La maldición del Atlas no para, ahora igualó con Monterrey

La maldición del Atlas parece no tener fin. La noche de este Sábado, el conjunto rojinegro que dirige Rubén Omar Romano parecía alcanzar su primer triunfo del torneo, pero en el último minuto de...
 La maldición del Atlas parece no tener fin. La noche de este Sábado, el conjunto rojinegro que dirige Rubén Omar Romano parecía alcanzar su primer triunfo del torneo, pero en el último minuto de juego los Rayados del Monterrey lograron un gol agónico que

Agustín Cuevas | MEDIOTIEMPOEstadio Jalisco. 8 de Septiembre de 2007 ante una regular entrada

  • Atlas, siete sin ganar
  • Arévalo empató el encuentro en el último minuto

La maldición del Atlas parece no tener fin. La noche de este Sábado, el conjunto rojinegro que dirige Rubén Omar Romano parecía alcanzar su primer triunfo del torneo, pero en el último minuto de juego los Rayados del Monterrey lograron un gol agónico que dejó las cosas igualadas 2-2, en partido correspondiente a la Jornada 7 del Apertura 2007.

Los Zorros abrieron el marcador por conducto de Juan Carlos Medina, pero Jesús Arellano igualó en uno las acciones con un soberbio tanto, ya en la segunda mitad. En tiempo de compensación, Lucas Barrios adelantó a los locales, pero Egidio Arévalo, con un incómodo remate a segundos del final puso cifras definitivas al encuentro.

Así, Atlas llegó a 7 partidos sin ganar, sumando su segundo punto del tornero, mientras que el Monterrey llegó a 8 unidades, lo que lo coloca en el décimo lugar general.

EL PARTIDO

El conjunto rojinegro inició bien. Antes de que se cumplieran los 10 minutos de juego ya habían logrado acercarse a la meta de Christian Martínez en 3 ocasiones. Para Monterrey, el comienzo de la contienda fue difícil, sobre todo porque al minuto 13 Ignacio Ihturralde, central titular rayado, tuvo que salir por una lesión.

Pese a todo, el cuadro visitante encontró la manera de nivelar las acciones e incluso fueron ellos quienes más cerca estuvieron de abrir el marcador. Al 23’, Luis Pérez paró el balón con el pecho a las afueras del área atlista y disparó de volea para estremecer el arco de Antonio Pérez, quien, a pesar de lanzarse, ya se había convertido en un espectador más del envío del regiomontano.

La respuesta del local llegó al 30’, cuando Juan Carlos Medina desde la derecha cruzó demasiado un disparo que buscaba el poste más lejano de la portería de Martínez.

Con el pasar de los minutos, la intensidad del partido fue disminuyendo, sin embargo, al minuto 42, el Atlas aprovechó una desatención defensiva del rival para marcar el primer tanto del cotejo. Con la zaga regiomontana cargada sobre una banda, Hernán Encina sirvió para Medina, quien entró solo por la parcela derecha para fusilar sin contemplaciones al arquero Martínez. La reacción del Monterrey tendría que esperar a la segunda mitad.

Al llegar el segundo tiempo, la actitud del equipo de Miguel Herrera se tornó más agresiva. Como en la primera parte, el más jugador rayado más peligroso fue Luis Ernesto Pérez, quien inquietó en un par de ocasiones a Antonio Pérez. Mientras tato, Atlas ocupaba la mayor parte de sus fuerzas en contener y controlar la reacción regia, aunque no dejaban de buscar el arco de enfrente.

La incesante presión regia rindió frutos al minuto 69. Gracias a un buen cambio de Miguel Herrera, Serafín dejó su lugar a Jesús Arellano al 59; 10 minutos después, el “Cabrito” anotaría un golazo gracias a un disparo lejano que se incrustó en el ángulo superior izquierdo de la meta de Antonio Pérez.

Esta anotación trajo consigo una clara disminución en el accionar del conjunto rayado, lo que permitió que los locales retomaran el control del esférico, sin embargo, el cuadro de Rubén Omar Romano parecía no saber que hacer con él y terminaba entregándolo con mucha facilidad al rival.

Todo lo descrito en esta crónica sigue cierta lógica, misma que, a partir del minuto 90, pareció haber desaparecido por completo. Antes de que el llegara el último minuto del tiempo reglamentario, Atlas era ampliamente dominado por Monterrey, sin embargo, cuando las manecillas del reloj ingresaron al territorio del tiempo de compensación, Lucas Barrios, tras gran jugada en el área, marcaba el 2-1 que parecía sellar el primer triunfo rojinegro. Pero los Rayados no habían dicho la última palabra, y por conducto de Arévalo igualarían a segundos del final.

ARBITRAJE

Bueno de Mauricio Morales. El silbante llevó bien un partido en el que nada se salió de control; amonestó bien cuando debió de hacerlo y estuvo siempre cerca de la jugada.

[mt][Foto: R. Ruiz/MEXSPORT]

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