La dinámica, o cómo ganarle al Superlíder

La noche no se presagiaba así. Eran pocos los que apostaban por un triunfo claro y sobre todo, contundente de los Pumas, pero el Estadio Olímpico de CU se llenó lo más que lo permiten las medidas...
La noche no se presagiaba así. Eran pocos los que apostaban por un triunfo claro y sobre todo, contundente de los Pumas, pero el Estadio Olímpico de CU se llenó lo más que lo permiten las medidas de seguridad, que dejan toda la parte superior de la cabece
 La noche no se presagiaba así. Eran pocos los que apostaban por un triunfo claro y sobre todo, contundente de los Pumas, pero el Estadio Olímpico de CU se llenó lo más que lo permiten las medidas de seguridad, que dejan toda la parte superior de la cabece

Walter González | MEDIOTIEMPOEstadio Olímpico de CU, 29 de Noviembre de 2007

  • El ambiente en CU, el mejor desde aquél mítico 2004

La noche no se presagiaba así. Eran pocos los que apostaban por un triunfo claro y sobre todo, contundente de los Pumas, pero el Estadio Olímpico de CU se llenó lo más que lo permiten las medidas de seguridad, que dejan toda la parte superior de la cabecera contraria al marcador, disponible para la porra visitante.

Santos fue abrumado, se llevó tres goles en una maleta verde y por apenas segunda ocasión en el torneo se quedó sin anotar al menos un gol. Pero ¿cómo le hizo el "Tuca"?... La solución fue muy simple en concepto pero muy difícil de aplicar y lograr. Pumas fue un torbellino en el campo, presionó con una dinámica defensiva y ofensiva, Castro y Leandro le ganaron a base de anticipación la media cancha a los talentosos atacantes laguneros y, claro está, los felinos de Ferretti tuvieron una noche excepcional en cada uno de sus once jugadores iniciales, desde el guardián del arco hasta el "9".

Cuando un equipo es tan talentoso de medio campo hacia el frente como Santos Laguna, la solución para anularlo es no dejar que ninguno de sus hombres tenga la pelota con tranquilidad, intentar que los recorridos siempre logren poner a un defensa con posibilidad de hacer contacto. Esto se dice fácil, pero aguantar 90 minutos al ritmo necesario para volver crónica esta presión, es algo digno de halago. Hay que pensar que para lograrlo, los 10 hombres de cancha deben estar SIEMPRE en movimiento y atentos a ocupar espacios previendo la jugada por más lejos que esté la pelota.

Pero ninguna escuadra logra aguantar esto sin manejar el balón con acierto para tenerlo más tiempo que el rival. Aquí Pumas pasó al segundo paso del plan para superar ampliamente al mejor equipo del torneo. La rotación de pelota que tuvieron los felinos fue impresionante, con un par de ejes maestros como Castro y Leandro, y una capacidad excepcional de poner la pelota en las bandas donde cuentan con hombres rapidísimos, Sambueza siempre apoyado por Velarde en la izquierda y Pablo Barrera con Espinoza siempre atrás por derecha. Pumas movió la bola, comulgó con su afición, hipnotizó al público y desordenó, lo poco que se puede desordenar, al mejor del Apertura 2007.

Pese al excelente promedio de juego activo que nos regalaron los dos equipos, la bola parada fue fundamental. Santos venía con la bien ganada medalla de utilizar de gran forma las jugadas de táctica fija, pero el que las aprovechó esta noche fue Pumas que hizo dos goles armados por su técnico en el trabajo de la semana e incluso falló otro clarísimo ante el arco. Saliendo de un grupo compacto, los movimientos de los posibles rematadores universitarios eran explosivos, cada uno hacia un punto específico.

A ras de pasto, en el campo, donde no hay engaños ni efectos visuales, la velocidad con la que jugaron ambos equipos fue tremenda. Aunque Pumas acabó ganando las posiciones y llegando siempre un paso antes a la jugada, Santos fue, vino, corrió y sólo en una ocasión llegó una patada de desesperación que no se aguantó Ludueña, pero no fue la constante ni siquiera en el propio "Hachita".

Ojo, Santos no fue un cero. Este equipo tiene la gran virtud de ser muy paciente al frente, firme y seguro de la gran calidad de su tripleta ofensiva y hoy, pese a ser superado supo tener llegadas importantes en momentos claves del partido. La diferencia fue que esta noche Sergio Bernal les salió al paso con tres achiques formidables, el último a una jugada de Vuoso que era gol inminente. Aunque pasaron momentos muy difíciles, los laguneros mantuvieron el porte y acabaron buscando un gol que ellos sabían, era fundamental tanto en el marcador como en el aspecto anímico, pues no es lo mismo llegar a la vuelta sabiendo que ya hicieron daño a la zaga rival, que como en este caso, con la desesperación de haber perdido todas las acciones ofensivas.

La cascada de apoyo que derramó la tribuna hacia la cancha no se sentía en Ciudad Universitaria desde aquél mítico 2004. Queda claro una vez más que en el césped son 11 contra 11, pero sin duda cuando el juego se engancha con la afición y esta se ata a sus jugadores con un lazo irreprochable, la casa pesa en el futbol cancha. Hubo un momento que afectó a los laguneros, cuando después del segundo tanto de Héctor Moreno 50 mil almas corearon "olés" a cada toque universitario y coincidentemente Pumas tocó la pelota por todo el campo unas 20 ocasiones. Al visitante le pesó, tal vez siendo el Superlíder menos que a cualquier otro equipo, pero no pudo evitar recibir el tercer gol apenas 4 minutos después. Y si alguien tiene alguna duda de si abajo en la cancha se oyen fuerte los gritos, sepan que logran ser un estruendo que no deja escuchar nada más.

Fue un juego ejemplar, que reconcilió incluso al arbitraje en esta Liguilla pues prácticamente no hubo reclamaciones ni duda alguna sobre "lo que debió haber sido y no fue". Pumas dejó clara por hoy su superioridad, hizo el mejor partido de la era Ferretti en un momento exacto, el equipo universitario va de más a menos, pero ojo, para superar a Santos, un equipo con un trabajo y talento espectaculares, se necesitan más que 90 minutos. El próximo domingo en Torreón ahora Pumas logra llegar como favorito, pero que nadie descarte a los Guerreros, porque no sería ninguna novedad que superaran a su rival por goleada en el Corona.

A pesar de que los últimos 15 minutos del partido la afición auriazul le regaló a su equipo un estruendoso y unificado canto que hablaba de corazón azul y piel dorada, en Torreón también hay corazones, que siguen latiendo y que son de auténticos Guerreros... Eso, ya nos lo dejaron claro.

[mt][foto: A.Cuevas/MEXSPORT]

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