El nacimiento de una barra

El partido estaba por comenzar y había tres jóvenes parados cantando canciones típicas en pro de los Tecos. Cuando se daban las alineaciones, ya eran seis y cada que decían el nombre de los...
El partido estaba por comenzar y había tres jóvenes parados cantando canciones típicas en pro de los Tecos. Cuando se daban las alineaciones, ya eran seis y cada que decían el nombre de los jugadores morelianos, ellos gritaban "puto", su murmullo apenas e
 El partido estaba por comenzar y había tres jóvenes parados cantando canciones típicas en pro de los Tecos. Cuando se daban las alineaciones, ya eran seis y cada que decían el nombre de los jugadores morelianos, ellos gritaban "puto", su murmullo apenas e

Juan Téllez y José Anguiano | MEDIOTIEMPO (Corresponsales)Estadio 3 de Marzo, 22 de Abril de 2007

  • Los Tecos ya tienen su propio grupo de animación

El partido estaba por comenzar y había tres jóvenes parados cantando canciones típicas en pro de los Tecos. Cuando se daban las alineaciones, ya eran seis y cada que decían el nombre de los jugadores morelianos, ellos gritaban "puto", su murmullo apenas eran perceptibles y no era porque se escucharan, lo que pasa es que la parte que da a las bancas del estadio estaba vacía y eran los únicos que decían algo.

Como buena barra comenzaron con alientos a Jesús Corona, con el tradicional "venga Corona, venga Corona". Al medio tiempo ya eran 16 y con el primer tanto de Hugo Droguett intentaron hacer avalancha y comenzó el slam, ese baile que consiste en aventarse unos contra otros, con el fin de golpearse entre amigos.

Los 16 portaban camisetas de Tecos, unas eran de entrenamiento, de juego y de visitante. Uno hasta llevaba una mochila cuadriculada.

Como están empezando en lugar de bombo, llevaron un tambor parecido al que se utilizan en los honores a la bandera.

Las canciones son las mismas que cantaron la barra 51 y la Legión 1908 hace casi cinco años, pero tampoco se les puede exigir un talento en la composición como el del "Flaco de Oro", Agustín Lara.

Desde el palco de prensa, se veía que el que organizaba a la gente, era un joven no mayor de 17 años con rayos verdes y rubios.

Cuando cayó el cuarto gol de la tarde, la nueva barra de Tecos, su primera, un integrante se subió al alambrado y festejó a lo grande la goleada. Para su poca fortuna, un elemento de la policía de Zapopan, lo retiró del inmueble. En su primer partido ya tiene una amarga experiencia con los guardianes del orden.

El nombre de la barra es uno de los tantos misterios de este grupo de apoyo que alentó a Tecos en este partido; por lo pronto ya tienen sus camisas con leyendas guevaristas: "Hasta la victoria siempre" y "Quiéreme u ódiame más".

Muchas personas se sorprenderán de la pequeña barra de los emplumados, y a otras les dará risa verlos. Pero la realidad es que si queremos entender los problemas que aquejan a las grandes porras, como las dos de Monterrey se puede empezar desde abajo; desde la más joven y la que tiene menos integrantes en el país.

[mt][foto: V. Straffon/MEXSPORT]

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