El Estadio Azteca cumple 41 años... Arlindo narra su gol, el primero del Coloso

Gigante emblemático de México, el Estadio Azteca está de fiesta porque hoy cumple 41 años de servicio, durante los cuales ha albergado un sinfín de espectáculos, no sólo deportivos, sino de toda...
 Gigante emblemático de México, el Estadio Azteca está de fiesta porque hoy cumple 41 años de servicio, durante los cuales ha albergado un sinfín de espectáculos, no sólo deportivos, sino de toda índole.

Héctor Cruz | MEDIOTIEMPOCiudad de México, 28 de Mayo de 2007

  • Arlindo narra el primer gol del Coloso
  • "Esa anotación me inmortalizó"

Gigante emblemático de México, el Estadio Azteca está de fiesta porque hoy cumple 41 años de servicio, durante los cuales ha albergado un sinfín de espectáculos, no sólo deportivos, sino de toda índole.

Inmueble dos veces Mundialista, el también llamado Coloso de Santa Úrsula fue el escenario donde los dos mejores futbolistas de la historia eclipsaron al planeta entero con sus jugadas y levantaron la Copa del Mundo: el Rey Pelé lo hizo en 1970 con Brasil, y Argentina se alzó Campeón en 1986, con y de la mano de Diego Armando Maradona.

Conciertos, peleas de box, duelos de la NFL, presentaciones de libros, reuniones religiosas, incluso eventos casi surrealistas como el "Día del Taco", todo ha cabido en el Azteca sabiéndolo acomodar.

Un inmueble representativo de este país, donde nació la "Ola", una marea humana que cimbra a cualquiera y desde hace tiempo es un producto de exportación, donde 110 mil mexicanos pueden verse a sí mismos cuando llenan el estadio, donde le dan la espalda a la ciudad, donde por un momento se olvidan del espectáculo que están presenciando y ellos pasan a ser la atracción principal.

SAQUE INICIAL 

El Estadio Azteca fue inaugurado el 29 de Mayo de 1966 al mediodía, con un encuentro entre las Águilas del América y el Torino de Italia que quedó empatado a dos anotaciones, ante 105 mil espectadores.

Apenas a los 10 minutos de juego, se rompió por vez primera la red de este inmueble de Tlalpan, cuando el legendario brasileño, Arlindo Dos Santos, perforó la cabaña del Torino con un disparo desde fuera del área.

Cuarenta y un años después, parece que fue ayer, el mismo hombre que estrenó las redes del Coloso de Santa Úrsula, Arlindo, relató de nueva cuenta ese gol inmortal, con la misma emoción y el brillo en los ojos, como si lo acabara de anotar.

"Recuerdo más o menos cuando pegué el tiro en aquella jugada, recuerdo cómo se elaboró la jugada, fue colaboración de todos mis compañeros, de la defensa salió un pase para los medios de contención, de ahí salió al extremo derecho y éste mandó al centro delantero, la mayoría de los jugadores tuvimos parte en la culminación de este gol, de ahí paré el balón y lo acomodé para tirar a gol", recordó.

El brasileño de 67 años, quien todavía hace lo que ama, es decir, se dedica al futbol ahora como entrenador del equipo de una dependencia gubernamental en el Distrito Federal al que hizo Campeón en su primer año como Técnico, añadió que su paso por los azulcremas ha sido de las mayores experiencias en su vida.

"Fue una de las mejores etapas que tuve en mi carrera profesional, estar con América, donde me tocó jugar en la inauguración del Estadio Azteca", indicó.

A pesar de su edad, Arlindo se mantiene tan jovial como cuando tenía quince años, gracias a esa eterna fuente de la juventud que es el deporte más bello del mundo.

"El futbol es mi vida, nací con el futbol y quiero morir con él", dijo tajante a MEDIOTIEMPO en entrevista.

Cada 29 de Mayo, como desde hace 41 años, el nombre de Arlindo resuena en el Estadio Azteca, en las tribunas y en la cancha, y así será mientras exista el Coloso porque esa anotación le dio la vida eterna en el balompié nacional.

"No hay duda, es el gol más importante en mi vida, hice goles más bonitos en mi carrera, pero este gol es el más importante porque estoy inmortalizado para el futbol mexicano", remató, un alegre Arlindo Dos Santos Cruz.

LA CONSTRUCCIÓN

El Estadio Azteca fue planeado y diseñado por el Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez y para su construcción se ocuparon alrededor de 100 mil toneladas de concreto.

Construido sobre una superficie de más o menos 64 mil metros cuadrados, este inmueble fue edificado sobre el terreno que ocupó el extinto Volcán Xitle.

En la realización de la obra, que utilizó siete millones de horas-hombre, participaron:

-10 arquitectos-34 ingenieros-15 técnicos-800 obreros de todas las especialidades

Se ocuparon los siguientes materiales: 

-8 mil toneladas de varilla de alta resistencia para la estructura- Mil 200 toneladas de acero laminado en perfil para la cubierta- 100 mil toneladas de concreto

[mt][foto: Mexsport]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×