Los mexicanos ponen sabor en el previo

Esta tarde, en Maturín, hay lluvia, desorden en los pasillos, 52 mil almas rogando por un gol, una de las nóminas más caras de la Copa América y la mejor afición…
 Esta tarde, en Maturín, hay lluvia, desorden en los pasillos, 52 mil almas rogando por un gol, una de las nóminas más caras de la Copa América y la mejor afición…

José Anguiano | MEDIOTIEMPO (Enviado)Estadio Monumental de Maturín. 1 de Julio de 2007

  • El "Cielito Lindo" comenzó a escucharse en el estadio

Esta tarde, en Maturín, hay lluvia, desorden en los pasillos, 52 mil almas rogando por un gol, una de las nóminas más caras de la Copa América y la mejor afición…

Brasil cuenta esta tarde con más apoyo que el que tuvo en Puerto Ordaz. Está ávido de la victoria y se sabe obligado ante un Chile que llega agrandado en el buen sentido por su resultado ante Ecuador.

Sin embargo, ninguna afición tan animada y numerosa como la nacional.

En los alambrados del inmueble hay más banderas de apoyo que en Puerto Ordaz y más rostros mexicanos que en aquella ocasión.

Este estadio, por dentro, aparenta tener dimensiones pequeñas, un estadio chico pero que en cuanto a ambiente, está que arde.

Mientras Suazo trata de quitarse las marcas débiles brasileñas atrás, los militares ayudan a los chihuahenses a colgar una bandera Tricolor. Hasta eso, los agentes han tenido un destacado respeto y colaboración con el extranjero.

El partido no da para mucho, y por eso, los paisanos comienzan con el grito en forma de agradecimiento. En un codo de la tribuna, comienza a escucharse el "Venezuela, Venezuela", que después contagia a toda la tribuna.

Luego, cayó un penal en favor de Brasil que Robinho convirtió en forma sufrida, con ello el abrazo del equipo y la torcida venezolana festejando el tanto.

El inicio del complemento se demoró debido a una de las fallas no previstas en la organización: una de las redes de los arcos se deshizo, y el cuerpo arbitral tuvo que entrar al quite con ingenio para arreglarlo.

Otra vez queda evidente que este estadio aún no estaba del todo listo para recibir este par de encuentros.

Otra cosa que queda muy clara en este estadio es que hay sobrecupo, ya que hay muy pocos asientos vacíos y demasiada gente de pie.

El encuentro, más trabado que interesante, comenzaba a generar estragos en la tribuna y esto era aprovechado por los mexicanos que, siempre animando estadios en el mundo, comenzaban con el "Cielito Lindo" que contagiaba a medio estadio.

Más que conocer la definición de este encuentro, que terminó siendo todo para los brasileños, los paisanos están a la espera del duelo ante los ecuatorianos, y que, por como están las cosas, los connacionales hacen de cualquier estadio como su propia casa.

[mt][foto: J. Anguiano/MEDIOTIEMPO]

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