Fue mexicano el Cachamay

En todo el continente, a los mexicanos se nos conoce como los "manitos", algunos lo dicen de forma despectiva, algunos de cariño, pero en Brasil cuando hablen de México tienen que hacerlo con el...
 En todo el continente, a los mexicanos se nos conoce como los "manitos", algunos lo dicen de forma despectiva, algunos de cariño, pero en Brasil cuando hablen de México tienen que hacerlo con el respeto que merece alguien que le tiene tomada la medida y l

José Anguiano | MEDIOTIEMPO (Enviado)Estadio Cachamay, Puerto Ordaz. 27 de Junio de 2007

  • Se coreó el nombre de Hugo

En todo el continente, a los mexicanos se nos conoce como los "manitos", algunos lo dicen de forma despectiva, algunos de cariño, pero en Brasil cuando hablen de México tienen que hacerlo con el respeto que merece alguien que le tiene tomada la medida y lo agarró de "cliente".

México ya tiene rato tomándole la medida a Brasil y casi siempre el Tri termina sudando frío, pero con la sonrisa de la victoria.

Esta ocasión no fue la excepción y le ofreció la mano a sus seguidores para acercarse a la reconciliación entre unos y otros, a pesar de que a jugadores como Cuauhtémoc no le interese lo que diga la gente.

México ganó en la cancha y en la tribuna porque fueron superiores en cantidad de gente y en el marcador.

Porras en una zona, cantos en otra, el mariachi que sonaba a todo lo que daba, el "Cielito Lindo", el "México, México" que hace emocionar a cualquiera en este tipo de circunstancias.

La noche, sin duda se la llevan de calle los paisanos en todos los sentidos, en cantidad y calidad de apoyo, pues no faltó el que portaba penachos y nopales en la cabeza y mucho menos faltó el aliento incondicional.

Por donde se vea la afición mexicana se encargó de poner el color en el Estadio Cachamay y eso, sin duda, motivó a la afición.

De Guadalajara, de la capital, de Monterrey, de Sonora, de Sinaloa, de Neza y de todos los rincones del país se vinieron hasta el Cachamay para alentar a la verde, sin importar que el Tri llegó como víctima en este cotejo ante la verdeamarelha que, por cierto, cuenta con la afición de esta ciudad como su principal fuente de aficionados, además de que, por si fuera poco, en ningún lado se escucha la batucada, sino que en cambio, suenan y a todo lo que da las trompetas mexicanas.

México viene en busca de la Copa América, aunque un aficionado ya traiga una réplica "pirata" y no deja de levantarla, ansioso de que en la segunda quincena de este mes Rafael Márquez logre levantarla también.

Sorprendente lo del Comité Organizador, que no hizo sonar ni en este partido ni en el anterior el Himno del Fair Play y tampoco los de las dos naciones contrincantes en la cancha, lo cual sorprendió a todos.

Al 21';, Nery Castillo explotó y mostró sus condiciones haciendo un gran quiebre y una mejor definición que bastó para vencer al arquero Doni, quien es especialista en recibir goles de gran calidad.

De inmediato, el sonido local hizo sonar el tema del "Chavo del Ocho", ante el grito y la explosión de júbilo de la gente. México estaba ganándole a Brasil y eso había que contarlo.

Por eso, los narradores lo gritaron con alma, vida y corazón.

Instantes después, Ramón Morales hizo revivir aquella emoción de aquella Copa América del 2004 ante Argentina, colocando la pelota pegada al palo izquierdo del arquero, evocando así aquella anotación que le dio tres puntos vitales a México para ayudar a alcanzar la siguiente ronda.

La gente retribuyó al técnico nacional lo que su equipo hacía hasta ahora en el encuentro, ya que luego de un ligero debate con Pezzota, el árbitro del encuentro, la gente comenzó a corear su nombre "Hugo, Hugo", haciéndonos recordar que la memoria es corta cuando se dan las victorias importantes.

Ver a México jugando como hoy emociona a todos en el Cachamay. Tiene garra, mete, traba y empuja a Brasil hacia el precipicio de la derrota, pero apenas a los 45 minutos la historia es corta.

Brasil se vio obligado a modificar en dos elementos de su esquema: es claro que si Brasil quería ser mejor tenía que cambiar y mucho. Y es que México ha nulificado las posibilidades cariocas y tenía que encontrar la manera de hacerse sentir en la cancha con la categoría y el nombre que le da ser el mejor del continente, por lo menos en cuanto a historia.

Guillermo Ochoa, arquero tricolor, recogió aplausos con las manos y le faltaba espacio cuando hizo una gran atajada al minuto 57';, con lo cual confirmó su altísimo nivel y respondió a los que cuestionaban el porqué de la ausencia de Oswaldo Sánchez bajo los tres postes.

Dunga, por su parte, no encontraba reacción en la mayoría de sus jugadores y caminaba desconcertado en los límites del área técnica deseando la respuesta de sus elementos.

Brasil insiste, México resiste. Aparecen por instantes apenas perceptibles, algunos silencios que denotan la tensión de los varios miles de mexicanos que siguen observando a Ochoa atajar una, dos y tres veces y otra más con la ayuda de su amigo el travesaño.

Aunque hay quienes no se conforman con nada. México le está haciendo el partido a Brasil con todo y sufrimientos y alguien se para en la tribuna a gritar, "eres un pendejo, Hugo Sánchez", causando sorpresa y risas en los de alrededor.

Ramón Morales salió de la cancha y lo primer que hizo estando fuera de ella fue agradecer a la gente el apoyo aplaudiendo con las manos en alto, lo cual el respetable agradeció con otro tanto de aplausos.

Poco a poco, los simpatizantes de la verdeamarelha abandonaban el inmueble y se retiraban con cantos en la espalda: "¿Y dónde están, y dónde están los brasileños que nos iban a ganar?" y "no se vayan cabrones, váyanse acostumbrando a perder".

Ya entrando en la recta final, bastó con que el mariachi motivara con tocar algunas cuantas notas del "Cielito Lindo" y el "Olé olé" para prender la mecha y al final del partido prendió… otra vez, el conmovedor "Cielito Lindo" que puso la piel de gallina a todos y más porque estando lejos de casa, hacen del extranjero territorio mexicano.

También se hicieron sonar con todo su esplendor una infinidad de luces pirotécnicas que iluminaron la victoria merecida, acompañada en las pantallas por el "Así es México" de Luis Miguel que muchos cantaron, haciendo una sucursal del 16 de Septiembre en cualquier plaza de nuestro país.

[mt][foto: D. Leah/MEXSPORT]

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