Gol de visitante, una ventaja que no entiendo

Con tantos torneos, Copas y eliminatorias como hay en estos días, surge repetidamente el concepto de los goles anotados como visitante. El que anota más fuera de su estadio obtiene la ventaja...
Con tantos torneos, Copas y eliminatorias como hay en estos días, surge repetidamente el concepto de los goles anotados como visitante. El que anota más fuera de su estadio obtiene la ventaja sobre su rival en caso de empate en el marcador global. No suen
 Con tantos torneos, Copas y eliminatorias como hay en estos días, surge repetidamente el concepto de los goles anotados como visitante. El que anota más fuera de su estadio obtiene la ventaja sobre su rival en caso de empate en el marcador global. No suen

Alfredo Naime Padua | MEDIOTIEMPO25 de Mayo de 2007

  • Anotarle a un visitante defensivo, siempre es doblemente difícil

Con tantos torneos, Copas y eliminatorias como hay en estos días, surge repetidamente el concepto de los goles anotados como visitante. El que anota más fuera de su estadio obtiene la ventaja sobre su rival en caso de empate en el marcador global. No suena mal… hasta que uno lo piensa dos veces.

Desde siempre, salvo muy contadas y honrosísimas excepciones, los equipos que visitan plantean sus partidos con la premisa inicial de ertrecharse atrás, bien encerraditos, para de ahí, en segunda instancia -frecuentemente en tercera o cuarta- pensar en atacar al local, que por estar ante su público es el obligado a "hacer el gasto", a "proponer el partido" y a abrirse desde el principio.

Es por la muralla antes descrita que anotarle al huésped se hace doblemente difícil. Y a medida que el tiempo transcurre para el de casa sin gol a favor, su desesperación y desánimo crecen. ¿Consecuencia? se lanza con cada vez más riesgos hacia el frente, sólo para que el visitante, aprovechando las avenidas que deja, lo mate en sólo… una o dos llegadas.

Es decir, voy dándome cuenta de que los sistemas de competencia vigentes conceden un mayor valor a los goles… que resultan más fáciles de hacerse. Ya algunos se sorprenden de que hoy la costumbre sea cada vez más -a diferencia de antes- que una serie eliminatoria se decida por el resultado del primer partido, y ya no por el de vuelta. Por supuesto, se preguntan por qué. Propongo lo aquí dicho como una de las respuestas principales.

Algunos lectores estarán, ahora mismo, pensando en casos específicos en donde lo ocurrido en el juego de ida fue objeto de "voltereta" en el de regreso. De acuerdo; tan sólo digo que antes eso solía ser la regla y, por lo que se va viendo, va que vuela para ser la excepción, Así será en la medida -repito- en que se siga valorando más aquello que resultó más sencillo de obtener.

¿Me gustaría lo contrario? Por supuesto que no. Me sigue pareciendo lo mejor que el vencedor lo sea sólo cuando mete más goles que el rival, aquí o allá; en casa, de visita o hasta en cancha neutral. ¿Y si empatan en el global? A seguirle, hasta que uno demuestre mayor puntería que el otro. ¿Penaltis? Por supuesto, de ser necesario. Si fueran "un volado" no existirían como una de las más importantes reglas de juego. (Y en vez de molestarse en tirarlos para definir un encuentro, los capitanes tan sólo echarían la moneda al aire…)

[mt][foto: Mexsport]

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