Así lo vimos… Análisis del Tri en Copa América

Terminó la participación de la Selección Mexicana en la Copa América con un justo y buen tercer lugar que, aunque se valía soñar con un pasito más, es la realidad del futbol mexicano y sin duda...
Terminó la participación de la Selección Mexicana en la Copa América con un justo y buen tercer lugar que, aunque se valía soñar con un pasito más, es la realidad del futbol mexicano y sin duda una excelente base para ubicar y planear los próximos tres añ
 Terminó la participación de la Selección Mexicana en la Copa América con un justo y buen tercer lugar que, aunque se valía soñar con un pasito más, es la realidad del futbol mexicano y sin duda una excelente base para ubicar y planear los próximos tres añ

Walter González | MEDIOTIEMPO15 de Julio de 2007

  • El balance del torneo es bueno

Terminó la participación de la Selección Mexicana en la Copa América con un justo y buen tercer lugar que, aunque se valía soñar con un pasito más, es la realidad del futbol mexicano y sin duda una excelente base para ubicar y planear los próximos tres años de trabajo rumbo al 2010.

PRENDER LA MÁQUINA

El proceso de Hugo Sánchez había comenzado con un gran desorden mediático, con gran show por parte de algunos sectores de la prensa que tocaba polos opuestos en cosa de tres días. La Copa de Oro hizo que este desorden llegara a niveles nada sanos para nuestro futbol (y sí mucho para nuestros rivales), pero afortunadamente el equipo Tricolor mantuvo la concentración y el trabajo se llevó a cabo tal cual estaba planeado.

Al final las cosas llegaron al punto futbolístico establecido desde un principio, tal vez con más contratiempos de los programados, pero también con muchas más experiencias de aprendizaje. El Cuerpo Técnico y el grupo de jugadores se unieron y lograron desarrollar un buen futbol, solidificar el esbozo de un estilo de juego y poner las cosas en su lugar. Las cosas fueron tan claras que todos los comentarios dignos de atención se ubicaron, algunos a golpe de paciencia, otros a golpe de una y mil contradicciones, pero todos están ahora más o menos en el mismo lugar.

LA OBRA NEGRA

Bien nos explicó en una de sus columnas nuestro estimado colaborador Ramón Raya que el sistema de un equipo no es sólo cómo se acomodan los jugadores en el campo, eso es simplemente la formación; el sistema es la manera de jugar, el cómo atacar, defender, reaccionar, si se toca a ras de pasto, si se hace por arriba, si se presiona, si se espera y en qué momento se usa una y otra opción. Si se ataca con un "9" y dos extremos, si se usan dos centros delanteros, si se ubica un "10" y qué funciones cumple éste, en fin, el sistema es la identidad de un equipo en el campo y cómo entiende el futbol su Cuerpo Técnico y sus jugadores… (Gracias Ramón).

Así, en esta Copa América la Selección Mexicana mostró los cimientos y primeros pisos de un sistema que usa una formación de 4-4-2 con sus típicas variantes (4-3-1-1, 4-2-3-1, 4-3-1-2, etcétera). Pero estableció un sistema basado en el orden y la atención defensiva, con una intención de jugar la pelota a ras de pasto y salir tocando cuando se debe proponer (aspecto aún en desarrollo), pero sobre todo con un dinámico pressing para incomodarle siempre al rival el manejo de la pelota aunque se cedan ciertos espacios. La zona defensiva encontró soluciones y mucha sobriedad con dos laterales de buena marca y salida segura más que espectacular, pues para darle el cambio de ritmo y la velocidad al equipo se ubicaron dos medios-extremos sin que tuvieran que hacer los largos recorridos de los laterales de la línea de tres centrales. El medio campo usa un contención fijo y un "mixto" que le da mucho vaivén al equipo y luego los dos medios bien abiertos. Hugo intentó con un "10", pero no logró meterlos al ritmo del futbol actual y acabó jugando con un delantero suelto (Nery Castillo) y un "9" que ya es característico en el sistema de Hugo Sánchez, que aún sin tener tantos balones en el área sepa jugar fuera del ella y de espaldas al arco para dar descanso y aire al equipo cuando se deba tocar la pelota larga para dar balones a los hombres de medio campo que llegan frente al arco. Los dos delanteros deben tener intensidad en la marca y con la pelota porque el equipo maneja ataques que buscan velocidad y espacios bien junto en propio campo y en el mismo partido durante unos 20 ó 25 minutos (a veces más) hace el pressing en el último tercio de la cancha, obviamente empezando con los delanteros.

