Fue mejor la estrategia de 'Chepo' que la cábala de Romano

Como una cábala, Rubén Omar Romano antes de que el árbitro central Fabián Delgado Horcasitas pitara el inicio del encuentro, se metió al campo para pisar el lado que su equipo defendería,...
 Como una cábala, Rubén Omar Romano antes de que el árbitro central Fabián Delgado Horcasitas pitara el inicio del encuentro, se metió al campo para pisar el lado que su equipo defendería, esperando que le fuera bien.

Alexander Jiménez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Jalisco, 14 de Abril del 2007

  • El público pidió al "Bofo" quien no jugó

Como una cábala, Rubén Omar Romano antes de que el árbitro central Fabián Delgado Horcasitas pitara el inicio del encuentro, se metió al campo para pisar el lado que su equipo defendería, esperando que le fuera bien. José Manuel de la Torre, técnico de Chivas, fiel a su costumbre, estaba esperando en su banca el inicio, pues ya había sorprendido a propios y extraños con su formación de arranque, ya que no estuvo desde el inicio Adolfo Bautista, Héctor Reynoso y Ramón Morales. Sus lugares fueron ocupados por Sergio Santana, Omar Esparza y Patricio Araujo. La estrategia del rojiblanco tenía nervioso al rojinegro cabalero. Romano reclamaba cada acción al silbante en la cual un jugador suyo caía al césped. Levantaba las manos, hacía aspavientos tratando de impresionar al Pedro Rebollar, asistente uno que cada que pasaba, casi le pisaba los pies. El partido estaba tranquilo hasta el minuto 20, el reloj estaba por cambiar al siguiente minuto cuando se arma un conato de bronca entre Hugo Ayala y Omar Bravo, ya que el rojiblanco se tiró un clavado dentro del área y el rojinegro le recriminó al rival diciéndole que no se tirara. Se armó la cámara húngara, tanto dentro del campo como en las bancas, todos los elementos de uno y otro equipo saltaron como "gallos de pelea", muy atentos de los aventones que se daban unos y otros en el campo. El estratega de los Rojinegros se fue directo contra el cuarto juez Román Rafael Medina, a quien le pidió, le dijera al central fuera más estricto en esas jugadas y le sacará una tarjeta a Bravo por fingir falta dentro del área tirándose un clavado. El partido transcurría, se derrochaba pasión, entrega, se peleaba fuerte cada balón en todos los sectores del campo; jugadas de peligro había en cada arco y mientras el "Chepo" estaba sentado (del minuto 32 al 35), tranquilo observando el partido, al argentino no le alcanzaba el área técnica, parecía león enjaulado corriendo de un lado a otro y las colillas de cigarro volaban, una tras otra. Guardado al minuto 43 caía al suelo, Rubén parecía uno más de la banca calentando, iba de un lado para otro reclamando tarjetas; se llevaba las manos a la cintura. Los nervios eran muchos. De la Torre se llevaba las manos atrás de la cintura lamentándose la garrafal falla de Omar Bravo, quien frente a Mario Rodríguez no cabeceó bien y entregó lo que parecía el primero de Chivas. Terminaba el primer tiempo, el técnico del equipo Campeón del Apertura 2006 no estaba conforme, se fue contra el central Delgado para reclamarle que fuera más parejo en sus marcaciones; Romano se fue de inmediato al vestidor. Inició el segundo tiempo y Rubén prefirió ver, como el primero tiempo, el comienzo parado; el pastor del Rebaño seguía tranquilo. Los reclamos del local estaban a la orden, pero ahora era Norberto Scoponi el encargado de recriminarle al Cuarto Juez. De la Torre y su Auxiliar Juan Carlos Ortega charlan, al tiempo que la afición era insistente en sus gritos, pedía al salvador, a su mesías ¡"Bofo"! ¡"Bofo"! ¡"Bofo"!, pero el Cuerpo Técnico hacía caso omiso al requerimiento de la afición. Minuto 58, ambos estrategas estaban pegados al área técnica dando indicaciones, así corrieron dos minutos, llegó el 60, llegó la genialidad y sangre fría de Alberto Medina, quien con toque fino, colocado al ángulo superior de la izquierda marcó el primero y el éxtasis se apoderó del Jalisco. El "Chepo" no festejó, le habló al "Pato" Araujo para darle indicaciones, mientras que atrás el Auxiliar Juan Carlos Ortega levantaba las manos en señal de triunfo. La cara de la derrota estaba en Atlas, donde Rubén hacía rabieta, miraba a sus jugadores que calentaban buscando quizás la alternativa para solucionar el problema que ya tenía, remontar la desventaja; el "Kanú" Santiago y compañía, lanzaban gritos de aliento a sus caídos compañeros para tratar de levantar el ánimo. El arquero de Chivas, Michel, se ponía el suéter de héroe al hacerle el paradón de la noche, quitándole a Andrés Guardado, tras dejar a varios en el camino, un tiro que llevaba etiqueta de gol y en el Clásico no podía faltar el clásico ¡portero! ¡portero! ¡portero!. El "Chepo" siguió moviendo sus piezas, entró Ramón Morales y Héctor Reynoso para que con su experiencia tratarán de manejar el marcador a favor que tenían ya. Romano desde su banca veía que su equipo no tenía cómo salir del hoyo. Apenas entró, era su primer balón que tocaba y Morales puso mortal centro que empujó de cabeza el "Maza" Rodríguez; Romano por poco se traga el cigarro que recién había prendido en contra parte, Ortega y ahora sí De la Torre festejaban eufóricos la segunda anotación que definía el partido. Para ponerle la cereza al pastel, José Manuel terminó por mandar al campo a Sergio Ávila, con lo cual terminaba su estrategia, el partido estaba liquidado y cerró con broche de oro mandando a un hombre al campo que sabe darle pausa y tranquilidad al cotejo.

Fue mejor y pudo más la estrategia del técnico de Chivas que la cábala del argentino Rubén Omar Romano.

[mt][foto: V. Straffon/MEXSPORT]

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