, por mantenerse vigentes a pesar de mostrar un futbol conformista, que sus jugadores quisieron modificar en el resultado en la recta final, pero a final de cuentas, Chivas sólo tuvo para un gol tempranero.

El público respondió en la tribuna, aproximadamente 45 mil aficionados en el graderío del Jalisco –que en el segundo tiempo se convirtieron en cerca de 50 mil-, confirmaron que su gente está con su equipo, sea o no finalista de la Copa de Campeones de la CONCACAF, algo que es muy distinto a lo que se pelea esta noche en el Jalisco: tan solo tres puntos.

El equipo le respondió temprano a su público, ya que a los tres minutos Omar Bravo hizo levantar a su gente del asiento, con la consecución del primer tanto.

Ser atrevido a veces cuesta ciertos tropezones, y de ellos se aprende. Sin embargo, jugar con un solo delantero teniendo en la banca a jugadores como Francisco Fonseca o Juan Pablo García, también se paga caro, sin embargo, la poca afición regiomontana, metida con su equipo como pocas veces, jamás lo recriminó, aunque, por el viaje y los más de 700 kilómetros recorridos, tal vez merecían un poco más.

Este, sin inmutarse, vio la estruendosa celebración de los rojiblancos en patio ajeno. A fin de cuentas, Tigres es visitante, y si suman sería un punto ganado, mientras que la derrota pareciera un resultado "normal".

Los dos equipos cayeron en el conformismo por el resultado, y la afición tuvo que buscar en qué festejar, por lo que en la parte de arriba festejaron cuando, tras varios intentos, por fin pudieron completar una parte de la ola, lo cual vitorearon con aplausos, mientras en la cancha la pelota iba y venía.

Para el segundo tiempo el panorama no cambió del todo, pues viendo que la hazaña de darle la vuelta al rito impuesto el México en el Mundial 86, ahora decidieron vitorear a su equipo, con un grito que retumbaba en todo el estadio, pero Chivas despertó del letargo, y tocó la puerta de Saucedo, una, dos tres o cuatro ocasiones, sin lograr el objetivo.

Tigres no mostró mucho, distó de ser el equipo súper reforzado y por momento no parecía saber a qué jugaba. El local, en tanto, ofreció poco, pero dio a su gente mucho.

[mt][foto: V.Straffon/MEXSPORT]

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