El Jalisco vivió con tensión un justo empate

La tarde prometía goles, emociones. "El duelo de la jornada" se esperaba con grandes emociones en Guadalajara. Dos estilos ofensivos que juegan para la tribuna y que están obteniendo resultados se...
 La tarde prometía goles, emociones. "El duelo de la jornada" se esperaba con grandes emociones en Guadalajara. Dos estilos ofensivos que juegan para la tribuna y que están obteniendo resultados se verían las caras, pero hasta el medio tiempo todo era expe

Juan Téllez | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Estadio Jalisco. 20 de Octubre de 2007

  • Al final, el público abucheó a los jugadores

La tarde prometía goles, emociones. "El duelo de la jornada" se esperaba con grandes emociones en Guadalajara. Dos estilos ofensivos que juegan para la tribuna y que están obteniendo resultados se verían las caras, pero hasta el medio tiempo todo era expectativa.

Es común que los grandes partidos o los que en el papel pintan como los mejores, queden reducidos a empates o en un marcador muy cerrado, o en su defecto, en estos encuentros los porteros pueden aparecer y robarle la alegría a los espectadores.

Por la manera en que los dos cuadros jugaron el primer lapso, una cosa era obvia: la gran preparación física de ambas oncenas.

Federico Vilar sacó dos remates de Omar Bravo y con sus lances evitó la locura tapatía.

ENVIDIA  A LA POTOSINA

Afuera del Jalisco en los puestos de birria, en las loncherías, en los de bistec y tripa, en los bares, se disfrutaba la previa en medio viendo por televisión el duelo de los Gladiadores. Los tapatíos gozaban la claridad de los de Arias, y después llegó la emoción con el empate unamita. Como el duelo de Chivas estaba por empezar, la afición se fue a buscar un lugar dentro del estadio y hasta más tarde se dieron cuenta que los Gladiadores vencieron a la UNAM y que los goles y el espectáculo se dio en San Luis Potosí.

LLEGÓ EL GOL Y EMPEZÓ LA FIESTA

Si este duelo prometía y no daba para más, sólo una individualidad lo podría salvar de pasar a la historia de pasar como un empate más. Sergio Santana recortó como los grandes y definió como si lo fuera. El balón coqueteó con el ángulo y el ex delantero del Pachuca le daba un triunfo más a Chivas, pero la historia aún no terminaba.

Mientras, los aficionados tenían esperanzas de ver el mejor partido en mucho tiempo, todo se vino a la borda, la realidad fue otra.

A Chivas le importó más el resultado y el Atlante no pudo mostrar el futbol que lo tiene en la pelea por el liderato general.

Al final, Alain Mosely Nkong de un derechazo venció a Luis Michel. El empate se consumó en Guadalajara, pero el público, sabedor del potencial de ambas escuadras, los despidió en medio de un sonoro abucheo.

[mt][foto: R. Ruiz/MEXSPORT]

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