Guadalajara se paralizó por el partido de México

Era impresionante transitar por las calles de Guadalajara entre las 20 y 22 horas, estaba desolada, parecía que todos los habitantes estaban en toque de queda, era difícil observar a personas...
Era impresionante transitar por las calles de Guadalajara entre las 20 y 22 horas, estaba desolada, parecía que todos los habitantes estaban en toque de queda, era difícil observar a personas transitar por las principales avenidas de la ciudad, la razón:
 Era impresionante transitar por las calles de Guadalajara entre las 20 y 22 horas, estaba desolada, parecía que todos los habitantes estaban en toque de queda, era difícil observar a personas transitar por las principales avenidas de la ciudad, la razón:

Rigoberto J. Esquivel | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Guadalajara, Jalisco. 12 de Julio del 2007

  • La tristeza de apoderó de los aficionados tras el partido

Era impresionante transitar por las calles de Guadalajara entre las 20 y 22 horas, estaba desolada, parecía que todos los habitantes estaban en toque de queda, era difícil observar a personas transitar por las principales avenidas de la ciudad, la razón: el partido de futbol entre México y Argentina.

En ese par de horas La Perla Tapatía nos hizo recordar a los días de semana santa, donde te puedes trasladar a cualquier punto sin tantos contratiempo, por las afueras de los bares era evidente la gran pasión que desborda el futbol, los dueños de los mismos hicieron su agosto pues todos registraron gran afluencia.

El ánimo de los seguidores mexicanos fue decayendo al pasar de los minutos, era evidente que se daban cuenta que al Tri le sucedía algo, que no era el mismo que se mostró en los primeros cuatro enfrentamientos de Copa América, o que quizá el rival argentino era muy superior.

El gol de Heinze cayó como baldazo de agua helada para los seguidores del seleccionado nacional; mientras la albiceleste festejaba en la cancha venezolana, Arturo sin querer mojó a varias personas con su cerveza mientras se lamentaba.

"Cómo es posible carajo, no puede ser que hayan anotado el gol así, pinche Oswaldo (Sánchez) se la tragó todita, fue culpa del cabrón", gritaba el propio Arturo.

El medio tiempo sirvió para recargar baterías tomando unas buenas y heladas cebadas, fue el momento en que el baño de hombres comenzó a llenarse, como si hubiera una reunión y tuvieran una charla técnica como las que realiza Hugo Sánchez con el Tri.

Al final de la batalla, los cientos de seguidores aztecas reconocían que los ches fueron mucha pieza para los verdes, y ya con unas cervezas encima el mismo Arturo se abría de capa y dijo ser ahora un hincha brasileño.

"Pinches argentinos están muy cabrones, ni metimos las manos, pero ahora se viene papá Brasil y ahí se los van chingar, ¡ahora soy brasileño chingado!", comentaba con su cerveza en la mano.

Y mientras en el televisor salían las entrevistas finales, la mayoría de aficionados se quedaron en los bares o restaurantes muy a su pesar, ya  que en algunas partes de la ciudad comenzó a llover intensamente.

[mt][foto: Mexsport]

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