La idea está clara y lo mejor de este sistema es que se tiene mucho espacio para desarrollarse, para lograr en algún momento no dejar llegar tanto al rival, para ir aderezando la manera en que se maneja la pelota y en cómo se ataca. Permite variantes que tal vez al principio son muy básicas, pero con el tiempo pueden ramificarse hasta volverse espectaculares en los ejemplos más afortunados a nivel mundial. Por cierto, la pelota parada se maneja bien a favor con jugadas preparadas y está mejorando cuando está en contra.

EL CAMBIO GENERACIONAL

Esta Copa América respetó jerarquías y dio oportunidad a jugadores que tal vez estén muy cerca de salir de Selección. Cuauhtémoc, Oswaldo Sánchez, Pável Pardo y Jared Borgetti son claros ejemplos de ello. Sin embargo, también mostró el cambio generacional lógico y los nuevos hombres de confianza con los que puede contar el Cuerpo Técnico para desarrollar su sistema y que no aparecían antes en Selección Nacional o lo hacían sin tanto protagonismo.

Estos son los casos de Israel Castro y Fausto Pinto que son laterales que entendieron perfectamente el sistema y que si bien tienen competencia fuerte en Osorio y Salcido, ya se ganaron su lugar en las convocatorias. En el medio campo, Gerardo Torrado demostró que esta forma de jugar es en la que más rinde; el "Borrego" fue un muro y aunque él no es un "nuevo", si se afianzó como el gran líder y eje del equipo en el medio campo. Junto a él, Jaime Correa fue una gran revelación; no olvidemos que el debutó en Selección Nacional contra Brasil y acabó la Copa como si llevara 8 años en el Tri, manejando tiempos, equilibrando, repartiendo y pisando fuerte. Fernando Arce es otro gran cambio, un jugador que tiene esa extraña mezcla de ser un "perro" en la marca y fino con la pelota, que necesita engancharse (y lo hizo) pero que sirve mucho al equipo, ya que tiene incluso mucho gol; Arce, va, viene, va, viene, y en general todo lo resuelve bien.

NERY, DE NOVELA A PIEZA IMPORTANTE

La llegada de Nery fue un novelón de tres años de duración que parecía no tendría buen fin. Sin embargo, Hugo apostó y ganó, pues el jovencito llegó y demostró que toda la imagen que se había creado a su alrededor de pedante, crecido y berrinchudo era falsa. Nery se integró al grupo ayudado por el gran acierto de ponerle a Cuauhtémoc Blanco como compañero de cuarto y demostró que es un crack al que si bien le falta aprender muchas cosas, también es de esos jugadores que se dan uno en un millón.

Nery es comelón, hace rezongar a muchos, pero a él lo trajeron para encarar y desbordar y dejó claro que es muy bueno para ello. Debe aprender a manejar los tiempos, a tomar buenas decisiones para pasar la pelota y a mejorar el golpeo con la derecha, pero su juventud lo pone como una gran esperanza para el 2010. Nery juega bonito, su estilo gusta a los niños y se consolidó como pieza importante para todos, nos guste su individualismo juvenil o no; demostró que es un muchacho tímido, con humildad y buen trato a los aficionados y a los medios; amable y que acabó en una semana con todas las dudas. La entrega en el campo por la playera, por el grupo y su carácter aún pasando difíciles momentos familiares, dan un brillo humano a su trabajo.

DECEPCIONES

Sin duda, esperábamos más de algunos jugadores que por circunstancias no pudieron dar lo que se esperaba de ellos. El caso del "Venado" Medina es el más llamativo pues de nuevo no rindió lo que se esperaba, no fue capaz de acomodarse al resto del equipo y, aunque Vergara diga que todo es sólo porque "no juega por afuera", la verdad es que se le dio la oportunidad de jugar casi en todas las posiciones posibles en la media derecha. Medina tenía una lesión en el pie que pudo causarle cierta incomodidad pero lo que más causó desconcierto es lo fácil que terminaba perdido en los partidos.

