Mario Oscar Maldonado, lleva tatuado los colores de Tecos

En sus venas corre sangre chilena, la pasión de su vida: el futbol, su segunda casa es El Nido, y el escudo de Tecos lo lleva tatuado en la piel. Mario Óscar Maldonado disfruta de todo lo que ha...
 En sus venas corre sangre chilena, la pasión de su vida: el futbol, su segunda casa es El Nido, y el escudo de Tecos lo lleva tatuado en la piel. Mario Óscar Maldonado disfruta de todo lo que ha dejado el balompié, y ahora a más de 20 años de su retiro de

Rigoberto J. Esquivel | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Guadalajara, Jalisco. 16 de Noviembre del 2007

  • Ayuda a los futbolistas que estudian
  • Criticó a los jugadores que se sienten estrellas

En sus venas corre sangre chilena, la pasión de su vida: el futbol, su segunda casa es El Nido, y el escudo de Tecos lo lleva tatuado en la piel. Mario Óscar Maldonado disfruta de todo lo que ha dejado el balompié, y ahora a más de 20 años de su retiro de las canchas, vive de cerca la "gordita de cuero" como él la llama.

Las nuevas generaciones no lo vieron jugar, pero en su época fue un férreo defensor que hacía temblar a cualquier delantero, y que ahora con el paso del tiempo recuerda su larga y fructífera trayectoria en las canchas.

Mario Oscar surgió de las Fuerzas Básicas de la Universidad Católica de Chile, más tarde arribó a la Unión Española, para luego en 1975 dar el brinco al futbol mexicano, donde Tecos y Cachorros de Neza fueron las franelas que defendió.

Al dar un paso por su carrera, el andino se siente afortunado por todo lo que hizo en 19 años como futbolista.

"La verdad es que ahora que uno ve futbol, se da cuenta de que la carrera de uno fue brillante, sobre todo que actualmente los futbolistas empiezan y no terminan nunca, son pocos los que hacen una carrera larga en un equipo. Tuve la fortuna de jugar la Final de la Copa Libertadores con la Unión Española, también jugué Copa América, y además participé en la Selección de América, al lado de Jarzinho, Teófilo Cubillas, Pelé, entre otros".  AMOR ETERNO A LA "GORDITA DE CUERO" Tras su retiro de las canchas, Maldonado buscó en los libros alejarse un poco del futbol; egresó de la licenciatura de Turismo en la UAG, pero la "gordita de cuero" (balón) como él la llama, fue determinante para seguir ligado a la pasión de su vida.

"Esa gordita de cuero nunca la dejo de querer; yo estudié Turismo en la Universidad Autónoma de Guadalajara pensando en desligarme un poco del futbol; también fui director de Mercadotecnia en la UAG, pero decidí quitarme el traje y corbata, pues la gordita siempre llama a uno.

"En 1986, tras retirarme, el ';Superman'; Miguel Marín me envió a dirigir a los Cachorros de Neza, de ahí pasé al Irapuato en 88-89, más tarde a Tecos (1990), en Tecomán estuve por seis años y siempre fuimos líderes de la Segunda División, y en Querétaro tuve la fortuna de estar en 1995; además fui técnico en Chile, así que tengo experiencia a nivel internacional”, expresó.

Actualmente integra el cuerpo técnico de Tecos de Primera "A", pero su rol principal es el tema motivacional de los jugadores, pues busca ayudar e influencia de buena manera a los noveles tecolotes. "Ahora camina uno con dificultad, pero nadie me quita de la cancha, y ahora que estamos auxiliando en partes motivacionales y educacionales, pues estoy a cargo del desarrollo humano de todos los futbolistas de Tecos, que son alrededor de 160. Nos preocupamos de su educación, de sus becas, de la parte psicológica, al margen de apoyar a Tecos de Primera ';A'; ".

"Mi rol en Primera ';A'; lo veo en la parte motivacional, me gustaría darles a entender a los jugadores que el futbol es cortito, que la educación es importante, que un título universitario sirve para después del retiro, que el futbol es para usarlo y no que el futbol te use a tí. Yo soy un apoyo de los jugadores que estudian, porque muchas veces están preocupados por los exámenes y tareas, y yo me encargo de hablar con los profesores de las escuelas".  AGRADECIDO CON LA FAMILIA LEAÑO  Por los pasillos de la Autónoma siempre se le ve sonriente y amable a Mario Oscar, y es que para él la Universidad Autónoma de Guadalajara es su segunda casa, por lo que dice estar sumamente agradecido con la familia Leaño.

"Estaré agradecido de por vida a Tecos, porque la familia Leaño son los que me trajeron a México y ellos me dijeron que me traían a su casa y así fue. Tengo 33 años en esta institución, y ahora es que me van a sacar con las patas por delante de Tecos, porque no me muevo más de esta institución". Además, el andino habla de todo lo que le ha dejado el deporte de las patadas. "El futbol me dejó todo, me dejó disciplina, orden, carácter. La verdad es que el futbol me dio la oportunidad de tener grandes relaciones públicas, las que muchos futbolistas creen que el saludar a las personas es un favor; a mí me encantaba saludar a las personas, y nunca me di cuenta que al terminar de jugar futbol toda esa gente me abrió las puertas. Hay muchos futbolistas que se sienten artistas, no saludan ni se portan amables con la gente, y eso después se da vuelta cuando se retiran", expresó.  ANÉCDOTAS, HISTORIAS Y… En 19 años como futbolista, este defensor tiene una infinidad de historias, pero compartió un par de las que más recuerda.

"Dicen por ahí que era bravo (risas), me acuerdo con mi compadre Néstor Berderi era el portero, y de repente sacábamos la botella de Tabasco (salsa picante) para tirarle en la cara a jugadores peligrosos como Cabinho que no queríamos que se acercara al área. Me acuerdo que cuando recién había debutado ';Yayo'; de la Torre sacamos algunos alfileres para que se saliera del área; también les robábamos las cadenas a los futbolistas que entraban con ellas a jugar, y si en aquel tiempo hubieran jugado con aretes, seguro les hubiéramos arrancado la oreja.

"Una de las anécdotas que más recuerdo, fue una batalla campal frente al América, yo estaba en los Coyotes de Neza y éramos un equipo bravo; y yo como era grandote observé a Alfredo Tena y Agustín Manzo y ellos eran también grandotes, así que busqué a uno chiquitito para entretenerme y seguir peleando; al fondo vi a Batata, él era un brasileño chiquito, lo fui a buscar corriendo y cuando lo tuve de frente no se movía, así que decidí darle el primer golpe, pero cuando le di el primer golpe me hizo un grito y me dio un solo golpe, yo fui el único que salió en camilla y ambulancia, porque resulta que Batata era karateca, así que decidí mal (risas)".  LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LO APASIONAN Además de estar en el cuerpo técnico de la Primera "A" de Tecos, Maldonado vive el futbol al lado de los micrófonos, pues desde hace unos años tiene un programa de radio, además de escribir en un diario local.

"Hace muchos años me invitaron a trabajar en la radio Enrique Bermúdez, Roberto Guerrero, Pablo González ';Pablotas';, y yo estaba con ellos en un programa por la noche, entonces siempre me gustó estar en comunicación con la gente, y ahora tengo más de tres años trabajando en Radiorama, analizando los partidos que juega Tecos, además tengo una columna en un periódico local", finalizó el ex defensor.

[mt][foto: Mexsport]

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