El rizo del millón de pesos o viendo por la ventana a Ochoa

Estuvo pegada al ventanal de la tienda poco más de cinco minutos y al final únicamente pudo llevarse a casa el consuelo de haberlo mirado menos de 30 segundos de cerca, cuando él, apenado se...
Estuvo pegada al ventanal de la tienda poco más de cinco minutos y al final únicamente pudo llevarse a casa el consuelo de haberlo mirado menos de 30 segundos de cerca, cuando él, apenado se acercó para dar sonrojados saludos.
 Estuvo pegada al ventanal de la tienda poco más de cinco minutos y al final únicamente pudo llevarse a casa el consuelo de haberlo mirado menos de 30 segundos de cerca, cuando él, apenado se acercó para dar sonrojados saludos.

Sergio Álvarez Reiset | MEDIOTIEMPOCiudad de México, 9 de Agosto de 2007

  • Memo algo tiene claro, nunca niega un autógrafo

Estuvo pegada al ventanal de la tienda poco más de cinco minutos y al final únicamente pudo llevarse a casa el consuelo de haberlo mirado menos de 30 segundos de cerca, cuando él, apenado se acercó para dar sonrojados saludos.

Seguramente ella llegó de forma fortuita a la plaza donde la tarde de este jueves, Guillermo Ochoa ofreció una firma de autógrafos y en la que desde afuera de la tienda una pequeña niña lo observó sin poder ingresar.

El arquero de las Águilas del América asegura que siempre tiene presente que nunca debe negar un autógrafo, ya que en alguna ocasión, cuando era niño, un jugador no le quiso regalar una firma. Desde aquella vez, el arquero de la Selección Nacional dice que siempre accede con sus seguidores.

"Simplemente trato de regalar una sonrisa, porque yo de niño también pedí autógrafos, a Cuauhtémoc, a Villa , pero de repente te tocaba un jugador que no me firmaba o me hacía mala cara. Desde ahí se me quedó muy grabado ese hecho y trato de no hacer lo mismo".

Cada vez son más los tumultos que genera el americanista. Incrementan conforme consolida su carrera, conforme suma minutos a sus ya más de 10 mil como profesional, conforme acumula llamados a la Selección.

Apenas el pasado miércoles, Memo fue presentado oficialmente como la portada del video juego FIFA 08, donde aparece acompañado del astro brasileño del Barcelona de España, Ronaldinho. En ese mismo evento, Ochoa recibió el Balón de Oro como el mejor portero de los últimos dos torneos. Y sólo tiene 22 años.

Ahora el gentío fue en una firma de autógrafos que ofreció para Nike -marca que lo patrocinará durante los próximos cuatro años- en un centro comercial en el Estado de México, donde para poder acceder al jugador debían comprarse mil 200 pesos en productos, los que podrían ser firmados por Memo.

En poco más de una hora y media, Ochoa regaló firmas a 400 personas. Si no se pusiera una condición, seguramente serían miles y nunca lo dejarían salir del lugar al jugador.

La pequeña niña que miró a Memo desde el ventanal de la tienda y quien no cumplió con el requisito para poder entrar, dijo una frase que seguramente no había dicho nunca, y no por su condición socioeconómica, sino por sus poco menos de diez años.

"Por uno de sus rizos daría una millón de pesos".

El sonido local de la tienda anunció a quienes se encontraban a las afueras que el jugador se había retirado y que se agradecía la asistencia a quienes habían asistido al lugar.

Justo media hora después, cuando se había regularizado el tránsito del centro comercial, Memo salió acompañado de varios elementos de seguridad.

La niña ya no estaba afuera para hacer su oferta por un trozo del cabello del arquero de la Selección Nacional.

[mt][foto: Nike]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×