Con dos de Silva, las Águilas vencen a las Chivas en el Clásico

En una fría noche pero con futbol calientito, las Águilas del América se llevaron el Clásico del Apertura 2007 al vencer por 2-1 a las Chivas Rayadas del Guadalajara, y con esto sembró esperanzas...
 En una fría noche pero con futbol calientito, las Águilas del América se llevaron el Clásico del Apertura 2007 al vencer por 2-1 a las Chivas Rayadas del Guadalajara, y con esto sembró esperanzas para una posible clasificación directa a la Liguilla.

Héctor Cruz | MEDIOTIEMPOEstadio Azteca, 28 de Octubre de 2007, ante una buena entrada

  • Las Águilas aspiran a clasificar directo
  • América no ha perdido en los últimos cinco Clásicos

En una fría noche pero con futbol calientito, las Águilas del América se llevaron el Clásico del Apertura 2007 al vencer por 2-1 a las Chivas Rayadas del Guadalajara, y con esto sembró esperanzas para una posible clasificación directa a la Liguilla.

De más está decir que nuevamente Guillermo Ochoa fue figura indiscutible de la noche, al contener casi todos los embates del Chiverío, pero en este duelo compartió créditos con su joven compañero de Fuerzas Básicas Juan Carlos Silva, quien anotó los dos goles azulcremas, al 49'; y al 55';, mientras que por las Chivas descontó Omar Bravo al 56';.

Con esta victoria América llegó a 20 puntos y se colocó a sólo 6 del sublíder del Grupo 2, Atlante, a quien visitará el miércoles en Cancún, mientras que las Chivas fueron alcanzadas por Cruz Azul en el subliderato del Grupo 3 con 22 unidades, y recibirán a media semana al Monterrey en el Jalisco.

Cabe señalar que en los últimos cinco partidos, contando los de Liguilla y torneo regular, las Chivas no han logrado obtener ni un solo triunfo ante el América.

EL PARTIDO

Si bien Memo Ochoa ha sido la figura indiscutible del América porque gracias a sus intervenciones han logrado sacar resultados importantes, incluído el de esta noche, también quedó demostrado que Cabañas es el contrapeso del portero americanista.

Porque durante los primeros 45 minutos del Clásico, las Águilas mostraron una ofensiva chata, predecible, con Rodrigo López como único delantero natural, acompañado de Insúa, quien tras el bajo índice de balones a modo, tuvo que retrasarse para ir por ellos y por momentos jugaron con un solo hombre en la punta, lejos de ese prometido cuadro ofensivo que prometió el timonel Brailovsky al llegar a Coapa.

Esta situación se evidenció aún más debido a que Chivas salió a tener el balón, a tocarlo, a acompañarse, a circularlo por todo el campo, por lo que de inmediato se vio la diferencia entre los dos equipos más populares de México, unas Chivas tocando al espacio, jugando de pared, llegando con peligro, mientras que el América sólo aguantó los embates de los tapatíos y apostó por las individualidades de Insúa, el "More" o la definición de López.

El primer tiempo terminó empatado sin goles por la mala puntería de Chivas, ya que tuvo pocas, pero claras opciones durante este primer lapso, sobre todo esa gran jugada de Ramón Morales, que dejó solo y de frente a Santana al minuto 33 ante Memo Ochoa, pero el delantero se tardó un siglo en definir, todavía hizo un amague a Davino, y cuando quiso tirar ya tenía enfrente al extraordinario portero americanista, quien tapó el balón, y 6 minutos más tarde confirmaría su gran nivel y fortuna, al detender entre las piernas un tiro de Bravo, tras un pase largo al espacio.

Ante el embate del chiverío, el descanso de medio tiempo no pudo ser más oportuno para los emplumados, quienes tomaron un respiro de los embates visitantes y para la segunda parte salieron renovados y con la fortuna de su parte, ya que sin ser mejores que su adversario lograron irse al frente  en una jugada por derecha del "Gringo" Castro, quien centró pasado, el balón techó a propios y a extraños, incluído al guardameta Michel, quien apenas alcanzó a rozar la pelota que le cayó el joven Juan Carlos "Torito" Silva, quien sin pensarlo remató de aire, para meter el balón y poner el 1-0 al 49';.

Todavía más frío que la noche, este gol caló hondo en el ánimo del Rebaño, pues sabían que estaban superando al rival, pero ellos fueron más contundentes, y 7 minutos más tarde les darían el segundo picotazo, nuevamente a través del canterano Silva, quien con más coraje que técnica les demostró a sus compañeros extranjeros que estos partidos son los que no deben perderse, ni aun jugando mal, y en una triangulación entre el "More" y el "Pocho", el balón le quedó a modo al "Toro", quien dentro del área volvió a cruzar para el 2-0.

Pero las Chivas reaccionaron rápido, y un minuto más tarde acortaron distancias, cuando Omar Bravo hizo efectivo un centro del "Gaucho" Ávila, y de un certero testarazo venció a Ochoa para el 2-1 al 56';, con ello dejar la mesa puesta para un cierre de partido al tope.

Y no defraudaron, ya que a partir de este momento el partido fue de ir y venir constante, con unas Chivas volcadas al frente por el empate y el orgullo, mientras el partido quedó pintado para el contragolpe americanista.

Todavía el "Ruso", para recomponer el esquema, sacó a un mediocampista, el "More" Mosqueda y en su lugar metió a un delantero, también canterano, Enrique Esqueda, para modificar su ofensiva y tener ahora sí dos puntas y a Insúa como proyector de éstos.

La noche estaba destinada nuevamente para Guillermo Ochoa y su gran momento y fortuna, porque las que no contuvo él, dieron en el poste, para malograr así el empate de las Chivas, para una vez más llevarse la máxima ovación de los seguidores cremas y confirmar que tras la salida de Cuauhtémoc Blanco, el mayor ídolo americanista es él.

Como cuando sacó del ángulo el disparo del "Chore" al 62'; o los dos postes, uno de Ramón Morales y otro de Omar Bravo, tras el desvió del portero, uno más de Esparza, uno más de Nava, grandes atajadas que evitaron el empate en este Clásico.

Y América también tuvo las suyas al final, pero Insúa desperdició una clara al 9';0, así como Esqueda estuvo impreciso en varios balones que tuvo a modo; sin duda, Cabañas fue una baja sensible para la ofensiva de los de Coapa.

EL ARBITRAJE

Irreconocible trabajo de Marco Antonio Rodríguez. El silbante se mantuvo siempre cerca de las acciones y no tuvo ninguna jugada polémica o discutible que resolver. Su mayor mérito fue no intervenir en el ritmo del juego y entender que estos partidos se juegan a otra intensidad.

[mt][Foto: MEXSPORT]

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