El público cumplió… El Necaxa terminó sin madre

Jueves, 10 de Mayo, 9: 45 de la noche, ¿Necaxa en el Azteca? ¿De quién fue la brillante idea? Esa era la pregunta que toda la gente se hacía desde principios de semana, una decisión tomada gracias...
Jueves, 10 de Mayo, 9: 45 de la noche, ¿Necaxa en el Azteca? ¿De quién fue la brillante idea? Esa era la pregunta que toda la gente se hacía desde principios de semana, una decisión tomada gracias a un concierto de Shakira en el Victoria, que obligó a los
 Jueves, 10 de Mayo, 9: 45 de la noche, ¿Necaxa en el Azteca? ¿De quién fue la brillante idea? Esa era la pregunta que toda la gente se hacía desde principios de semana, una decisión tomada gracias a un concierto de Shakira en el Victoria, que obligó a los

Apolo Valdés | MEDIOTIEMPOEstadio Azteca, 10 de Mayo de 2007

  • La afición del D.F. respondió de buena manera

Jueves, 10 de Mayo, 9: 45 de la noche, ¿Necaxa en el Azteca? ¿De quién fue la brillante idea? Esa era la pregunta que toda la gente se hacía desde principios de semana, una decisión tomada gracias a un concierto de Shakira en el Victoria, que obligó a los Rayos a regresar por un partido al lugar que fue su casa por más de 30 años.

Se presagiaba un desastre taquillero en las gradas del Coloso de Santa Ursula, nadie creía en una buena entrada en el Azteca para el encuentro de Octavos de Final de la Copa Libertadores, en pleno Día de las Madres.

Pero desde cerca de las 7 de la noche por diversos rumbos cercanos al inmueble futbolístico, se podían ver playeras rojiblancas acercándose al Estadio Azteca, los nostálgicos necaxistas de la capital estaban regresando a casa.

No fue un lleno, pero para nada fue una mala entrada, la promoción del boleto a 10 pesos y las mamás con entrada gratis, lograron reunir a más de 20 mil aficionados que llenaron la parte baja del Azteca, además cerca de 100 aficionados del Nacional también se dieron cita en el inmueble dejando ver que no dejarían solo a su equipo en tan esperado compromiso.

Las acciones comenzaron y lejos de oírse el temido silencio del estadio que se escuchaba años antes, acompañado por esporádicas porras y lejanos cantos, los olés y los cánticos de aliento se dejaron sentir en la tribuna. Si en otros tiempos los Rayos hubieran recibido esa cantidad de apoyo jamás hubieran dejado el D.F.

La misión era simple pero no sencilla, un gol, eso era todo lo que el Necaxa necesitaba para instalarse en la siguiente ronda. Salgueiro tuvo la primera llegada del partido que el arquero uruguayo desvió a pocos minutos de empezar el encuentro, este disparo marcaría la temática del encuentro, muchos tiros, llegadas y falta de contundencia rojiblanca comieron el primer tiempo y las uñas de varios aficionados que lamentaban que el balón no quisiera entrar en la red.

Lejos de que el partido fuera soso y aburrido como se esperaba, emulando a ese patético encuentro contra Veracruz hace prácticamente cuatro años con el cual el entonces equipo de Raúl Arias se despidió de la capital, éste fue un partido lleno de llegadas y dominado por los hidrocálidos, pero sofocado por la defensa del Nacional y especialmente por las atajadas el portero Muslera que en este 10 de Mayo no se cansó de recibir recordatorios a su señora progenitora de parte del público.

-¡Córtenle las manos!- gritaban algunos -¡Ese deberían de contratar en lugar de a Vilar!- coreaban otros.

Pero todo fue en vano, las llegadas necaxistas continuaban y el arquero uruguayo detenía todo, el nerviosismo en ambas bancas y en la afición tanto uruguaya como mexicana se podía percibir, un gol sería la diferencia entre la gloria o el infierno para cualquiera de los dos equipos.

Desafortunadamente para el conjunto de Aguascalientes, el gol que tanto buscaban llegó, pero para el cuadro visitante, Jorge Martínez al 87'; puso el balón en la red sin que el arquero necaxista pudiera hacer nada provocando que el Azteca quedara en silencio, a excepción de la banca del Nacional que saltó a festejar y los pocos hinchas uruguayos que habían hecho el viaje.

Con la anotación un buen número de aficionados comenzaron a retirarse, las barras necaxistas, siguieron cantando, más con coraje que con ánimos, - Aquí termina el sueño libertador- se escuchó de parte un aficionado que al oir el silbatazo final supo que el regreso del Necaxa a la capital sí había terminado en tragedia, no en las tribunas como se esperaba sino en la cancha que era donde menos se pensó que pasaría.

[mt][foto: D. Leah/MEXSPORT]

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