Piquetito de ojos y pasito tun tun rosado

Eran las 11:30 de la mañana y las calles aledañas al Estadio Cuauhtémoc estaban prácticamente vacías. Por mucho tiempo la afición protestó para que le regresaran los partidos de La Franja a...
 Eran las 11:30 de la mañana y las calles aledañas al Estadio Cuauhtémoc estaban prácticamente vacías. Por mucho tiempo la afición protestó para que le regresaran los partidos de La Franja a mediodía "sí joven, pero no en 16 de Septiembre" me comentó un ve

Bruno Valencia | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Cuauhtémoc.  16 de Septiembre de 2007

  • Boleto rosa para las mujeres y azul para los hombres en el Cuauhtémoc

Eran las 11:30 de la mañana y las calles aledañas al Estadio Cuauhtémoc estaban prácticamente vacías. Por mucho tiempo la afición protestó para que le regresaran los partidos de La Franja a mediodía "sí joven, pero no en 16 de Septiembre" me comentó un vendedor ambulante, que estoy seguro era mexicano (por sus grandes ojeras y la connotación del comentario ya citado).

Total que la Directiva del Puebla implementó una promoción para animar a las aficionadas a asistir al Cuauhtémoc: las mujeres entraban gratis  con un llamativo boleto color rosa-pasteldequinceañera y se regalaban pulseras a las primeras 10,000 (poco faltó para que dieran estuches de maquillaje y tratamientos para depilación con tal de motivarlas).

El ambiente no era tan cordial. El Puebla escuchó misa en la capilla anexa a los vestidores y a la que, cual espíritu maligno, no tuvo acceso Emilio Maurer. Desde el día anterior Sánchez Solá le advirtió a Jaime Bernat que "ese señor, ya no pasa a mi vestidor"

Cuando cayó el gol de La Franja al minuto 7 "Chelís" explotó de felicidad. ¡Y cómo no! es el primer gol que clava el equipo a partir de una jugada a balón parado después de más de 70 oportunidades en todo el torneo.

Después, Mario Rodríguez defendió su meta cual portero ultraflexible de videojuego versión arcadia con todo y peinado inamovible. Por arriba, por abajo, y a mano cruzada, mientras al frente, Marioni con una velocidad muy revolucionada pero poco efectiva, atraía la mala suerte de los yerros infantiles y los fuera de lugar mal señalados en su contra.

Para el segundo tiempo los atlistas sacaron las uñitas (no vaya a ser que la Directiva del Puebla regale tratamientos) pero se pasaron de intensidad cuando Jorge Torres, en un arrebato emocional, le aplicó un piquete de ojo tan tremendo a Hiber Ruiz que le hizo sangrar el ojo derecho, lo que lo obligó a salir del partido y tener que visitar el hospital al finalizar el mismo.

Después siguió Diego Colotto que le aplicó tremenda patada a Jorge Zamogilny porque le pisó la pelotita y se la enseóo de más y finalizó con la expulsión de Jorge Hernández que pateó a Fígoli porque se iba solito al área grande de Mario Rodríguez sin su permiso ni su compañía.

Y ni qué decir al finalizar el partido, cuando en otro arrebato, Rubén Omar Romano y sus muchachos, Bruno Marioni por delante, se pasaron de largo sin hacer declaraciones a la prensa con un pasito tun tun muy rítmico y presuroso.

Pero lo peor de la jornada se somete a votación: las chillantes canciones que puso el sonido local, entre ellas "México eme, e, acento, equís, i, ce y o", que por más patriota que ande uno, no van en un partido de futbol, o las luchas intestinas que anda promoviendo Emilio Maurer, quién siendo socio minoritario anda exigiendo un cambio de Director Técnico con urgencia, respondiendo a quién sabe que intereses.

[mt][foto: R. Ascensio/MEXSPORT]

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