El Color en el Morelos

A pesar de que Morelia tenía casi un año sin acceder a la Liguilla, el Estadio Morelos no registró el lleno que esperaba la Directiva purépecha, quizá la irregular campaña de la monarquía o el...
A pesar de que Morelia tenía casi un año sin acceder a la Liguilla, el Estadio Morelos no registró el lleno que esperaba la Directiva purépecha, quizá la irregular campaña de la monarquía o el hecho de ser media semana, influyeron para que la afición no a
 A pesar de que Morelia tenía casi un año sin acceder a la Liguilla, el Estadio Morelos no registró el lleno que esperaba la Directiva purépecha, quizá la irregular campaña de la monarquía o el hecho de ser media semana, influyeron para que la afición no a

Rigoberto Juárez | MEDIOTIEMPO (Enviado)Estadio Morelos, 2 de Mayo del 2007

  • Atlas estuvo a punto de llevarse los 3 puntos

A pesar de que Morelia tenía casi un año sin acceder a la Liguilla, el Estadio Morelos no registró el lleno que esperaba la Directiva purépecha, quizá la irregular campaña de la monarquía o el hecho de ser media semana, influyeron para que la afición no abarrotara el inmueble, ya que sólo tres cuartos de las tribunas presentaron asistencia. Como era de esperarse, muy pocos seguidores de los Zorros hicieron el viaje, aproximadamente 150 rojinegros se hicieron sentir con sus cánticos y agresiones verbales a sus rivales, sin embargo, no pasó a mayores, pues estaban muy bien acordonados por elementos de seguridad. Poco a poco la gente michoacana decaía en su ánimo, y sepultaron su alegría cuando Carlos Balcázar adelantó en el marcador al Atlas; de la cabecera donde se ubica la barra michoacana sobresalió una bandera rojinegra que acompañaba el festejo del "Cala", justo en medio de un mar de morelianos. Con la confianza del marcador a su favor, un joven atlista que venía acompañado con tres purépechas, alentaba a sus jugadores e incluso le hacía de técnico al dar indicaciones: "Ábrela güey que está sólo", le indicaba a Balcázar, autor del gol. Un duro golpe hacia la pierna derecha de Nicolás Olivera puso a temblar al técnico Rubén Omar Romano y al resto del plantel, pero el verdadero nerviosismo se apoderaba de la gente moreliana quienes lo expresaban con gritos hacía el árbitro central Gabriel Gómez de "Culero, culero, culero", incluso, los propios periodistas morelianos no veían la forma en que pudieran hacer daño a los Zorros. El estadio dio señales de vida ante una gran falla del colombiano Andrés Orozco justo a bocajarro del arco de Antonio Pérez, pero la explosión llegó en la anotación del defensor Hugo Sánchez a cinco minutos del final, el grito de "Morelia, Morelia" se hizo escuchar, e hizo que por momentos desconcentrara al equipo atlista que ya pedía el silbatazo final. El final del duelo se pintó de drama para los seguidores michoacanos, pues enmudecieron ante la gran jugada de Nicolás Olivera, que a punto estuvo de darle el triunfo a su equipo, pero el poste izquierdo se lo impidió. Al final de cuentas la gente michoacana abandonó el estadio con la ilusión de la remontada del próximo sábado en el Jalisco, incluso, un par de amigos que portaban la camiseta de cada uno de los equipos que recién concluían su batalla, se enfrascaron en una discusión donde el seguidor moreliano tenía la plena confianza de regresar al Morelos la próxima semana en Cuartos de Final. "¿Cómo crees que ya pelamos?", expresaba con cerveza en mano.

[mt][foto: M. Venegas/MEXSPORT]

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