El "Bofo" Bautista fue otro quien no alcanzó a aprovechar esta oportunidad en Copa América y se preocupó demasiado por si encajaba en el sistema en lugar de entrar y acomodarse al equipo. Muy pocos jugadores a nivel mundial e histórico pueden hacer que todo el equipo juegue en función de ellos, y el "Bofo" no es ni será uno de ellos, así que Bautista debe plantearse muy seriamente si está dispuesto a funcionar en el Tri.

EL FUTURO

Es lo más importante; sin menospreciar la gran importancia de la Copa América 2007, sin duda este torneo fue para todos los equipos el primer termómetro internacional, los primeros experimentos y la prueba de jugadores que estarán en el ciclo 2007-2010.

Aquí el Tri luce bien, parece que el equipo con trabajo, humildad y tranquilidad podrá ir creciendo, encontrando un plantel base y también con la posibilidad de armar dos equipos de buen nivel competitivo para encarar diversos tipos de compromisos. Con los ya consagrados, los que demostraron su calidad en esta Copa y los Sub-20 que se integrarán a voz de ¡ya! al Tri Mayor, el camino luce esperanzador.

EL GENERAL

En general, el equipo mexicano merece un 7 de calificación en este torneo, considerando que se cumplió el objetivo planteado de quedar en los cuatro primeros y se demostró que México ya sólo está debajo de Brasil y Argentina a nivel continental. En un momento dado, México podría haberse encontrado con circunstancias a favor para llegar a la Final, pero aún los errores, los huecos en el sistema y la falta de algunos jugadores que pudieran cambiar el juego al entrar de relevo evitaron lo que hubiera sido un logro extraordinario. Falta mayor seguridad y velocidad en el manejo de pelota y tener más variantes al frente, pero el resultado es bueno en general.

HOMBRE POR HOMBRE

EL TRI EN COPA AMÉRICA (Calificación grupal: 7) JUGADOR/MINUTOS JUGADOS ASÍ LO VIMOS CALIFICACIÓN

Oswaldo Sánchez/270';

Líder, sabio, pero va de salida. Su relevo, listo 6 Guillermo Ochoa/270'; Toma la estafeta, es un crack del arco 7 Johnny Magallón/540'; El vigía, inteligente, tiene que seguir madurando 6.5 ';Maza'; Rodríguez/180'; Está cuando se le necesita 6 Rafael Márquez/360'; Capitán, líder, disciplinado y ejemplo de líbero 7.5 Gonzalo Pineda/96'; Casi no lo vimos S/C Israel Castro/82'; Un lateral ejemplar, firme, intenso y salida segura 7 José Antonio Castro/344'; El ';Gringo'; de siempre, duro atrás, errático con la pelota 5.5 Fausto Pinto/424'; El tamaño no importa... Un impresionante desempeño 7.5 Jaime Lozano/179'; Maduro 6 Jaime Correa/455'; Licenciatura y maestría en dos meses 7 Ramón Morales/250'; Siempre cumple 6.5 Gerardo Torrado/406'; El eje. En su punto 7.5 Alberto Medina/134'; Decepcionante 4.5 Fernando Arce/359'; Lo hizo muy bien. Defiende, reparte, tiene gol 7 Andrés Guardado/252'; Demostró que es jugador de Europa 7 Juan Carlos Cacho/243'; El ejemplo de ';juego en equipo';, le falto el gol 6.5 Nery Castillo/402'; Sí, es diferente 7 Cuauhtémoc Blanco/203'; Los últimos con la verde... Enseñó, compartió, hizo amigos 6 Adolfo Bautista/80'; Debes acoplarte al equipo, no el equipo a ti 3.5 Omar Bravo/278'; Más Bravo, queremos más 5.5

Luis Ángel Landín/19';

Sus pininos S/C Hugo Sánchez [DT] Aguantó, trabajó y se afianzó 7

[mt][foto: Mexsport]

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