Había más ambiente en un funeral

No hubo forma de consolar a la gente de Chivas, todo se acabó, y su equipo volvió a perder ante el América.
 No hubo forma de consolar a la gente de Chivas, todo se acabó, y su equipo volvió a perder ante el América.

José Anguiano | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Jalisco, 20 de Mayo de 2007

  • Las lágrimas en los ojos fueron el telón de la triste eliminación

No hubo forma de consolar a la gente de Chivas, todo se acabó, y su equipo volvió a perder ante el América.

Cualquier cantidad de sentimientos se mezclaron en las tribunas del Jalisco, la ira con la emoción, la impotencia con la alegría incontenible, la sonrisa y el grito con las lágrimas y las cabezas bajas.

En Chivas no hubo un protagonista, de hecho, el sonido local intentó serlo durante el partido de una forma a veces un tanto vulgar.

Desde mucho antes que comenzara el encuentro, en el estadio se asomó el lleno, pero como muchas veces, se comenzó a alardear los logros, cuando el sonido local hizo sonar el "We are the champions" de Queen.

Dicen que él que se lleva, se aguanta, y la gente de Chivas también quiso meter presión con diversas canciones infantiles en alusión a los “pollitos”, llamando de este modo, en forma peyorativa, al equipo americanista.

Lo que es cierto es que el Campeón murió, y ese himno de triunfo de Freddy Mercury ya no volvió a sonar.

Ya en la ceremonia previa al arranque del encuentro, cuando se entonaba el Himno Nacional, todos los nacionales entonaban con respeto, o más bien, casi todos, pues Cuauhtémoc Blanco se colocó en una postura como de intolerancia, con las manos en la cintura, y esperando el arranque del encuentro.

Momentos de tensión, los rostros de los aficionados Chivas estaban desorientados. El hecho de que el estadio estuviera atestado no era indicativo de gran pasión vivida en las tribunas, y de parte de la gente de Chivas no entendían lo que pasaba con su equipo tras la expulsión de Pineda, es más, viendo a la afición de los rojiblancos, parecía que había más ambiente en cualquier funeraria, y eso que hoy hubo sobrecupo.

Eso sí, la afición del Guadalajara sólo despertó de su letargo para gritarle "ratero, ratero" al Árbitro Jorge Gasso, cuando terminó el primer tiempo.

Apenas arrancado el complemento, la parcialidad de Chivas se acordó en dónde estaban, y lo que se peleaba su equipo, por lo que reaccionó con fuerza pero con poca consistencia, en tanto, la afición americanista aguardaba alguna genialidad, que seguramente no tardaría en aparecer.

El gol fue, al 75’, un motor para la explosión de varias cosas: la explosión de júbilo del americanismo, la explosión de ira de muchos rojiblancos, quienes buscaban en las broncas la forma de sacar la rabia por la eliminación.

El ambiente siguió siendo peor que lúgubre, y muchos aficionados mostraron su poca lealtad, los que sólo se quedan en las buenas, y en las malas, como esta, ya no quisieron acompañar a su equipo, pues faltando todavía varios minutos para el final, se fueron del Jalisco.

Entre los que se quedaron, no faltó el loco e inadaptado que saltó a la cancha, con la ilusa intención de agredir a Guillermo Ochoa, y fue oportunamente detenido.

Vaticinio de lo que pudiera venir después fue la reacción de la barra de Chivas, cuando arrojaron, en señal de repudio quizá, camisetas de la cervecería con la leyenda: "Chivas le da la espalda a la violencia", y de inmediato comenzaron a cantarle a los americanistas: "No te va a salvar ni la Federal".

Las lágrimas en los ojos fueron el telón de la triste eliminación, y sólo así se escuchó más fuerte que nunca el grito de "Chivas, Chivas", muy tarde ya, demasiado tarde.

[mt][foto: M.Venegas/MEXSPORT]

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