Los militares orientan al aficionado a ritmo de tolete

Sus manos al igual que los toletes que sostienen se mueven al ritmo de los tambores, de las trompetas de un grupo de animación que está en la entrada principal al Estadio Cachamay, en puerto Ordaz.
 Sus manos al igual que los toletes que sostienen se mueven al ritmo de los tambores, de las trompetas de un grupo de animación que está en la entrada principal al Estadio Cachamay, en puerto Ordaz.

Alexander Jiménez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Cachamay, Puerto Ordaz. 11 de Julio de 2007

  • Los mexicanos se han ganado a Venezuela

Sus manos al igual que los toletes que sostienen se mueven al ritmo de los tambores, de las trompetas de un grupo de animación que está en la entrada principal al Estadio Cachamay, en puerto Ordaz.

Las bocas de los militares también tienen movimiento, pero no por cantar las diferentes canciones de la pequeña porra local, integrada por voluntarios de la Copa América que determinaron apoyar al Tri, pues están orientando al respetable que hace fila para entrar al estadio temprano y agarrar un buen lugar para el México-Argentina.

A la distancia, pese a la gran cantidad de militares, policía, transito local y gente de seguridad,  los revendedores trabajan a marchas forzadas, "porque se apagó un poco la venta por el agua, casi toda la tarde ha llovido pero ya estamos recuperando y ahora se está vendiendo", declaró un revendedor en las afueras del mismismo estadio.

La reventa en Venezuela no es un acto ilícito, porque "mientras haya quien nos compre no se puede decir que estamos fuera de la ley, porque hay gente que requiere de nuestros servicios, mira les vendemos los boletos en 450 mil bolívares y nadie dice nada, se los llevan", apuntó entre risas que más bien parecía una burla.

Los que están haciendo buena la venta son los puestos callejeros, "porque Argentina no había venido a esta sede, estamos aprovechando para sacar toda la mercancía que tenemos, de hecho estamos si te fijas, vendiendo a 20 mil bolívares las diferentes camisetas que tenemos de Argentina (todas piratas)", manifestó el "Boli", dueño de un puesto.

Al tiempo que los militares seguían con ritmo de tolete la entrada de los aficionados, los revendedores haciendo su Agosto en pleno Julio y el "Boli" gritando para vender sus productos, los voluntarios que traían la "rumba" exponían el cariño que le tienen a México.

“Porque son quienes más apertura han tenido, son cálidos, nunca niegan una foto, un autógrafo, un saludo por el celular, entonces se ganaron nuestro cariño", dijo Alberto Reises, integrante de la porra.

Dice Reises que la afición mexicana sabe como ganarse a los demás, "porque durante los partidos gritan Venezuela, lo cual fue importante para ganarse nuestro corazón y de verdad, los consideramos nuestros hermanos, porque escuchar que griten el nombre Venezuela, eso hermano… no se olvida", dijo.

Por el momento la cantidad de camisetas de México y Argentina en las entradas del inmueble de Puerto Ordaz lucen muy parejas, no hay nada para nadie. Algo es seguro, con el movimiento del tolete, los aficionados entienden de inmediato el mensaje e integran una sola fila para entrar con paciencia al Cachamay.

[mt][foto: A. Acosta/MEXSPORT]

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