'Billy' Álvarez quería una goleada

El término Don le viene muy bien. El apodo "Billy" es una confianza que no se puede tomar cualquier persona. Licenciado suena muy formal y distante para una persona apasionada por sus colores y...
El término Don le viene muy bien. El apodo "Billy" es una confianza que no se puede tomar cualquier persona. Licenciado suena muy formal y distante para una persona apasionada por sus colores y tan comprometida con el futbol.
 El término Don le viene muy bien. El apodo "Billy" es una confianza que no se puede tomar cualquier persona. Licenciado suena muy formal y distante para una persona apasionada por sus colores y tan comprometida con el futbol.

Juan Téllez | MEDIOTIEMPO (corresponsal)Estadio Tres de Marzo, 9 de Mayo de 2007

  • "En algunos momentos del partido consentimos un tanto al rival"
  • "No me gusta que empiecen a jugar de taquito y a hacer túneles"

El término Don le viene muy bien. El apodo "Billy" es una confianza que no se puede tomar cualquier persona. Licenciado suena muy formal y distante para una persona apasionada por sus colores y tan comprometida con el futbol.

Pero el que este miércoles hablaba de su equipo con la sabiduría de alguien que tiene más de media vida metida en el futbol, es un dechado para la mayoría de los presidentes del futbol nacional. Por eso, en esta nota al Presidente de La Máquina se le mencionará como Don Billy, pues no dudó en utilizar la palabra golear en un partido donde a sus jugadores les dio flojera ampliar el marcador y se conformaron con ganar el partido por un gol de diferencia.

"Pienso que en la medida que se juegue con mucho más respeto y seriedad hacia el rival se puede tener la oportunidad de golearlo. A mí no me gusta que empiecen a jugar de taquito y a hacer túneles, para mí es mejor que el equipo mantenga una línea de juego y que incluso siendo ordenado, pueda golear", fueron las palabras del mandamás celeste.

Don Billy señaló que su escuadra por unos instantes dejó crecer al rival y le permitió que los presionara, aunque sin idea, ni intensidad; un conjunto como el cementero no le puede dar esas facilidades a ningún rival.

"En algunos momentos del partido consentimos un tanto al rival y considero que lo ideal es tener la posesión del balón pero en terreno del rival, no dejarlo tanto en nuestra cancha".

Álvarez señaló que cuando se pensó en las colaboraciones de Octavio Rivas como psicólogo de los capitalinos, la intención era que el Doctor apoyara a los jugadores y no para que le resolviera los problemas a Mizrahi.

"No es que ahora sea un acierto nuestro, yo creo que todo lo que hacemos con el equipo va en función de que las cosas mejoren y si la presencia de Octavio ayudó, qué mejor, pero no es mérito sólo de él".

Por lo pronto, los cementeros tienen una ventaja que pueden administrar o ampliar a su antojo.

La ilusión está encendida y una muestra es que en este encuentro La Máquina convocó a 15 mil seguidores en patio ajeno; los celestes quieren una nueva estrella pero si siguen perdonando vidas, la sequía continuará pese a tener a uno de los mejores presidentes del máximo circuito velando los destinos de los de La Noria.

[mt][foto: R.Ruiz/MEXSPORT]

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