Partido de bostezo pero…

El encuentro disputado esta noche en Puerto La Cruz fue infumable, y no por nada la gente no pesó en la tribuna, es más, si Morfeo hubiese venido, también se había dormido.
 El encuentro disputado esta noche en Puerto La Cruz fue infumable, y no por nada la gente no pesó en la tribuna, es más, si Morfeo hubiese venido, también se había dormido.

José Anguiano | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)General José Antonio Anzoátegui, Puerto La Cruz, Venezuela. 4 de Julio de 2007

  • Hubo pocas porras a la Selección

El encuentro disputado esta noche en Puerto La Cruz fue infumable, y no por nada la gente no pesó en la tribuna, es más, si Morfeo hubiese venido, también se había dormido.

Y es que no ofrecieron gran cosa ambos equipos, se conformaron con algo bastante pobre y la gente lo recriminó al final con un sonoro abucheo.

Previo al arranque del compromiso, aficionados brasileños y mexicanos se enfrascaron en un enfrentamiento de porras, pues mientras los paisanos les refutaban en la cara la derrota de hace una semana en Puerto Ordaz, los brasileños respondían con el argumento de siempre: "pentacampeao, pentacampeao", respondían cantando y reiterando sus cinco copas mundiales gandas, válido, después de todo.

Hugo saludaba lanzando besos a una parte de la tribuna y del otro lado de ella, unos mexicanos pedían a gritos la pasarela de venezolanas.

Sin embargo, en los primeros minutos pocos mexicanos trataron de poner ambiente, salvo los seguidores del Gobernador de Anzoátegui, Tarek, quienes en un rincón del estadio armaban la bulla en la cancha.

La afición en la tribuna tardó en prenderse, y es que el equipo no motivaba demasiado, durante los primeros 15 minutos, la escuadra de Hugo no generaba una situación real de peligro, es más, futbolísticamente no se encontraban en la cancha los jugadores y la imprecisión pesaba más que la mesura, el buen toque y el acompañamiento adecuado.

México hizo un mal primer tiempo y la gente lo percibió. Los brasileños presentes, por ejemplo, se desvivían más porque los jugadores cariocas los voltearan a ver que por disfrutar del encuentro.

Para la parte complementaria, el encuentro no cambió demasiado en su ritmo: un mal juego y ocurrió lo que debía pasar porque México ya estaba clasificado y Chile lo hacía con el 0-0.

Hasta el público se contagió de esta apatía futbolística, y muy pocas veces se escucharon en la tribuna los gritos de "México, México", y ni cómo pedir que se entonara un canto.

Es más, cómo habrá estado el partido que mejor lanzaron algunos cohetes y juegos pirotécnicos para mantener al público encendido, pero ni así lo lograron.

Se les acabó pronto la pila, pues no hubo más olas, no hubo gritos, no hubo mucho que festejar, y pareciera que esta noche México jugó en cancha donde no había muchos mexicanos durante gran parte del encuentro.

[mt][foto: O. Martínez/MEXSPORT]

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