Lo que mal inicia, mal acaba

Ganaron desde la tribuna. Desde la entrada, porque los aficionados argentinos llegaron con tambores, en grandes grupos y por vez primera en la Copa América, México estaba en desventaja en ese...
 Ganaron desde la tribuna. Desde la entrada, porque los aficionados argentinos llegaron con tambores, en grandes grupos y por vez primera en la Copa América, México estaba en desventaja en ese sentido. De nombres en el campo, ni tocar el tema es mejor.

Alexander Jiménez | MEDIOTIEMPO (Enviado)Estadio Polideportivo Cachamay, Venezuela. 11 de Julio de 2007

  • La afición tuvo que soportar los cánticos argentinos

Ganaron desde la tribuna. Desde la entrada, porque los aficionados argentinos llegaron con tambores, en grandes grupos y por vez primera en la Copa América, México estaba en desventaja en ese sentido. De nombres en el campo, ni tocar el tema es mejor.

Los aztecas siempre estuvieron en desventaja, porque las apuestas estaban de lado de Argentina, al tres por uno. Línea por línea, los especialistas de la Copa decían que la lógica decía que ganaría Argentina e iría a la Final ante Brasil "porque es mejor que México, sin menos preciar el nivel mostrado por los manitos", decía un cronista de la radio venezolana.

Y al final de la noche, no se equivocaron los viejos lobos de mar. Hay un dicho que dice "Lo que mal inicia… mal acaba". En la tribuna el grito de ¡México!, ¡México!, ¡México! Era superado, por mucho, por el de ¡Argentina!, ¡Argentina!, ¡Argentina!

El inicio fue una infierno, incierto para los mexicanos, el nervio le ganó a elementos como Nelson Pinto, Jaime Correa, Israel Castro y, la experiencia de Rafael Márquez y el liderazgo que ejerce Nery Castillo, entraron en escena para nivelar un arranque lleno de errores de la zaga azteca que por fortuna no capitalizó el rival.

Otra vez tuvieron que ser los europeos los que pusieron orden, ya que Gerardo Torrado por más que intentó, en los primeros minutos no la vio; Tevez le hizo un túnel al contención que ni cuenta se dio de donde quedó la "bolita".

Después del minuto 16, México tomó un poco de confianza, los que iniciaron nerviosos, recompusieron y los aztecas comenzaron a verse diferente, a toca el balón, a tener posesión del mismo; calladito, Argentina hacía lo suyo con Messi, Tevez, Riquelme, Mascherano y compañía.

Y las fallas que al inicio tuvieron los defensas del Tri, con el paso de los minutos contagiaron a Oswaldo Sánchez. Lo malo, es que cuando un arquero se equivoca, el error va directo al resultado. Sánchez Ibarra midió mal un balón que envió Riquelme, se atoró en la salida y llego Heinze, pero no con la cabeza sino con pie, lo levantó cuanto pudo y logró poner el único tanto del primer tiempo.

Hugo Sánchez se la pasó la mayor parte del primer tiempo parado, dando indicaciones a los jugadores, sobre todo a los jóvenes y en este caso a Pinto, pues le quedaba por su banda. Andrés Guardado, flamante contratación de La Coruña, nunca pudo mostrar su nivel en esta Copa América y fue también, de los que constantemente le llamó la atención el Pentapichichi.

La parte complementaría estuvo llena de tensión, la tribuna misma lo hacía sentir, pero Messi, en una genialidad terminó por darle confianza a sus seguidores haciéndole un golazo a Oswaldo Sánchez y de ahí en adelante, el conjunto mexicano entró en una desesperación que llevó a Rafael Márquez a cometer un penal (dudosísimo eso sí).

Todo acabó, llegó Riquelme y metió el tercero de la noche, en lo que era ya una goleada que mataba las ilusiones de los pocos aficionados que estaban en el Cachamay apoyando al Tri, ee quedaron con las ganas de conocer Maracaibo.

Hugo Sánchez se quedó en la orilla de llegar a la Final, tercera en caso que se hubiera dado para el equipo azteca, pero la calidad de Argentina, tal como lo señalaron los especialistas de todo el mundo, se impuso, tal cual ordenada la lógica.

México tuvo que soportar la goleada argentina, los ¡Olé!, ¡Olé!, ¡Olé! Los aficionados también sufrieron, al escuchar salir de las gargantas de los argentinos, lo que en cuatro ocasiones le cantaron ellos a los rivales en la derrota: ¡Canta y no llores, porque cantando se alegran los corazones!

Argentina le hizo a México en un partido, lo que no le hicieron en tres Brasil, Ecuador y Chile, tres goles. Lo demás es historia.

[mt][foto: Mexsport]

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