La maldita supremacía continúa, ¿cuándo podremos festejar?

¿Acaso tendremos que seguirnos conformando con aquella victoria conseguida hace tres años en la Copa América de Perú 2004 ante los argentinos? Por cierto, la única en la historia en competencia...
¿Acaso tendremos que seguirnos conformando con aquella victoria conseguida hace tres años en la Copa América de Perú 2004 ante los argentinos? Por cierto, la única en la historia en competencia oficial de México sobre el equipo pampero. Es claro que
 ¿Acaso tendremos que seguirnos conformando con aquella victoria conseguida hace tres años en la Copa América de Perú 2004 ante los argentinos? Por cierto, la única en la historia en competencia oficial de México sobre el equipo pampero. Es claro que

Luis Alberto Rivera | MEDIOTIEMPO (Enviado)Estado Frank Clair. 15 de Julio de 2007

  • Acá también Argentina nos echó

¿Acaso tendremos que seguirnos conformando con aquella victoria conseguida hace tres años en la Copa América de Perú 2004 ante los argentinos? Por cierto, la única en la historia en competencia oficial de México sobre el equipo pampero. Es claro que no basta con eso.

Nuevamente la afición no pudo festejar, ahora en la cancha del Frank Clair. ¿Cuántas tardes previas a un duelo ante la Albiceleste no ha pasado la hinchada mexicana soñando con vencer al odiado rival del continente, quizás ya al mismo nivel que los Estados Unidos?, ¿cuántas veces la prensa mexicana ha presagiado y deseado que por fin México se reencuentre con la historia que desde hace tiempo le pide a gritos una victoria ante Argentina?

Y está bien visto que de deseos no se vive, se tiene que vivir con hechos y esta tarde-noche en Canadá lo volvimos a comprobar. Desafortunadamente ahora le tocó a nuestra preciada "Generación Dorada" sufrir las lágrimas y el dolor que significa quedar eliminados de un Mundial, y más por el equipo con el que se perdió.

Desde las tribunas el apoyo era incondicional para los chavos de Chucho Ramírez, gritos, matracas y porras no faltaban por parte de la afición mexicana, incluso superando a la también nutrida hinchada argentina que colmó junto con los nuestros las butacas del Frank Clair.

Cada que la pelota pasaba por los verdes sostenía la ilusión de seguir creyendo en ellos, seguía con vida. Para nuestra mala fortuna, un simple error fue el que echó todo a perder. Una pérdida de balón a las afueras del área y un desvio fortuito por parte de Domínguez, bastaron para que Argentina, de nueva cuenta, saliera del terreno de juego con una sonrisa en el rostro.

Toda la segunda mitad los mexicanos dominaron el juego, sin embargo, muchas veces con pelotazos sin rumbo, con toques desesperados y con disparos sin mayor peligro. Oportunidades hubo, la diferencia es que para nosotros la de gajos no entró.

Pitó el arbitro, los aficionados de México salieron con el ánimo desangelado, lo mismo que los muchachos Sub-20 y que Jesús Ramírez, algunos incluso derramando lágrimas y pisando por última ocasión las canchas de un Campeonato del Mundo que pintaba para cosas grandes.

Pero el futbol es así, los pretextos podrán sobrar, lo mismo los gritos y palabras de aliento para minimizar el dolor, pero la realidad es que el odiado rival sudamericano nos volvió a ganar y ese vacío que queda después de momentos como estos no se podrá tapar hasta que algún día, ojalá no muy lejano, los podamos derrotar.

Ahora sólo nos queda esperar a que la historia nos vuelva a topar con ellos en un certamen importante para que se intente de nuevo, porque de ahí se parte para alcanzar el objetivo, de intentar soñando y de soñar con fundamentos. Para que algún día podamos cortar esa maldita supremacía y, sobre todo, para que se resuelva esa pregunta, ¿Hasta cuándo podremos festejar?

[mt][foto: J.Reyes/MEXSPORT]

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